Aldo Bombardiere Castro / Relieves en la fisura. Apuntes sobre La fisura posthegemónica de Gerardo Muñoz

Filosofía, Política

Ni consenso ni disenso

¿A qué corresponde lo consensuado en la práctica del consenso? ¿Existe algo así como una dimensión caótica, exterior y de antemano susceptible de ser consensuada por el consenso?

La radicalización sin restricciones de esta pregunta -a primera vista prosaica- nos lleva a preguntarnos acerca de un problema de valor fundamental, el cual ya se deja entrever en la misma pregunta ¿De dónde provendría el sentido del consenso, sino de una dimensión absolutamente irreductible, inconmensurable, pero, al mismo tiempo, capaz tanto de orientar como de verse orientada por ese mismo consenso?

Frecuentemente, la ansiedad de nuestro deseo de tranquilidad -y en el fondo, la pulsión de muerte que sobrevuela al instinto de autoconservación- nos empuja a caer en el hechizo de los consensos. Entonces, dando curso a una operatoria de unidad excluyente y minimizada de la totalidad social, pretendemos legitimar el procedimiento del consenso gracias a la homogeneización de pareceres mayoritarios que dicho procedimiento consensual pareciera sólo haber mostrado sin afectar. El consenso como mecanismo de muestra. Pero es es así que, casi sin notarlo, hemos dado a luz, tal cual lo problematiza Gerardo Muñoz en función de los debates sobre la integración plurinacional en Bolivia, a un autoritarismo consensual, esto es, a la databilidad de una “biopolítica positiva” (Muñoz, 2025, p.51).

Sofía Brito / Tres escenas desde Antropoceno como fin de diseño de Alejandra Castillo

Estética, Filosofía, Política

El Antropoceno no es ocularcéntrico, a pesar de presentarse en imágenes, advierte Alejandra Castillo (p. 23) 1. Su escala no es humana: excede la mirada, la perspectiva, la distancia. El ojo se descompone frente al algoritmo, la imagen satelital y el flujo del big data. La visión deja de organizar el mundo y se convierte en su ruido de fondo.

El Antropoceno no es lo que se puede ver, sino el momento en que ya no hay nada que ver, porque toda imagen está saturada, como diría Joanna Zylinska. Las películas producidas por Netflix, como No mires arriba y Dejar el mundo atrás, dramatizan esa impotencia visual del Antropoceno. En No mires arriba, la destrucción del planeta se vuelve espectáculo mediático. La inminente catástrofe es tratada como un producto más en la economía de la atención. Todo se muestra, todo circula, y precisamente por eso nada interrumpe. El fin del mundo se vuelve trending topic, una secuencia infinita de notificaciones ante la certeza de que “no hay nada por hacer”. En Dejar el mundo atrás, la mirada se apaga. Un ciberataque global corta las comunicaciones, hackea los autos Tesla, y el mundo se detiene sin explicación, sin imagen, simplemente ocurre. Lo que colapsa allí no es solo la tecnología, sino el régimen visual mismo y su idea de que todo puede ser visto, registrado y comunicado. Incluso el colapso se nos ofrece como contenido, como simulacro, mostrando el momento en que la sobreproducción de imágenes coincide con la imposibilidad de mirar. El fin ya no puede ser visto, porque su escala no es humana, pero también porque es demasiado visible en la ilusión de transparencia.

Karen Glavic / Feminismo: la tierra de lo en común

Estética, Filosofía, Política

Disentir es, entonces, un modo alternativo de trazar el contorno de lo en común, enlazar de modo creativo y estratégico los cuerpos y temporalidades del feminismo en una política de alteración del Estado.1 Quizás a modo de spoiler comienzo con la última línea del Antropoceno como fin de diseño de Alejandra Castillo. Supongo que a los lectores no les molestará que empiece con el desenlace, con el último sabor de boca, o tal vez con la promesa que anuda el tiempo del libro con los feminismos disidentes. Disidentes, porque no se trata de cualquier feminismo. Así como no se trata de cualquier final de libro, ni tampoco de cualquier fin de diseño.

Constanza Thümler / Aquello que no se puede callar. Un comentario a Artefactualidad de las imágenes de Alejandra Castillo

Estética, Filosofía, Política

Quisiera agradecer la invitación a comentar el texto “Artefactualidad de las imágenes” de Alejandra Castillo. Un texto que nos habla del poder transformador de las imágenes, invocando una exigencia, tomar posición. Desde mi lugar como directora y actriz, reconozco en el teatro el carácter acontecimental y severo en torno a las imágenes. Lo que hacemos en el teatro es pasar al acto en imágenes. Se trataría, diría la profesora Francesca Lombardo, de destapar la escena1. Nuestro ejercicio en el teatro es revelar la escena que no se alcanza a nombrar, y sin embargo, en una doble latencia, se curva contra nosotros y nos arroja aquello que no se puede callar. No aquello que nos pertenece, sino a lo que pertenecemos y excede nuestra comprensión.

Miguel Ángel Hermosilla / Notas acerca de La fisura posthegemónica de Gerardo Muñoz

Filosofía, Política

Que crepuscular, extraño y viejo se ha vuelto el mudo, y a pesar de la sombra que occidente proyecta sobre él, no tuvimos jamás un horizonte tan amplio”. Nietzsche. La gaya ciencia.

La pregunta ineludible planteada en el libro La fisura posthegemonica de Gerardo Muñoz (DobleAEditores, 2025), es si es posible pensar la cuestión del común desprendida de toda soberanía, es decir pensar un “habitar el mundo” y un devenir de lo político des- sujetado de todo relato teológico y de la centralidad metafísica de lo propio- apropiante, que se juega en el rendimiento de toda hegemonía, “entendida esta como principio rector del pensamiento político moderno”. Así, para comprender los procesos políticos de los últimos veinte años en América Latina, incluidos la clausura y cierre de los ciclos progresistas y el surgimiento de las nuevas derechas en el mundo, sería necesario revisitar la tesitura de estas emergencia políticas, a luz de lo que el autor del texto deja esbozado como una teoría general de la legitimación y la hegemonía1, pensada como una reposición técnica, instrumental y política de lo teorizado por Gramsci y que Mouffe y Laclau problematizaron como articulación post marxista del poder, luego de la suspensión del gran sujeto político revolucionario del paradigma nacional popular totalizante .

Juan Manuel Rivas / Dispositivo para la memoria: «Pez Suelto» de David Aránguiz Mardones

Poesía

Por lo general, el primer poemario se convierte en la declaración de principios de alguien que ha encontrado una voz en la palabra. El texto poético como una fotografía captura un momento de la vida del poeta y lo deja plasmado en el verso. En el caso, de David Aránguiz Mardones (1990), su primera obra funciona más bien como un telón exquisito donde el creador vuelca todo su acervo cultural y poético recopilado por años tanto en la academia como en su labor de docente e investigador. De tal suerte, este quehacer muta en un depurado artefacto de resistencia, es así que, “Pez Suelto” (Libros del Pez Espiral, 2024) exhibe una pátina alegórica en sus versos que abraza a cada momento el concepto de sincretismo, pero no comulga con la civilidad del concepto sino al contrario reniega al oponerse al orden establecido en la historia de Chile: patriarcal, clerical, racista y clasista que se gestó con los años como un verdadero imbunche.