Alberto Toscano / El eje del caos

Política

La guerra que Israel y Estados Unidos lanzaron contra Irán el 28 de febrero de febrero, con la “decapitación” de la dirigencia del país y el bombardeo de cientos de objetivos militares y civiles —incluida una escuela de niñas en Minab, donde al menos 165 niñas y miembros del personal fueron masacrados— se ha transformado rápidamente en una conflagración regional de consecuencias incalculables.

Aunque ya estaba debilitado por la “guerra de 12 días” israelo-estadounidense de junio de 2025 —que el presidente Donald Trump declaró que había “obliterado” las capacidades nucleares de Irán— y aunque es despreciado por muchos iraníes por su represión asesina de la protesta civil, el régimen iraní aún no ha sido socavado por la pérdida de figuras clave del gobierno, entre ellas el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, el ministro de Defensa y el comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés). Anticipando una decimación semejante de sus élites, Irán utilizó una estructura de mando descentralizada para organizar ataques no solo contra objetivos israelíes y estadounidenses, sino también contra infraestructuras energéticas y civiles en los Estados del Golfo de los que depende la estrategia regional de Estados Unidos.

Alberto Toscano / El Eje del Caos. Hacia una violencia sin fin en Oriente Medio

Política

La guerra contra Irán que Israel y Estados Unidos lanzaron el 28 de febrero con la «decapitación» del liderazgo del país y el bombardeo de cientos de objetivos militares y civiles —incluida una escuela femenina en Minab, donde 165 niñas y miembros del personal fueron masacrados—, se ha transformado rápidamente en una conflagración regional de consecuencias incalculables.

Debilitado militarmente por la «guerra de los 12 días» de junio de 2025 —cuando Donald Trump había declarado que las capacidades nucleares de Irán habían sido «aniquiladas»— y despreciado por muchos iraníes tras la represión sangrienta de las protestas y revueltas a principios de este año, el régimen iraní aún no ha sido desestabilizado por la pérdida de su guía supremo, el ayatolá Jomeiní, así como del ministro de Defensa y del comandante en jefe de la columna vertebral militar e ideológica del régimen, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC).

Maurizio Lazzarato / ¡Combatir la máquina genocida! Repensar el dos, la división, la revolución

Filosofía, Política

¡El neoliberalismo nunca ha existido!

El paso del fordismo al llamado neoliberalismo se produce a través del despliegue de la «potencia de lo negativo», ejercida no por individuos —como querría el liberalismo— sino por Estados, instituciones, monopolios, grupos sociales, partidos políticos, fuerzas militares, etc. La afirmación de un nuevo sistema económico‑político‑militar se realiza ante todo a través de la destrucción: negación de las clases tal como habían salido de la Segunda Guerra Mundial (tanto las clases revolucionarias del Sur del mundo como las comprometidas en luchas más reformistas, pero también las clases dominantes de inspiración keynesiana); negación de los dispositivos económicos de los «treinta años gloriosos» (el funcionamiento de la moneda, del salario, del welfare, de los servicios públicos, etc., según los principios keynesianos); negación de las instituciones de aquella época, en particular de la democracia, juzgada incompatible con el capital; negación de la cultura del «compromiso» instaurada en la posguerra.

Solo recordamos aquí algunas fechas «simbólicas» (y los acontecimientos que se les vinculan) de este proceso al mismo tiempo de negación y de afirmación, describible como una larga serie de decisiones, amenazas, intimidaciones, chantajes, guerras civiles, imposiciones unilaterales fundadas en la fuerza del imperio estadounidense. A diferencia de la transformación en curso, de la revolución conservadora de los años setenta y ochenta tenemos todos los documentos necesarios para hacer un balance de su desarrollo y podemos constatar fácilmente que se trata de la matriz de nuestro presente.