Julio Cortés Morales / El fascismo según Guy Debord

Filosofía, Política

En “La sociedad del espectáculo” (1967) el situacionista Guy Debord dedica al fascismo la tesis 109. Ahí señala que entre las dos guerras “el movimiento obrero revolucionario fue aniquilado por la acción conjugada de la burocracia estalinista y del totalitarismo fascista, que había adoptado la forma de organización del partido totalitario experimentado en Rusia”. Un claro ejemplo de la decisiva acción conjunta de ambas fuerzas contra-revolucionarias fue España en 1936, aunque por supuesto la mitología “antifascista” de la izquierda autoritaria señale otra cosa, pues prefieren verse a sí mismos como enemigos eternos del fascismo.

Lo cierto es que existen evidentes semejanzas entre estalinismo y fascismo, a las que varios se han referido desde posiciones comunistas antiautoritarias: desde el marxista y freudiano disidente Wilhelm Reich, que distinguía entre “fascismo negro” y “fascismo rojo”, al comunista anti-partido Otto Rühle -que junto a Gorter y otros fueron tildados por Lenin como infantilistas de ultraizquierdista-, y que en su muy poco conocida obra “Fascismo pardo y fascismo rojo” (1939) describe minuciosamente la deriva anti proletaria y contrarrevolucionaria del partido bolchevique, y sus perniciosos efectos en Alemania1.

Miguel Ángel Hermosilla / La imaginación sublevada en el mito, Mariátegui y Jesi contra la historia

Filosofía, Política

la sublevación conduce a no dejar que otros nos organicen, sino a organizarnos nosotros mismos.” Marx. La ideología alemana. La sublevación.

La imaginación popular, como reformulación de lo que Furio Jesi denomina mito autentico o propaganda genuina, y que expresaría el momento fulmíneo de todo acontecimiento subversivo1 , porque implicaría una experiencia de verdad y de conocimiento; “un instante de cognoscibilidad”, que fisuraría la intersección dominante entre mito e historia; entre eternidad y contingencia, y que, en efecto, rasgaría un hiato en el interregno abierto por la “verdad” que contendría la potencia de un gesto de insurrección, es que nos interesaría leer la importancia del mito político contemporáneo como topología de la sublevación.

Dionisio Espejo / Miento, luego existo

Estética, Filosofía, Política

1. Pasado y presente de la relación entre la burguesía y las ciencias y las artes

Una de las características más importantes de la cultura burguesa fue la capacidad de coordinar e integrar todas las esferas del sistema representativo entre los siglos XVI y XVII. Se estableció un orden bajo el que se integraban y se estructuraban aspectos varios que aparecían como partes de un organismo. Así sucedió con novedades tan importantes como las relativas a la concepción del poder contractual, la transformación operada por el cristianismo reformado, la valorización de las artes y sus significados, el desarrollo de la ciencia empírica y racional, la importancia creciente de la actividad económica capitalista, o el sistemático avance de las nuevas tecnologías mecánicas. Ahí está la clave del triunfo de la emergente burguesía, y el nuevo orden político-social, frente al sistema estamental y el feudalismo. Hacia la segunda mitad del siglo XVIII, hubo dos pilares fundamentales en los que se apoyó el poder de la burguesía: las artes y los saberes. El proyecto político se identificó con la praxis artística, así como con la investigación científica. Y es importante recordar aquella conexión para comprender el significado de la actual ruptura entre los diferentes componentes del programa burgués. Precisamente hoy, que nos encontramos en una nueva fase de lo que algunos han llamado “capitalismo cognitivo”.