Javier Agüero Águila / La máquina no sabrá de amor de amores

Filosofía, Política

En la pista nietzscheana Bernard Stiegler nos regala un pasaje que no escapa, que no se detiene en la búsqueda por restituir lo humano; lo humano en la mira, bajo amenaza, a la intemperie pero que resguarda una trinchera: “¿Qué es el ser inhumano? Es el que no es capaz de prometer —no el que no es capaz de sostener su promesa sino el que es incapaz de prometer esta humanidad que no existe aún.” (Lo que hace que la vida merezca ser vivida, 2015, 262).

Pensamos en la Inteligencia Artificial (IA) como la creación humana de algo no-humano; es decir y aunque –por ahora– la sigamos comprendiendo como una suerte de apéndice eléctrico que está al borde de sentir, lo cierto que es que casi todo lo puede. La IA es un abismo insondable, prácticamente infinito, en el que parece no haber ausencia de respuestas. Deviene entonces como una cierta trama lateral a la que cada vez, más y más, acudimos restaurando el oráculo, uno posmoderno, pero oráculo al fin. Me atrevería a decir que nadie duda de la IA porque nadie le teme; ella es amistosa, proverbial, serena y paciente de cara a la (también) infinita saga de dudas que el mundo le impone.

Federico Ferrari / Bernard Stiegler nos deja

Filosofía

Publicado el 8 de agosto en Antinomie

Bernard Stiegler nos deja, con sólo sesenta y ocho años.

Aquellos que lo conocieron recordarán su profunda humanidad, combinada con una sorprendente y viva inteligencia. Stiegler sabía cómo ir por la vida sin olvidar nunca la pregunta fundamental: ¿qué es lo que realmente hace que valga la pena vivir la vida? También había dado esta pregunta como título de uno de sus libros, convirtiéndola en una afirmación.

Bernard Stiegler / Caída y elevación. La apolítica de Simondon

Filosofía
Traducción: Ernesto Feuerhake
El modo de existencia de los objetos técnicos se propone inventar un nuevo modo en que la cultura pueda relacionarse con la técnica. El contexto inmediato es que el maquinismo (elproceso industrial de concretización en tanto que realización del devenir técnico) conlleva una pérdida de individuación del proletario. El viejo individuo técnico, aperado con herramientas, que solía ser el obrero, se vuelve un sirviente de la máquina, que a su vez es el nuevo individuo técnico. Este estado de cosas es un caso particular de lo que aparece, más en general, como una dimensión entrópica de la tecnología maquínica, lo que induce un conflicto entre la cultura, que es la realidad neguentrópica de la individuación psíquica y colectiva, y la técnica, que, sin embargo, es la condición de esta individuación.