Existe un vértigo inicial, el vértigo de la existencia. En él nos encontramos rara vez. Es como esa imagen relampagueante de la que hablaba Benjamin. Imagen que no puede ser vista, mas condición de toda imagen. Es decir, el vértigo de la existencia es desde siempre una especie de inalcanzable al que toda mano tiende sin encontrar apoyo, un desdoblamiento perpetuo que crea la sensación de un yo firme y soberano, un caos al que tememos arrojarnos y preferimos montar sobre él un mundo cuadriculado. El vértigo de la existencia es temblor. Sacudida en la que el yo se encuentra a distancia de sí, se confunde con los otros. No hablemos de profundidades, o digamos mejor, se trata de la profundidad de la superficie, de lo expuesto.
Literatura
Tariq Anwar / ¿Qué hace usted?
LiteraturaAtentos, que preguntaré por las prácticas. No las buenas prácticas ni las malas prácticas. Por las prácticas. Es decir, ¿qué hace usted? Bien, no debo meterme en su vida privada, pero es que su vida hace tiempo no es privada, si es que alguna vez lo fue. Entonces, me meto nomás y le pregunto ¿que hace usted? Si exige que no me concentre tanto en el individuo, porque ya sabemos lo odioso que es exigirle a seres atomizados que hagan algo, cuando en realidad debiese ser la comunidad, el Estado o que se yo, formulo, entonces la pregunta de nuevo, teniendo los cuidados del caso ¿Qué hace usted en tanto parte de algo que no es sólo usted?
Tariq Anwar / Eterno retorno de lo mismo
Filosofía, LiteraturaCada cierto tiempo, digamos sin plazos fijos, se produce el retorno. Las cosas vuelven a ser como fueron, las miradas y los gestos se repiten, las manos que alguna vez se separaron vuelven a unirse y aquellas que se juntaron de nuevo se separan. No se trata de un retorno a lo uno, sino a lo mismo. Por eso es muchas veces imperceptible a la razón. El retorno de lo mismo se siente, se percibe espectralmente. Para el pensamiento es su condición de posibilidad, de modo que no puede habitarlo más que como un anti-pensamiento. Negatividad que es medio. Como el mar infinito en que nacimos hace millones de años y que ahora creemos dominar con el cálculo y la venganza. Pero ya dijo William Blake “El rugido de los leones, el aullido de los lobos, la ira del tempestuoso mar y la espada destructiva son porciones de eternidad demasiado grandes para el ojo humano”.
Juan Manuel Rivas / Cómo abordar un artefacto mágico: los poemas como designios. Reseña sobre “Poemancias”, de Micaela Mendoza y Adrell Romero
LiteraturaComo definir la crispación de la marea cuando el viento dibuja su suave ondulación o como cincelar la madera reblandecida por la humedad del tiempo siniestro. Hay cosas que no se pueden describir tan fácilmente. “Poemancias” (2020, Editorial Perro Negro: Bolivia), de las poetas y transmutadoras Micaela Mendoza, boliviana, y Adrell Romero, mexicana, es a todas luces un libro oracular, un poemario de alcances proféticos y que funciona como tarot, donde cada carta unge al poema al lugar que siempre ha debido tener: un designio procedente de las profundidades del alma. Si bien el concepto de la obra transita por las mancias propias del devenir mágico, también quedan de manifiesto temas propios del mundo conocido de las autoras. Es extravagante señalar que este proyecto comenzó por vía mántica, pero así lo expresa una de sus autoras, Micaela Mendoza, quien habita las alturas de Bolivia y agrega que este juego de puertas se inició a través de una conexión astral con Adrell, la otra autora, quien vive en México: “Comenzamos a tirar las cartas a distancia y a hacer rituales y después a realizar el estudio de los símbolos y de ahí fueron saliendo los poemas”. Asimismo, se unió a esta aventura la diseñadora y taromante Carla Spinoza, quien proveyó de surrealismo y arte al proyecto. Según agrega Mendoza “el proceso fue detallado, largo, contemplativo y lleno de ceremoniosidad, pero el resultado vale la pena puesto que hace su ciclo vital en las manos de cada persona, es un oráculo literario finalmente”, sentencia la poeta.
Alexis Donoso G. / Señales que precederán al fin del mundo de Yuri Herrera
LiteraturaLa tendencia a reducir esta novela, por un lado, a cumbre de la literatura de frontera, y por otro, a dos temas fundamentales del subgénero narconovela como son la migración y el narcotráfico, no aporta para extraer un mayor rendimiento de la misma en cuanto a la obtención de significados distintos, al contrario, empobrece el proceso de análisis entrampando y clausurando sus posibilidades de interpretación. Por tanto, es necesario ofrecer una lectura distinta que pueda aportar una salida hacia nuevos sentidos que enriquezcan de este modo la experiencia de la lectura de lo que Yuri Herrera (Actopan, 1970) propone y describe.
Guillermo Enrique Fernández / En torno a la lectura de A la caza del animal que no se oculta de Ramón Guzmán Rallimán
LiteraturaEstamos como lectores y lectoras a la caza del animal que no se oculta, la palabra se transforma por una letra en casa, una casa para siempre, no sabemos si entramos a la casa o es la casa de la cual no hemos podido salir y no lo sabíamos, o no queríamos reconocer como casa. Una casa que no cobija, sino que es inhóspita, como el mundo, la historia.
