Mauro Salazar J. y Javier Agüero Águila / Asediar la Revuelta. Una autocrítica (a propósito del PNUD)

Filosofía, Política

Tras la alquimia de los torniquetes (18 de octubre), se agolparon multitudes que desplegaron barricadas, grafitis, murales y performances, sin proyectar ningún horizonte institucional (“realismo”) cediendo el espacio a la derecha y a un “progresismo adaptativo”, que se ha desplegado en las últimas semanas. Pese a las potencias igualitarias, la revuelta concedió “lugares vacíos”, sin custodiar críticamente formas de traducibilidad, articulación, o bien, alguna trama destinal por aquellos meses.

En el último tiempo, y por una vía radicalmente distinta -aunque muy síntomal- ciertos hitos de Octubre han sido visibilizados por el Informe PNUD 2024. El mensaje del Informe es que los cambios han sido postergados, diferidos, interrumpidos, etc. En suma, no hay inventividad, ni sesgos ex nihilo. El mensaje de hoy devela un país sin metáforas de época, imagen de futuro, ni semblantes de transformación. Si bien el informe no tiene la densidad del año 1998, Paradojas de la Modernización, deja planteado la tesis de ruptura entre «lo político y lo social».

Mauro Salazar J. / Piazzolla en 1973. Golpe y actualidad

Estética, Filosofía, Política

a Nelly Richard

pulsión de escritura.

Il Pleut sur Santiago es una filmografía (1975) sobre el tiempo que invoca la identidad del exilio chileno tras el Golpe de Estado. Es una producción de Helvio Soto que se inscribe en el tiempo ininterrumpido del exilio y en la necesidad de generar efectos de representación para testimoniar la insondable tragedia de 1973. Aquí el tiempo es un tópico prevalente, perenne, inhabitable. El tiempo no provee ningún porvenir mientras no sea posible reconocer en el pasado un sentido de futuro.

El título del film acompasa un movimiento de visualidades y significados que articulan tiempo e historia en una fábula de imágenes. La lluvia interminable es el telón de fondo y su monótono repicar abraza el descenso en la inmanencia como huella siniestrada de la historia. Un conjunto de sucesos ruines donde ya no es posible organizar un campo semántico.

Javier Agüero Águila / 11 de septiembre: El detenido desaparecido

Filosofía, Política

La pregunta que asalta, hoy, 11 de septiembre –entendido “lo que asalta” como algo que nos aborda y desborda precipitada y disruptivamente así, incidiendo y descoincidiendo con “el curso normal de las cosas”, con su flujo (el asalto a La Moneda)– es qué hemos hecho con estos dos números y 12 letras que, evidente, son mucho más que eso.

11 de septiembre como un sustantivo con un extenso predicado histórico que ha sido sometido a múltiples manipulaciones. Hablamos de que en “el cuerpo” de este nombre propio (11 de septiembre) se ha inseminado una secuencia indescriptible de interpretaciones, pretensiones de fijación históricas, deletéreos intercambios que coordinan el tiempo de la política, metabolismos de reconciliación, perdón y amnesia; 11 de septiembre que ha devenido en amnistías y pactos secretos que revitalizan el carácter promiscuo y origen orgiástico de nuestra democracia exudante de prédicas exitistas y que recupera su discurrir anfibio en las celebraciones y los monolitos, en los discursos de arrepentimiento y en el –a esta altura completamente vaciado de sentido– “nunca más”.

Mauro Salazar y Carlos del Valle / Tribulaciones de lo público. Qué es lo Nacional de Televisión Nacional

Filosofía, Política

Durante los dos decenios del siglo XXI, hemos presenciado la intensificación de la sociabilidad on line entre redes sociales y audiencias volátiles. Los sucesos discurren a partir del atentado al World Trade Center (11S), la doctrina Bush de las guerras preventivas, la «Primavera Árabe» (2011), y los liderazgos coléricos (Bolsonaro, Bukele, Trump) que han pulverizado los formatos analógicos de la comunicación moderna.

En 1989, en las puertas de Brandeburgo se jugaban los últimos ecos del sujeto habermasiano, con su vocación universal de públicos -analógicos- y a la sazón se alzaba el entusiasmo de Manuel Castells porque Internet -eventualmente- sería el panteón del acceso democrático. Contra la mediación entre hegemonía y vida cotidiana, Brandeburgo (“El Muro”) fue la escenificación drómica de las tecnologías del presente, pero esencialmente, un pivote del “proyecto cibernético”. Luego el usuario-red en los transcontextos, y la dimensión emotivo-valórica de la experiencia “transcontextual” (“double bind”). Hasta llegar a una “intensificación cognitiva”, donde la información envejece demasiado rápido, y la industria de las emociones se expresa en masivas imágenes de selfies en Instagram, retratos de Pinterest, TikTok y fotografías de Flickr (startup emotient). Esta rapsodia ha dado lugar a las ciencias del comportamiento -capitalismo de las emociones- donde las tecnologías faciales se relacionan con los estados mentales gestionados en mediciones automatizadas desde la digitalización estandarizada de imágenes (Microsoft, Amazon, Face, Api).

Alejandro Palavecino / Alfonso Alcalde, réplicas de un temblor de tierras

Literatura

Hay una foto de ese día. Un autoretrato junto a un columpio. El ministro de fe era un viejo y sabio profesor de un barrio tomecino. Alfonso fue el padrino. La madrina, la abuela del infante. Todos, menos ella, ateos declarados.

— “Te bautizo y recibo en nombre de los hombres de buena voluntad: Darwin Rodríguez”, pronunció el improvisado bautizador. Así el pequeño Darwin, a la sombra de las ruinas de una vieja construcción de adobe, en el cerro Frutillares de Tomé, recibió su nombre y lo ató para siempre a su padrino: Alfonso Alcalde, quien, para inmortalizar el evento, sacó un par de fotografías del niño y una de él mismo, junto a un columpio, la soga alrededor del cuello.

Miguel Valderrama / ¡Quousque tandem! Sobre una imagen de pensamiento

Filosofía, Política

Nada es más desesperante que tener algo que decir. La frase, proferida por un histérico, introduce la duda sobre el propio saber que se arriesga cada vez que se busca ocupar el lugar que garantiza un saber. La frase, en aquello que arriesga un decir, un saber decir, puede ser aprendida igualmente contra aquel proferimiento obsesivo, propio de las ciencias sociales, que afirma siempre tener algo que decir, que se sostiene sobre el reclamo de un decir que sabe siempre lo que dice, que sabe decir lo que sabe.