Si viviera en esa casa blanca
En este verde valle
Entre Santiago y Valparaíso
Si allí
Estuviese mi residencia
Junto a mi esposa y mis hijos
Y todos los días recorriera
Esas calles de tierra
Rumbo a mi duro trabajo mínimo
Si caminara al bar por las tardes
Para olvidar el abuso del patrón
Chile
Rodrigo Karmy: «LA IN-FANCIA DE CHILE. Apuntes acerca de Lo que vibra por las superficies de Guadalupe Santa Cruz»
FilosofíaEd. Sangría, Santiago de Chile 2013.
“(…) la naturaleza del hombre está escindida de manera original, porque la infancia introduce en ella la discontinuidad y la diferencia entre lengua y discurso.”
Giorgio Agamben
Escribir es, a la vez, no escribir, tanto como que en toda superficie se juega una vibración. Lo que vibra por las superficies está siempre por ser un libro. O quizás muchos. Incontables. Lo que vibra por las superficies acaso no sea más que una promesa. Un embarazo sí, pero también el flujo que se graba cada vez que se lee, las superficies exhalan una vibración cada vez que se tocan. Las superficies son aquí irregulares.
Lorena Amaro: «Parquecitos de la memoria: diez años de narrativa chilena (2004-2014)»
LiteraturaSi tuviera que consignar en un almanaque solo los grandes sucesos de la narrativa chilena, me encontraría, quizás, con apenas un acontecimiento en el 2004, una obra extraordinaria, tanto por su ambición como por tratarse de un proyecto dramáticamente inconcluso: 2666, la novela póstuma de Roberto Bolaño, fallecido en 2003.
Rodrigo Karmy: «Antropología del fascismo chileno I: La Cocina»
Filosofía1.- La cocina.
La cocina se constituyó en la imagen política del año 2014. A través de ella se gestó la Reforma Tributaria y, en conjunto, con ella se desplegó el espectáculo mediático con sus Reality Shows. La cocina es la imagen con la que el año 2014 implementó la ilusión del ascenso, y el espectáculo caníbal del neoliberalismo chilensis.
Fernando Miranda: El silencio de la filosofía
FilosofíaSólo gracias a aquellos sin esperanza nos es dada la esperanza. Walter Benjamin
Si por algo puede llamar últimamente la atención la filosofía en Chile, es por su ausencia: nada se escucha de ella, sus representantes, que los hay, no son consultados en los grandes ni en los pequeños debates. Nada parecen tener que decir y, en estos momentos en que Chile parece estar desesperadamente buscando una nueva forma de entenderse y de darse a entender, no son precisamente los filósofos quienes toman la palabra.
