Ed. Sangría, Santiago de Chile 2013.
“(…) la naturaleza del hombre está escindida de manera original, porque la infancia introduce en ella la discontinuidad y la diferencia entre lengua y discurso.”
Giorgio Agamben
Escribir es, a la vez, no escribir, tanto como que en toda superficie se juega una vibración. Lo que vibra por las superficies está siempre por ser un libro. O quizás muchos. Incontables. Lo que vibra por las superficies acaso no sea más que una promesa. Un embarazo sí, pero también el flujo que se graba cada vez que se lee, las superficies exhalan una vibración cada vez que se tocan. Las superficies son aquí irregulares.
