Mauro Salazar J. y Juan Carlos Orellana / El afecto pedagógico ¿Agonías públicas o experiencias comunes?

Filosofía, Política

a la comunidad de los amantes, a la unión inundada de escisión

Durante el petit siglo XX, la instauración del cuerpo político permitió proyectar escuelas abrazando una sociabilidad compartida bajo la arquitectura de la vieja República (1938-1973). Los Liceos públicos como espacios de reconocimiento y prácticas comulgantes, edificaron un “nosotros genealógico” que daba cuenta de la dimensión ontológica de la razón moderna y que aún porta la esperanza melancólica-utilitaria de las intervenciones locales. Una futuridad que abonó el fortalecimiento de perspectivas ciudadanas y horizontes cognitivos, ayudó a cimentar una disposición de comunicabilidad. Lo público, y las edades metafísicas del citoyen, fueron certezas onto-epistémicas que diagramaron la organización de una época. Aludimos al programa de una comunidad que se asentó sobre valores compartidos, a saber, la humanidad como noción universal impugnante y potencialmente inquisitiva. La “común humanidad”, y su alma bella, alcanzaría mediante el convencimiento racional la estructura comunicativa de la praxis deliberativa.

Giorgio Agamben / Europa o la impostura

Filosofía, Política

Es probable que muy pocos de los que van a votar en las elecciones europeas se hayan cuestionado el significado político de su acto. Puesto que están llamados a elegir un «parlamento europeo» sin definir, pueden creer más o menos de buena fe que están haciendo algo que corresponde a la elección de los parlamentos de los países de los que son ciudadanos. Conviene aclarar desde ahora que no es así en absoluto. Cuando hablamos hoy de Europa, la gran remoción es ante todo la realidad política y jurídica de la propia Unión Europea. Que se trata de una verdadera remoción se desprende del hecho de que se evite a toda costa una verdad tan embarazosa como evidente. Me refiero al hecho de que, desde el punto de vista del Derecho constitucional, Europa no existe: lo que llamamos «Unión Europea» es técnicamente un pacto entre Estados, que sólo afecta al Derecho internacional. El Tratado de Maastricht, que entró en vigor en 1993 y dio a la Unión Europea su forma actual, es la sanción definitiva de la identidad europea como mero acuerdo intergubernamental entre Estados. Conscientes de que hablar de democracia con respecto a Europa carecía por tanto de sentido, los responsables de la UE trataron de suplir este déficit democrático elaborando el proyecto de la llamada Constitución Europea.

Mauro Salazar J. / Hegemonía. Flujos libidinales

Filosofía, Política

¿Qué es el amor sino comprender y alegrarse de que otro no viva, actúe y sienta de manera opuesta a la nuestra? Para que el amor supere con alegría los antagonismos no deberíamos suprimirlos, negarlos. Incluso el amor a sí mismo contiene como presupuesto suyo la dualidad (o la pluralidad) indisoluble, en una persona”. Nietzsche. Humano, demasiado humano.

Si recordamos la imagen de las palabras y sus consensos visuales, cuál sería el corpus sexual de un término “celebrado” y “manido” como hegemonía (gegemoniya) al interior del modo de producción heteronormado. Las singularidades deseantes en tanto mundos posibles y su reducción al Point de capiton, aún pueden preservar una economía de los cuerpos. En sus flujos libidinales cómo discurre el lugar de la philia en la hegemonía en tanto disposición del cuerpo masculino como gubernamentalidad de los sexos.

Mauro Salazar J. / Carlos Ossa. Imágenes suspensivas. Una nueva arquitectura del conocimiento

Filosofía, Política

Dispersos por la ciudad neoliberal, estigmatizados e irredentos, habitamos lenguas secas, cuerpos fríos, voces de la desesperanza. Escribir librados a un destino incierto es compartir el abismo de la soledad que descubre nuestra compasión, un día, una noche, en una esquina, mirando por un tragaluz. M.S

El pliegue escritural de Carlos Ossa es el trabajo fragmentario, con dimensiones suspensivas y cambiantes respecto a la positividad del “concepto gerenciado”. La discontinuidad de la práctica fragmentaria desplaza la idea de que el texto escritural se debe a una inevitable progresión argumental (univocidad). Desde un descalce sobre las imágenes, se trazan cortes, itinerancias, rupturas, pero siempre produciendo disrupciones y posibilidades de sentido.

En La Quimera Electrónica (UFRO, 2024) el autor introduce una alteridad que abre y agudiza una nueva “arquitectura del conocimiento” que concibe la imagen como una relación social cognitiva en tiempos de democracias drómicas. No se trata de suscribir a los pactos estéticos de la ilustración adaptativa, ya sea en su versión historiográfica-ilustrativa, o bien, transigir hacia el peritaje de algún documento antropológico. Lo anterior dista del recurso representacional de las Ciencias Sociales y el gremialismo de los “formatos circunspectos” (Nihilismos de la Academia). Aquí no hay un frenesí diagnostical, sino una interrogación extenuante -aunque nunca reactiva, cabe decirlo- sobre las convulsas agendas epistemológicas. En suma, una escritura que interroga las visualidades del consenso experto.

Miguel Ángel Hermosilla / A propósito de Barricadas A Go- Go. Apuntes sobre la escena musical japonesa de 1968 a 1977 de Julio Cortés Morales

Filosofía, Música, Política

¡Esbirros estúpidos!

Vuestro orden está edificado sobre arena.

La revolución, mañana ya se elevará de nuevo

Con estruendo hacia lo alto.

Julio Cortes Morales. Citando a Rosa Luxemburgo.

Para el pueblo palestino, que resiste sin parar el genocidio sionista.

La cuarta edición de Barricadas A Go- Go de Julio Cortés Morales – 2024-, retoma la reflexión que el autor había venido desarrollando desde el 2017 – primera edición- acerca de la compleja relación entre procesos sociales y expresiones artísticas. Lo que marca esta nueva versión y entrega de Barricadas A Go – Go, publicada en México, Chile y España simultáneamente, son los distintos fenómenos sociopolítico y estéticos que se han venido manifestando en los últimos cinco años; desde las rebeliones callejeras, expresadas en las ultimas revueltas por la sobrevivencia y contra la miseria que se vienen produciendo a nivel global y con especial fuerza e intensidad en Americalatina y Chile, como resistencia a las políticas de precarización general de la vida en las que nos arrincona la tiranía neoliberal planetaria, hasta los procesos de repliegue y restauración del orden del capital y su agenda securitaria impuesta por el poder en tiempos de asonadas reaccionarias.

Rodrigo Karmy Bolton / Todxs podemos hablar de Palestina

Filosofía, Política

Es el momento en que todxs hablemos de Palestina. Todxs, significa, un común del que podemos hacer experiencia. Todxs, implica transgredir la normalizada división social del trabajo y asumir que el porvenir depende hoy de Palestina. En este sentido, Palestina no es el nombre de un asunto étnico, tribal o particular. Más bien, es el nombre de una solidaridad. ¿Y qué es la solidaridad? Ante todo, es el erotismo con el que los pueblos se abrazan en el instante de peligro. El momento políticamente imaginativo de los pueblos que va a contrapelo de la catástrofe en curso. “Solidaridad” deviene, por tanto, la cifra de un encuentro entre cuerpos que material y singularmente danzan en medio de la destrucción devenida. La “solidaridad” es, por tanto, el lugar que se abre cuando las instituciones habituales del Estado se derrumban y exhiben la violencia de su fundamento; “solidaridad” es, por tanto, el lugar que acoge y potencia, frente al militarismo que aplasta y asesina, que desgarra y extermina.