Mauricio Amar Díaz / El orden de las cosas. Gobierno y salvación de las almas en la teología de Aquino

Filosofía

Es evidente que si los estudios sobre la subjetividad han tenido tanto éxito en los últimos años, es porque en esta figura se centra gran parte de la problemática que define lo que llamamos modernidad. Para bien o para mal, la defensa del sujeto tanto como su crítica pertenecen al horizonte de lo moderno y es en torno a él que se han tendido a aferrar las teorías del cambio social de los últimos dos siglos, así como también la teoría del individuo agente que habita el libre-mercado. Al remitir al sujeto a esta traza histórica determinada por el avance de la razón frente a la religión, muchas veces olvidamos, sin embargo, que el surgimiento de la subjetividad, en los términos en que los asume la modernidad –como bien enuncia Foucault en sus cursos del Collège de France- tienen mucho más que ver con una problemática teológica que con un asunto exclusivamente político.

Gabriel Rudas Burgos / La autonomía del crítico: entre la originalidad y el situarse en el mundo (sobre Edward Said)

Filosofía, Literatura

A través de la exploración de algunos aspectos de la obra crítica de Edward Said, el artículo analiza el problema de la autonomía de los textos literarios y críticos al considerarlos, desde la perspectiva de la intertextualidad, como parte de fuerzas sociales y textuales externas a ellos. El artículo indaga la tensión, presente en la obra de Said, que implica considerar, por un lado, los textos literarios como parte de una red de repetición y un entramado geográfico de poder, y, por otro, como una búsqueda por diferenciarse de esa repetición y construir una individualidad textual relativamente autónoma.​

Alejandro Casales / Ha<bit<able, componer / descomponer

Música

Este articulo, es una versión ampliada sobre sincronías, descomposiciónes y reflexiones sonoras sobre los fenómenos por los cuales es posible reflejar una onda. Los riesgos en estos escritos así como los obligados equilibrios inciertos entre factores
opuestos son para que el antagónico alimente el quehacer del arte sonoro. En el fondo, no se busca la estabilidad, sino mantenerse en la frontera de encuentros, donde la belleza es tan imperfecta como el drama que genera su lucha interior: entre el dibujo y la posibilidad de una música nueva. Esta idea surge ante la marginalidad y en la interdisciplina donde sucede lo complejo y se reorganiza en sincronía, es decir, donde se identifica el caos con el azar y lo aleatorio con el desorden.