Neofascismo, Pax Americana y neoliberalismo. Una conversación entre Marcia Rosane Junges y Sergio Villalobos-Ruminott a propósito de la coyuntura política norteamericana

Filosofía, Política

Marcia: ¿En qué medida es posible hablar de un “agotamiento” de la política en nuestro tiempo? ¿A que apunta dicho agotamiento?

Sergio: El agotamiento de la política que experimentamos hoy tiene varias dimensiones. Por un lado, se trata de un agotamiento de los imaginarios y ordenes conceptuales que organizaron el horizonte moderno, ya sea que leamos este horizonte en términos de una tradición jurídica republicana o en términos de una proceso permanente de emancipación e institucionalización democrática. Ya sea que pongamos el énfasis en los procesos instituyentes de la democracia, como dirían Claude Lefort y Cornelius Castoriadis, entre otros; o que concibamos la modernidad política occidental de acuerdo con una teleología marxista emancipatoria para la cual la revolución se presentaba como desenlace inevitable de la historia.

Alejandra Bottinelli / Presentación de Escritos Bárbaros de Rodrigo Karmy Bolton

Filosofía, Política
Texto leído en la presentación del libro Escritos Bárbaros. Ensayos sobre razón imperial y Mundo Árabe contemporáneo, el 20 de julio de 2016.
No mueres porque seas un creador
o porque tengas este cuerpo.
Estás muerto porque eres el rostro eterno.
Adonis. “Desiertos”.

Siempre es un privilegio narrar la experiencia de una lectura, contar a otros lo que leemos es un placer que extiende y a veces completa el de leer, que es uno tan solitario; y se vuelve casi una profesión de fe cuando lo que uno tiene para contar se anota por decenas en los hallazgos de un libro. Cada uno de esos hallazgos está marcado con algo parecido a una estrella en mi ejemplar del libro de Rodrigo Karmy, que puede considerarse ya un cielo completo en mi imaginación lectora, un cielo que tiene constelaciones, vías lácteas de estrellas impronunciables y cometas que cargan pesadas estelas, un cielo que dibuja misterios inconmensurables (como si ocurrieran a miles de años luz). Un cielo con agujeros negros, tiene también.

Rachid Lamarti / El álef [א], el álif [ا] y Borges

Filosofía, Literatura
En El Aleph, Borges disemina una rima de premisas. A pesar de que con alguna de ellas procura la distracción del lector, la conclusión raya en lo dado o, peor, en el truismo: sólo existe un aleph. Todo está en todo, la roca lunar en el pez, el pez en el ombligo del mono, el ombligo del mono en la piel del tambor, la piel del tambor en la polvareda estelar que expele la cola del cometa. Pero sólo hay un aleph. El aleph contiene todo pero nada contiene al aleph: nada comparte su virtud. Nada es el aleph, pero él lo es todo, ya que ninguna forma se sustrae a su absorción. Como el espejo de Ibn ‘Arabi, el aleph selecciona e irradia. El espectador del aleph prolonga su mirada hacia un horizonte de resplandores y turbulencias hasta verse a sí mismo al final y al principio del inconcebible universo. Este estado de ensimismamiento es común también al soñador y al escrutador del espejo.

Carmen Pardo Salgado / Músicas sin memoria

Filosofía, Música

A partir de los planteamientos del filósofo francés Daniel Charles sobre la música y el olvido, reflexionamos en este ensayo sobre la relación entre la memoria y la música. La centralidad del tiempo en este capítulo de la estética musical nos conduce desde Aristóteles hasta Pierre Boulez y sin olvidar a Adorno, la posibilidad de una nueva escucha pasa por una nueva relación con la memoria.

Sergio Villalobos-Ruminott / Equivalencia neoliberal e interrupción nómica: el conflicto de las facultades como contrato social

Filosofía, Política

1. – La pregunta por la universidad pareciera referirse solo a una realidad constituida universitariamente. Sin embargo, esto no equivale a decir que la universidad piensa universitariamente lo real y, por tanto, solo piensa un aspecto de la realidad. Por el contrario, la pregunta por la universidad implicaría también, ya desde su mera formulación, la aceptación de la condición aporética de la misma universidad, cuya pretensión es captar las dinámicas históricas de su época mientras no puede escapar a esas mismas dinámicas. La consecuencia fundamental de esa aporía es que cualquier discurso universitario que intente sobre-codificarlas, desplazarlas o resolverlas, quedará inexorablemente sujeta a ellas. Es en esta tensión donde se constata la inutilidad de hablar de la Universidad (como un universal neutro), ya sea pasada, moderna o “posible” como si se tratara de una idea, modelo, arquitectónica o institución, pues la universidad es ya, desde siempre, una articulación contingente de fuerzas y facultades en pugna. La contienda de las facultades kantiana, por lo tanto, no es solo una hipótesis filosófica para determinar el rol de la facultad de filosofía, sino una caracterización imperfecta de la relación entre universidad y hegemonía, ya sea de cara a su “interior” como división del trabajo universitario, ya sea de cara a su “exterior”, en cuanto sustento y mediación en la configuración hegemónica del poder y su legitimidad.