Un poco de sonido en Ficción de la razón. Presentamos I Am the Observer / I Am Observed del proyecto colectivo y abierto The Rêve Orchestra. Publicado por el sello japonés NEUS-318 como cinta de cassette, las dos piezas que componen el álbum nos hacen recorrer un oscuro camino de ruidos de grabaciones y sintetizadores. A escuchar.
Música
Mauro Salazar J. / Piazzolla. Diagramáticas
Filosofía, MúsicaI. Organología y movimiento
Piazzolla. El ‘swing’ de las texturas, movimiento suspensivo que no pretende monumentalizar representaciones ni abrazar identitarismos, despliega una artesanía poiética donde la metaforicidad produce sentido en un diagrama de sonoridades espacio-temporales. «Cronotopos» sería la expresión más contigua para pensar el tiempo fuera de las sucesiones. Un «ensamblaje», en el sentido deleuziano (assemblages), comprende singularidades: cuerpos, potencias y afectos donde priman las relaciones más que las esencias: ontología relacional en su radicalidad.
Astor Pantaleón cultiva un «ritmo» irreductible a los estructuralismos de época, a los nacionalismos musicales que lo precedieron y a las estéticas del marco institucional. Las energías pulsionales abren un momento suspensivo que fractura los paradigmas narrativos, cronológicos e historizantes. No se trata de cifrar a Piazzolla como «categoría narrativa», sino de reconocer su fractura radical con el orden de la sintaxis ciudadana que, sin embargo, habita en el nacional-cosmopolitismo. Los intervalos son ineludibles: Aníbal Troilo (1939-1944), sus típicas de transición (1946-1954), la composición de música para concierto y, puntualmente, la música popular como tropo singular. El Octeto de Buenos Aires (1955) —ruptura radical— marca un punto de inflexión; la prolífica creación del Nuevo Tango (1955-1977), luego la contemporaneidad masificada (1978-1989). Aquí no existe progresión de secuencias de ritmos y figuras, sino un ‘jeu’ de temporalidades signadas por el desacato.
Theresa Wong / Practicing Sands
MúsicaLa cellista y cantante china Theresa Wong se luce con este álbum experimental en el que el instrumento y la voz se unen intermitentemente para responder la siguiente pregunta: «¿Cómo puedo -dice Wong- redescubrir la esencia del violonchelo como madera, cuerda y pelo, o incluso simplemente como un árbol?». Pasen a escuchar esta maravilla.
david wallraf / ANTIPOLAR
Música, SonidoUn poco de ruido en Ficción de la razón. Masas sonoras provenientes de diferentes grabaciones (ruidos, sonidos, música) reberverando y dispersándose como un gran universo es lo que nos traen las piezas de ANTIPOLAR del artista radicadx en Hamburgo, david wallraf. Pasen y escuchen.
Manja Ristić / The Black Isle
Música, SonidoEscuhemos a Manja Ristić. Con una paleta de sonidos muy interesante, la compositora y artista sonora serbia nos invita a viajar a través de texturas sonoras de distinto tipo. Piezas grabadas, grabación de campo, sintetizadores, ruidos abren la posibilidad de imaginar espacios más allá de lo verdadero y lo falso, espacios imaginarios en los que se entremezclan realidades heterogéneas.
Mauro Salazar J. / Escucha y Donación. Mederos
Filosofía, Música«Escuchar, hacer escuchar mi escucha, firmarla: ¿no es esto, acaso, lo que hace el arreglista? […] El arreglo es una escucha escrita. Es el acto por el cual hago pública mi escucha, la expongo, la ofrezco a otros oídos. Arreglar, es decir: escuchen cómo escucho, escuchen mi escucha.» — Peter Szendy, Escucha: una historia del oído melómano (2001).
I.
¿Qué significa escuchar el tango de Mederos? No: ¿qué significa que el tango nos escuche? Porque hay músicos que tocan y músicos que son tocados, intérpretes que ejecutan partituras e intérpretes que son ejecutados por ellas —atravesados, heridos, constituidos por un sonido que los precede y los excede—. Rodolfo Mederos (n. 1940) pertenece a esta segunda estirpe: bandoneonista, sí, pero antes que eso, y más radicalmente, oído del Río de la Plata, membrana porosa donde resuenan los muertos.
Habría que decir que fundamentalmente suena: su artesanía no es el sonido sino el silencio; sabio, diferido, im-pertinente de una corchea que se sustrae para dejar advenir lo imperceptible. Porque lo imperceptible no es lo inaudible: es aquello que solo un oído afinado en la espera puede recibir como don. La voz Mederos, (allí donde lo que hay es fuelle, aire metabolizado en vibración) responde a las plásticas de la llamada ‘tercera generación’, aquella que incita una imagen de pensamiento oscilante entre lo sensible, lo audible y las partituras ciudadanas que ningún conservatorio podría enseñar.
