Nos hemos dejado engañar por la hipnótica fábula del apocalipsis. El discurso público, intoxicado por el espectáculo de la ruina inminente y por el narcisismo de la catástrofe, continúa contándonos que vivimos el fin de los tiempos. Un fin que se prolonga hasta el infinito, como en una serie de Netflix bien estructurada en la que el epílogo se pospone siempre al episodio siguiente. En realidad, la narración apocalíptica de masas no es sino una forma anestésica: sirve para enmascarar la única verdadera tragedia del presente, es decir, que nada cambia en el gran continuum de la historia de la opresión y que las cosas continúan deslizándose, sin perturbación alguna, por los rieles de su desmoronamiento político y social.
Autoritarismo
Carlos del Valle y Mauro Salazar J. / Las desventuras del malestar. Enemizaciones y autoritarismos.
Filosofía, Política, Sin categoríaUnos van por un sendero recto,
Otros caminan en círculo,
Añoran el regreso a la casa paterna
Y esperan a la amiga de otros tiempos.
Mi camino, en cambio, no es ni recto, ni curvo,
Llevo conmigo el infortunio,
Voy hacia nunca, hacia ninguna parte,
Como un tren sobre el abismo.
Bajo un atribulado espíritu de época, la proliferación de liderazgos autoritarios, exclusión de pueblos originarios, genocidios del Oriente Medio y Europa Oriental, conmina a un nuevo lenguaje que debe emplazar las complacencias del malestar, en la biblioteca de la transición chilena (1990). La gobernabilidad no se articula por la vía de narrativas o “seducciones discursivas”, sino en un campo visual, bélico y fáctico de enemizaciones, cuyas huellas se anudan a un imaginario neo-político. Tal estado de cosas, obliga a revisar los silogismos del orden crítico y reubicar el mal-estar, su vocación pedagogizante, como así mismo, sus estéticas anestésicas.
