Lisa Block de Behar / Sobre la imaginación metafórica y ciertas variaciones retóricas de la literalidad

Filosofía, Literatura

Parece improbable abarcar el enorme caudal bibliográfico que se ha producido y se sigue produciendo sobre la metáfora, desde Aristóteles hasta hoy, de ahí que trate de reducir el planteo solo a entablar una posible relación entre la visibilidad de esa figura retórica y los recursos de cierta onomástica literaria con el fin de proponer, a partir de tal posibilidad, la interpretación de una obra en particular: The Golden Bowl de Henry James.

Giorgio Agamben / ¿A quién se dirige la poesía?

Filosofía, Literatura

Traducción de Gerardo Muñoz & Pablo Domínguez Galbraith

¿A quién se dirige la poesía? Solo es posible responder esta pregunta si se entiende que el destinatario del poema no es una persona real sino una exigencia.

Una exigencia nunca coincide con las categorías modales con las que estamos familiarizados. El objeto de la exigencia no es ni necesario ni contingente, no es posible o imposible.

Mahfud Massis / Cuatro Poemas

Literatura

OTRO TRAJE

ESTE traje de perro que llevo,
traje de malhechor
muerto hace siglos en esta tierrra,
y en que los huevos del tiempo dejan su magra trompa,
quiere erguirse como soldado, ir a la sierra
donde mataron al Comandante.

Pero
!qué piernas cansadas! ! Si llevo
tres mil años metido en esta pirámide, podrido, glacial,
y América, qué América, exigiendo, siempre exigiendo
machos terribles, y no
un animal cansado como yo, angélico, lúbrico, ensimismado,
haciendo versos huevones que nadie lee,
que ni yo mismo leo,
por que aprendí a escribir sin haber leído el libro del mundo.

Gregorio Torres Quintero / La sirena

Literatura

Fuente: El Barrio Antiguo

—¿Es cierto, Basilio, que existen las sirenas?

—Tan cierto es que existen como que me llamo Basilio —contestó el pescador.

—A mí no me parece que sea tan cierto, y en cuestión como esta, yo soy más desconfiado que Santo Tomás.

—¿Ver y creer? Pues yo vi y por eso creo.

—¿Tú has visto? ¿Has visto sirenas? No delires. Habrás sido juguete de un engaño.

—¡Juguete de un engaño! No, señor, ¡si lo recuerdo como si hubiese sido ayer!