Giorgio Agamben / Estado y anomia II

Filosofía, Política

Si nos referimos a la doctrina contenida en la segunda carta de Pablo a los Tesalonicenses, podemos entonces decir, como ya hemos hecho en esta sección, que el catechón, el poder que retiene y retrasa el fin, que los Padres identificaban con las instituciones (el Imperio romano y la propia Iglesia), está hoy en crisis por doquier y asistimos, por tanto, al advenimiento del ánomos, de un poder sin ley que produce ruina y proclama ser Dios (por eso los Padres lo identificaban con el Anticristo).

Esto es evidente en Estados Unidos, donde las instituciones ya no parecen funcionar y todo el poder está en manos de un hombre que habla y actúa sin ley alguna (lo mismo puede decirse de Israel) y se disfraza de Dios. Conviene reflexionar sobre esta situación epocal, que involucra a todo Occidente. Dado que las instituciones (el Estado y sus articulaciones históricas) han perdido toda credibilidad, es vano fundar en ellas el poder que retiene el evento escatológico. Y esto es tanto más cierto cuanto que el ánomos, el sin ley, no es un principio externo, sino la figura que la propia institución asume en su descomposición. Trump y Netanyahu no vienen de fuera: es el propio Estado, el poder que debería retener y retrasar el fin, el que se convierte en el agente que lo acelera y precipita en sus formas más ruinosas.

Fuente: Quodlibet.it

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