Aldo Bombardiere Castro / Pánico y amenazas. Un pathos del pensamiento

Filosofía

A lxs amigxs

Pensamiento atmosférico

En sus últimas intervenciones escriturales y radiales, Rodrigo Karmy (2025) y Javier Agüero Águila (2025), han perfilado el movimiento de una constelación de intuiciones. En ella, lo intuido corresponde a una suerte predominio atmosférico y anímico de nuestra época. Predominio que suele marcar los contornos de las frases que todxs nosotrxs pronunciamos día a día un ánimo epocal que delinea el sentido de los actos a los cuales nos hallamos individualmente, y tan falsamente, comprometidos. Hoy asistimos a la época del pánico y de la multiplicación de amenazas: el estado de pánico no ha de ser más que una máquina productora de innumerables amenazas. 

En efecto, las intuiciones de Karmy y Agüero Águila poseen profunda significación no sólo porque constatan el pánico y la amenaza como estados anímicos dominantes, a la simple manera en que un enunciado describe un caso del mundo, tornándose susceptible de validación o refutación. Más bien, sus palabras derraman una significación profunda porque, al nivel de la superficialidad de la piel, todos las sentimos, las vivimos, las padecemos. Sus intuiciones acerca del pánico y de las amenazas, han de constituir gestos de resistencia, ráfagas de pensamiento e imaginación capaces de horadar, atravesar y luego fugarse de la turbiedad de la época, precisamente, gracias a que todxs, incluso ellos, la padecemos. Así, sus intuiciones, lejos de pertenecer a ellos, son el pathos del pensamiento en tiempos de su catástrofe: la imaginación, tal vez, constituye la resistencia del pensamiento ante esa catástrofe, el modo de expresión del pensamiento en tiempos de repliegue del mismo. Quizás la potencia del pensamiento hoy habite allí: en la errancia divagante e imaginal de sí mismo con respecto al dominio de aquella racionalidad formal con que el mero entendimiento ha pretendido colonizarlo. Pensar no puede ser sinónimo de entender, pues sólo se entiende -nuevamente de manera constatativa- un estado de cosas “objetivo”, dado y dispuesto al “sujeto” que ha de conferir verificabilidad gracias a la actividad del entendimiento. Pero pensar es otra cosa.  

Javier Agüero Águila / Despertar oriental (El jardín de Baudelaire)

Filosofía, Poesía

Desperté pensando en Las flores del mal. No hay nada que pudiera, al menos de manera consciente, indicarme por qué esta fijación que estuvo ahí desde el primer momento de la madrugada, cuando abrí los ojos a las 4 a.m., me levanté, preparé el café y me puse a escribir. No recuerdo ni que Baudelaire, ni que las flores o que algo malvado se me haya aparecido en algún sueño, o tal vez simplemente no lo recuerdo.

La cuestión es que no pude sacudirme a Baudelaire de la cabeza y lo primero que hice después de mi rutina (a la que me aferro y me salva), es ponerme a leer Las flores del mal, frenéticamente, sin parar, sin dejarme tentar por la torpeza de analizar cada poema; solo sintiendo el navajazo de la palabra; la misma que es estremecida por la desmesura, por el mundo fuera de las prescripciones y el folclor de la época, por la expulsión de toda liturgia. Sobrecogido, claro, por el pálpito de una belleza insondable y condenada que no nos llevaría, en principio y si leemos a Baudelaire en serio, a nada “normal” (“Expón tu alma al peligro y puede que sobrevivas como poeta”, escribió alguna vez Jim Morrison).

Giorgio Agamben / ¿Qué es el miedo?

Filosofía, Política

¿Qué es el miedo, en el que los hombres de hoy parecen tan caídos, que olvidan sus creencias éticas, políticas y religiosas? Algo familiar, por supuesto, y sin embargo, si tratamos de definirlo, parece obstinadamente evadir el entendimiento.

Del miedo como tono emocional, Heidegger dio un tratamiento ejemplar en el par. 30 de Ser y Tiempo. Sólo se puede comprender si no se olvida que el Ser (es el término que designa la estructura existencial del hombre) está siempre ya dispuesto en una tonalidad emocional, lo que constituye su apertura original al mundo. Precisamente porque en la situación emocional se cuestiona el descubrimiento original del mundo, la conciencia siempre está ya anticipada por él y por lo tanto no puede disponer de él ni creer que puede dominarlo a voluntad.