Tariq Anwar / Sin antes ni después, la muerte

Filosofía

Imagino la muerte sin antes ni después. Un evento que nunca ocurrió ni ocurrirá. Un tiempo de pliegues o burbujas en las que dejo de sentir sin jamás saber cuando sentía y cuando no. Por violenta que sea, la muerte es un libro en el que todavía después de ser acabado restan los créditos y el colofón. Imagino el adormecimiento, la falta de oxígeno que nubla el cerebro. No hay un evento-muerte, sino solo sus movimientos dándose dese que nací. Movimientos que son también mi vida, cómo no. No se trata de una incrustación, un otro, un objeto que me atraviesa, sino de mí mismo siendo. La muerte no me es ajena, sino propia. No necesito tener una pulsión hacia ella, sino que ella es mi pulsión. Lo más íntegro, lo más propio cuyo avance es la disolución del yo. Pero…

Aldo Bombardiere Castro / Segunda divagación en torno a la muerte: Posibilidad

Filosofía


No-poder

No podemos. Lo más seguro es que nunca podamos. Ni hoy ni nos será permitido hablar de nuestra muerte. A lo más, podremos sabernos abrazados por el declinar de su aura, percibir el temblar de nuestro cuerpo al interior de su vientre. Si Dios lo quiere (aunque en caso de existir, con seguridad lo quería), podremos ver la disolución del horizonte, acunarnos tras la caída de unos párpados que nunca más habrán de alzar el vuelo. No podemos hablar de nuestra muerte. No hay fenomenología de la muerte porque no existe experiencia, en primera persona y susceptible de soportar un análisis descriptivo, de tal vivencia. Nos resultará imposible atestiguar nuestra disolución. Pero, no obstante, casi a diario hablamos de la muerte. No de nuestra muerte, sino de la muerte de los otros, de la muerte de los nuestros. A su vez, las pupilas idas, lánguidas y estériles de nuestros muertos anuncian la inminencia de nuestra propia, de nuestra propia e ineludible muerte. Porque cada muerto, en cuanto gestualiza la finitud de nuestro destino, es nuestro muerto y también nuestro destino: el (incom)probable ocaso que se habrá de llevar consigo la curvatura de todo horizonte. He ahí la mayor, la única de todas las certezas: hemos de morir, amigos míos. No hay otra posibilidad.

Aldo Bombardiere Castro / Primera divagación en torno a la muerte: Encuentro

Filosofía

Su advenimiento detenta el mayor rango de necesidad: resulta absoluto. La muerte es ineludible. Un bostezo oscuro, cataclísmico o parsimonioso, cuyo modo de darse ha de ser único e irrepetible. Quizás lo únicamente importante que sabemos acerca de la muerte radica en la certeza no tanto de su fatal advenimiento, sino de la postrera donación que nos hace: la apertura de aquel último espacio de experiencia que antecederá a nuestra finitud.

Por cierto, el pensar la muerte abre un evento límite de la experiencia. Un tipo de experiencia, por así decirlo, contrafáctica. Por lo mismo, algunos filósofos tan centrados en la vida, han hecho de la muerte un margen de negatividad no sólo imposible de ser tematizado, sino también un acto afectivamente perjudicial para el despliegue de un feliz habitar en el mundo. Así, tras afirmar que la muerte no es nada con respecto a nosotros y de mostrar el necio terror que anima al anhelo de inmortalidad, Epicuro, con un tono de despreocupada sabiduría, a la vez que profundo y ligero, afirma lo siguiente:

Tariq Anwar / La escritura y el genocidio

Filosofía, Política

¿Qué es escribir en medio genocidio? ¿cómo se mueven las manos? ¿con qué impulso, que electricidad del cuerpo? De pronto, se vuelven a lanzar libros sobre el poder, las revueltas, las máquinas y el nombre GENOCIDIO comienza a desaparecer, porque al final los cuerpos quemados, mutilados y violados de los niños de Gaza terminan saturando y preferimos volver a nuestros autores preferidos, que por insensibles que hayan sido al colonialismo y la barbarie de los suyos (salvo cuando se trató del genocidio de europeos), nos entregan la seguridad de la teoría ya visitada, con las categorías de nuestro propio statu quo. Pero escribir en medio del genocidio, ese que yo sé que está ocurriendo y cuyas imágenes no puedo sacar de mi cabeza, de mi cuerpo, me impiden volver. Lo siento. No puedo volver. Ahora la escritura se debe lanzar al vacío.

Tariq Anwar / Una vida

Literatura

Una vida. Una niña. 7 años. Vivía en Gaza. Ahora no vive. Su cuerpo fue destruido por una bomba israelí. Una vida. Miles de palabras. Cientos de noches en que soñó sin recordar. Le leían cuentos por las noches. Repetidos, siempre los mismos. Le gustaba. Sobre todo disfrutaba ese último toque en la nariz que su padre le daba antes de dormir. 7 años. Ahora no vive. Su cuerpo está destrozado. Costó identificarla. Fue por su vestido. Una ropa que le regalaron para su cumpleaños. Le había quedado grande, pero le gustaba. Vivía en Gaza. Ahora no vive. Tenía cinco primos y tres primas. Vivían con ella. Vivían en Gaza. Ahora no viven. Sus cuerpos fueron destruidos por una bomba israelí. Había miedo. Sonidos de drones. Ambulancias. Pero le gustaba ese último toque en la nariz antes de dormir. Le leían cuentos en las noches. Siempre los mismos. Ahora no vive.

Miguel Ángel Hermosilla / Sobre La religión de la muerte. Post scriptum sobre viejos y nuevos fascismos de Julio Cortés Morales.

Filosofía, Política

El capital llega al mundo chorreando sangre por todos los poros”. Karl Marx.

La religión de la muerte. Post scriptum sobre viejos y nuevos fascismos, es el más reciente libro de Julio Cortés Morales. Fue publicado por la Editorial Tempestades en agosto del 2023. Se trata de un texto intenso que interviene en el debate y la discusión acerca la irrupción de los fenómenos neofascista o postfascista del siglo XX y XXI a partir de una aproximación analítica y critica de los fascismos históricos, “aquel que la literatura liberal ha llamado totalitarismo”:

Coincido parcialmente con Gentile en cuanto a que solo identificando seriamente al fascismo histórico es posible entender en qué medida estamos hoy ante el riesgo de aparición de expresiones equivalentes en nuestro tiempo y bajo qué nuevas formas. Pero creo que no existe una sola forma de fascismo histórico, sino un amplio campo de movimientos fascistas. “La religión de la muerte”. Julio Cortés Morales”