Tariq Anwar / Mundos invisibles

Literatura, Sonido

Existen paisajes que no vemos. Ni platónicos ni místicos, sino simplemente invisibles. Están cargados de fuerzas extrañas que los pueblan y les dan forma. Hace unos días intentando mirar los detalles del cuerpo de un zorzal en movimiento, creí haber comprendido algo de sus extrañas presencias. Lo recuerdo así: El zorzal me miró por un momento desde el árbol en el que posaba sus delgadas patitas y ustedes entienden que cuando digo me miró es que se puso de costado para apuntarme con un solo ojo. Hacia dónde tendría dirigida la otra mitad de su visión es algo solo especulable, no podría asegurar nada. Imaginé que tal vez la existencia uno de los paisajes que no vemos estaba en el entremedio de la vista del pájaro, en lo que él no podía ver, o también en la doble mirada, que por una parte contenía la imagen de mi cuerpo y por otra la de una otra imagen que nunca podría yo siquiera imaginar. En su cerebro probablemente no habían dos imágenes, sino una panorámica que incluía la imagen de algo proyectado por mí, ahora entregado al zorzal, y una imagen ignota que hacía juego con la mía, la tocaba, la complementaba distinguiéndose, pues al fin y al cabo, el pájaro sabía separarlas. En esa doble mirada que organiza las imágenes de una manera inimaginable para mí, lo que pienso que ocurre es que se forma un paisaje invisible. Ní platónico ni místico, sino simplemente invisible.


El texto de Tariq Anwar puede ser leído en compañía de la pieza Soundplace1.

Tariq Anwar / La fragilidad de la luz

Literatura

La luz llega desde todos lados. Luz que enceguece sin siquiera mirarnos. Podemos quedar sin vista de tanta luz, así dicen que le pasó a Moisés. Esa misma luz es la que se esparce ahora ya no desde un centro, sino desde cada cosa. Al final el profeta eligió la ceguera. Soberana estupidez. A nosotros en cambio, la luz nos rodea, lo hace todo blanco. Ante el dolor, hemos subido nuestros umbrales, hemos acomodado nuestra fotosensibilidad, sin saber que con ello renunciábamos a toda sensibilidad que no fuera la de unos ojos entrecerrados. Ahora, el mundo desaparece en su exceso de aparecer, y si lo disfrutamos es porque las luciérnagas ya no interpelan nuestra memoria. Esas luces frágiles, juguetonas, que solo iluminan a quien sabe mirar en la oscuridad.


Imagen principal: Elijah Gowin, Firefly Marks #6 , 2015

Tariq Anwar / Reverberación del blanco

Literatura

En el horizonte se ve el blanco. Viene directo a los ojos cansados de la gente. Ya no hay en el blanco otra cosa, una sombra, un color. Sus espectros se han ido para siempre, como suelen irse los espectros. Para siempre. El blanco es una eternidad que viene, ya no un medio del que nacerán nuestras imágenes, ni la blancura divina de algún dios perdido en la época de la ignorancia. Se vuelve claro, que el blanco reverbera, lo llena todo. Todo se ilumina para desaparecer. Y aquí estamos. Algunos sentados… otros, la mayoría a decir verdad, corren para ser abrazados y desaparecer.