Emilio / Disecta membra y Tchaikovsky. (O de la fondidad y la creación)

Filosofía, Literatura, Música
  • La lectura es operación, es la obra que se realiza suprimiéndose, que se prueba confrontándose consigo misma, y se suspende mientras se afirma.
  • Estas son contradicciones necesarias.
  • El éxito simplifica las cosas / [Este texto está hecho para el fracaso].
  • Nuevos caminos recorro, un nuevo modo de hablar llega a mí; me he cansado, como todos los creadores, de las viejas lenguas. Mi espíritu no quiere ya caminar sobre sandalias usadas. Con demasiada lentitud corre para mí todo hablar; ¡a tu carro salto, tempestad! ¡E incluso a ti quiero arrearte con el látigo de mi maldad!
  • ¿Cuatro citas de entrada? Eso es sobresaturación. Todo el texto está sobresaturado. Las tres primeras de Blanchot (del “Libro que vendrá), y la última de Zaratustra (en “El niño del espejo).

Este proyecto es sectario. Hace parte del culto “al Fondo”, un culto bárbaro a través del sacrificio [Stravinsky]. Nos complacemos con reverberarlo [al lenguaje], con retorcerlo (retorcernos sobre “Fondo”), por el amor autodestructivo que le tenemos (a nos[otros] mismos). No es traición, sino epifenómeno de de-lirios. Después de todo, espera(mos) aniquilación. Señor Guattari, muchas gracias [no se tome esto muy en serio]: actitud defensiva pre-significante, que se riega en agenciamientos gestuales [Nijinsky] o “rebanamientos” de extremidades [Van Gogh].

Jennifer Rivera Zambrano / Pintar las fuerzas: Deleuze y Nietzsche en la pintura de Francis Bacon

Arte, Estética, Filosofía

El artículo propone una relación entre los análisis que del concepto de ‘fuerzas’ realiza Gilles Deleuze en sus textos Lógica de la sensación y Nietzsche y la filosofía; con ello se busca esclarecer el sentido y el estatuto filosófico del papel de las fuerzas en la pintura, en particular, respecto del análisis de la obra de Francis Bacon.

Talía Morales / El rescate del cuerpo, de Spinoza a Nietzsche

Filosofía

Fuente: Aion.mx

La sociedad se ha desarrollado en función de grandes dualismos, como: bien y mal, alma y cuerpo, inocencia y culpabilidad, etc. En todos los casos un extremo de la oposición representa la virtud y otro la falta de virtud, que merece castigo. El dualismo es posible gracias a la creencia en valores superiores y más “justos”, que desprestigian y desvalorizan a sus opuestos. Baruch Spinoza distinguió con claridad el envenenamiento emanado a partir del dualismo; según él, estas formas negativas de la vida tienen dos fuentes: una exterior, presentada como odio o resentimiento, y otra interior, presentada como mala conciencia o culpabilidad.