Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: clase de silencio

Filosofía

No se trataba de forzar una experiencia de contemplación, sino simplemente de dejar-pasar: dejar pasar al mundo. Nada tenía que ver con adoptar una posición de cercanía o lejanía con respecto a la existencia. Nada de eso. Más bien, apelaba a estar-con-el-mundo sin añorar ser-en-el-mundo. Se trataba de dejar pasar. Porque mientras se dejaba pasar al mundo era derogada nuestra propiedad sobre el propio yo. Imaginar, afectarse, enternecerse, filosofar. Todo desde la unísona sabiduría del silencio.

Paloma Castillo / Perder la memoria duele

Filosofía

Creo que pasé gran parte de mi vida preocupada por el tema de la memoria. Mi abuela tuvo arterioesclerosis y siempre tuve miedo de que mi padre terminara así sus días. Busqué durante mucho tiempo una “solución” para mi preocupación: veneno de alacrán, sangre de rana morada, pata de araña y cuanto producto mágico encontraba o alguien me recomendaba. Llegaba a su casa y él, que según mi madre solo me obedecía a mí, se los tomaba sin chistar. O eso me decía.

(¿Veneno de alacrán eso no era para el cáncer? No importa- lo llevo igual. De algo servirá)

Nunca me pregunté cómo se suponía que el veneno de un alacrán iba a sostener algo dentro de la cabeza de mi padre. Uno sabe que esas cosas no funcionan. Y sin embargo insistía, con una seriedad de procedimiento, como si el gesto de ir a buscarlo y la obediencia de él al tomárselo hicieran por sí solos el trabajo. Ahora pienso que ese era el punto. No era un tratamiento, era un rito. Yo administraba algo y él lo recibía, y mientras eso ocurriera estábamos haciendo algo.