A partir de la distinción que Michel Foucault hace, en el seno de su concepto de subjetivación, entre la “sujeción” y el “arte de vivir”, enfocaremos en un primer momento la descripción genealógico- arqueológica de la deriva de las tecnologías de sujeción –producción de subjetividad– que van desde el poder pastoral de corte eclesiástico hasta el poder gubernamental de corte estatal y el poder mercantil-veridictivo de corte post-estatal. Sobre esta base consideraremos la deriva totalitaria moderna, que en Foucault tiene el carácter de una biopolítica, como convergencia y anudamiento del “doble vínculo” entre procedimientos de totalización política y técnicas de individualización moral –en este sentido haremos referencia, por una parte, a las indicaciones de Giorgio Agamben respecto de la confluencia totalitaria entre soberanía política y gubernamentalidad económica, y por otra parte, al vínculo que plantea Rodrigo Karmy entre el dispositivo gubernamental moderno y el concepto biopolítico de “civilización”.
Biopolítica
Miguel Ruiz Stull / Hay, efectivamente, un materialismo de lo incorporal. Reseña a Políticas de la excarnación de Rodrigo Karmy Bolton
FilosofíaHay, efectivamente, un materialismo de lo incorporal. Reseña a Políticas de la excarnación de Rodrigo Karmy Bolton
Quisiera iniciar esta reseña, lo creo más que pertinente, con una cita del artista Francis Bacon, una reflexión de un artista visual realmente notable sobre el procedimiento que despliega en su obra pictórica:
Pensando en ellas como esculturas, la manera como podría hacerlo en pintura, y hacerlos mucho mejor en pintura, se me ha ocurrido de repente. Sería una especie de pintura estructurada, en la cual las imágenes surgirían, por así decirlo, de un río de carne.
Luna Follegati Montenegro / El refugiado espectacular. Aylan y la vida desnuda
FilosofíaNos hemos dado cuenta que murió. La muerte de Aylan da cuenta de forma estrepitosa en que Europa y el mundo perciben su muerte, mediante una fotografía que estalla de violencia, precariedad, impotencia y dolor. Su partida nos informa que alguna vez estuvo vivo, que tuvo un pasado, una historia una vida y familia. Que fue un niño, pero desnudo y precario dentro de un contexto que atenta contra los vestigios de una humanidad que clama por su existencia.
Emiliano Sacchi / Biopolíticas postorgánicas: Biotecnología, plusvalía maquínica y biocapital
FilosofíaNuestro punto de partida es la enunciación más elemental de la biopolítica según M. Foucault: ésta designa la entrada de los fenómenos propios de la vida de la especie humana en el orden del saber y del poder, lo cual caracteriza la economía general del poder en la modernidad. Si en la modernidad occidental el poder pudo tomar como objeto a la vida, ello sucedió al calor de un saber que con sus técnicas la aisló, la fijó y la hizo terreno de una posible intervención política.
Andrea Torrano / LA MONSTRUOSIDAD EN G. CANGUILHEM Y M. FOUCAULT. UNA APROXIMACIÓN AL MONSTRUO BIOPOLÍTICO
FilosofíaEl artículo indaga la noción de monstruo a partir de los desarrollos de Georges Canguilhem y Michel Foucault. Canguilhem se centra en los estudios teratológicos, donde la monstruosidad es una anomalía compleja y observa que la anomalía es identificada con la anormalidad. Por su parte, Foucault concibe la monstruosidad como un concepto jurídico (jurídico-biológico y jurídico-moral). El monstruo es el antecesor del anormal. A pesar de que Foucault señala que el marco de referencia del monstruo es la ley, mostraremos que el monstruo debe ser puesto en relación a la norma. El monstruo es un concepto biopolítico.
Rodrigo Karmy Bolton / La democracia gerencial en crisis y la potencia anárquica del poder destituyente
FilosofíaEntrevista realizada por Márcia Junges para la Revista del Instituto de Humanidades de la Universidad Unisinos, Brasil IHU Online.
1.- A partir del escenario de resistencias e insurgencias contra el poder político y financiero ocurridas desde la crisis de 2008, ¿cuáles son las fortalezas y las debilidades de la democracia representativa?
Ante todo, problematizaría el término “democracia” como un concepto que ha sido apropiado por la racionalidad económico-gestional contemporánea y que la sitúa como la forma última de todas las formas políticas, la forma de las formas, la meta-forma. Por eso, me parece, que lo que hoy día es la “democracia” debe llevar consigo el apellido “gestional” si no queremos confundir las cosas.
