Entrevista a Rodrigo Karmy Bolton: «Mientras no haya una crítica radical al humanismo, no hay una crítica radical al imperio»

Filosofía
Por Cristian Vergara

Para el académico del Centro de Estudios Árabes de la Facultad de Filosofía y Humanidades, la filosofía significa un pensamiento comprometido con el espacio en el que se habita. Para Karmy no hay filosofía sin habitar, y, en último término, no hay pensamiento sin habitar. De allí que estos Escritos bárbaros se lean como una toma de posición y una manera de habitar. Editado por LOM, el libro se presenta como un compromiso intelectual con el presente.

La imagen del desierto circula por los ensayos de manera metafórica, concatenando un campo geográfico con una determinada idea de pensamiento. El desierto como una poética que permite pensar en medio de una época dominada por la destrucción del planeta y la catástrofe, el desierto como un lugar donde habitar. Karmy invita a arrojarse al desierto y a abrazarlo como una posibilidad. «Lo que este conjunto de ensayos intenta habitar es justamente el intersticio, que es precisamente lo que está desierto. Intenta que la filosofía se haga cargo del mundo, pero al mismo tiempo intenta darle un giro especulativo a la propia contingencia y, en ese sentido, es una filosofía del presente”, explica el autor.

Alejandra Castillo / El no lugar de la hegemonia

Filosofía, Política

Comentario a revista Pléyade 16 (2015)

¿Es posible describir una ciudadanía post-marxista? Dicho de otro modo, es posible establecer un orden de lo político que se describe, al mismo tiempo, como un orden universal pero, a su vez, como una interrupción al orden de la identidad. ¿Cómo pensar, aquí, entonces la pretensión hegemónica que el propio orden de la ciudadanía porta? En esta línea de argumentación bien podría ser sostenido que la apuesta del postmarxismo de una “democracia radical” más que descartar a la ciudadanía, por ser un concepto originado y arraigado en la tradición de la política de la identidad, se propondría el ejercicio contrario, esto es, de reponerla como el principio articulador de las posiciones de sujeto del agente social. Desde esta línea argumental, no está demás, explicitar que la re-descripción de la democracia contemporánea ofrecida por el postmarxismo parece descansar en una “contradicción constitutiva”. Contradicción que la teoría sociológica ha tendido a observar en la relación modernidad-modernización, y que la teoría postmarxista se ha representado, con singular intensidad, en las imágenes del liberalismo y la ciudadanía.

Rodrigo Karmy Bolton / El ángel encarnado: Notas para una genealogía teológica de la biopolítica

Filosofía

Las presentes “notas” se articulan en base a tres tesis fundamentales. En primer lugar, que la emancipación de la gubernamentalidad contemporánea encontraría su genealogía en el paradigma cristiano de la Encarnación. En segundo lugar, que dicho paradigma, instituido históricamente entre el Concilio de Nicea (325) y el Concilio de Calcedonia (451) específicamente, habría implicado una introyección de la función angelológica en la figura del Hijo encarnado estructurando así el dogma trinitario propiamente tal. En tercer lugar, que dicho paradigma implicaría el establecimiento de un proyecto específico del Occidente cristiano cuya característica más propia lo constituiría, a diferencia del judaísmo y el islam, el haber asumido la oikonomía en la misma figura de Dios: “Por una parte —dice Damasceno al principio de su Exposición de la fe— están las cosas de la ciencia de Dios (teología), por otra las del gobierno del mundo (economía)”. Con la introducción del término técnico oikonomía Juan Damasceno consumará el proceso de gubernamentalización de Dios que caracterizará a la deriva cristiana. En este sentido, el presente texto concluye que la Encarnación habría constituido la condición de posibilidad de lo que en la época moderna tendrá la forma de un biopoder.

Jacques Derrida / Sobre el marxismo. Diálogo con Daniel Bensaïd

Filosofía

A. Spire:Jacques Derrida, usted nunca ha sido marxista, pero ha experimentado la necesidad, e incluso la urgencia, hace ya cuatro años, de publicar una obra de tono comprometido, que cogió a todo el mundo a contratiempo. Ese libro, titulado Espectros de Marx, reclama una vuelta a Marx o, al menos, a cierto espíritu de Marx.