«No escribimos según lo que somos, somos según lo que escribimos», Kafka
En el marco de las transformaciones de los sistemas universitarios –tendencias «glonacales»– la sociedad chilena experimentó (años 80′) la configuración de un «sistema terciario» –masificación acelerada, al decir del mainstream–, traducido en la consolidación de un “rubro rentable” para la iniciativa de agentes privados que pavimentaron el camino de la «Universidad del incentivo». Aquí se erigió un sector neo-extractivista de “servicios educacionales” que se benefició (empresarialmente) de la dinámica de los “mercados emergentes” vinculados a la irrupción de la gobernanza promovida por el BID y el Banco Mundial. Todo ello bajo el dictum de la llamada Nueva Gestión Pública y la economía política del management.
