Miguel Ángel Hermosilla / La caída de la crítica y el estallido de la universidad: Una lectura del genocidio en Palestina

Filosofía, Política

Vino con todos sus ungüentos

Vino fingiéndose la luz,

Vino con átomos sangrientos,

Vino demócrata y con cruz.

La virgen de Occidente.

A propósito del fin de la Universidad moderna, que describe Karmy, en La Universidad estallada. Palestina y el devenir de las humanidades, y la desesperación impotente del juicio, la crítica y del discurso universitario respecto de la explosión- implosión de la academia, que muestra el fin de una frontera entre un interior/ exterior, expresada en el agotamiento del vínculo moderno entre inteligencia universitaria y mundo social, que habría sido establecido por la soberanización del pensamiento en la Universidad estatal moderna soberana, a decir de Thayer, en “La crisis no moderna de la universidad moderna”, y las nuevas formas de hegemón financiero fundado por las políticas neoliberales a partir de los setentas en gran parte de las sociedades contemporáneas. Nos proponemos aquí , entonces, a partir de un cierta modalidad de diálogo con el texto de Karmy, interrogar la aporía analítica de pensar el estatuto de la crítica y su relación con la axiomática del capitalismo global integrado, atendiendo a la pregunta; ¿de cuán universitario es también el capital financiero, en tanto que tecnología y administración académica del pensamiento? . En ese escenario discursivo, la discusión que Karmy abre respecto de la implosión de la razón universitaria, en el contexto de la violencia genocida del fascismo sionista en Palestina, nos invita a pensar y problematizar, también: ¿Cuál es el lugar de la universidad y la crítica hoy?, ¿qué derroteros espistémicos le esperan al pensamiento, en el paradigma de lo que podríamos denominar; “la caída de la crítica en la facticidad de la violencia equivalencial?”.

Ronit Lentin​ / El genocidio no es una metáfora: reflexiones sobre Gaza y la negación del genocidio

Política

La pregunta que hay que hacerse es… ¿hasta cuándo vamos a negar que los gritos de la población de Gaza… están directamente relacionados con las políticas del gobierno israelí y no con los gritos de las víctimas del nazismo? (Edward Said, 1994)

Lo que estamos viviendo aquí en Gaza no es una guerra, sino un genocidio… La guerra es entre países que tienen ejércitos, armas y fuerzas aéreas. La guerra no se libra contra 2,3 millones de civiles que viven en un área de 360 kilómetros cuadrados y llevan más de diecisiete años sitiados (Ruwaida Amer, 2 de noviembre de 2023)

Un mes después del ataque genocida israelí contra Gaza, el ministro Amichai Eliahu hizo un llamamiento para lanzar una bomba nuclear sobre Gaza, afirmando que «Gaza tiene que dejar de existir… (Los gazatíes) no pueden vivir en esta tierra». Más tarde se retractó, diciendo que era «sólo metafórico». Pero el genocidio no es una metáfora, tomando prestado el ensayo de Eve Tuck y Wayne Yang, «La descolonización no es una metáfora».

Marcy Newman / Cómo las universidades israelíes son un brazo del colonialismo de asentamientos

Política

Sobre Towers of Ivory and Steel:How Israeli Universities Deny Palestinian Freedom de Maya Wind, Verso Press.

Poco a poco, las legislaturas estatales de todo Estados Unidos están interviniendo en prácticas universitarias como la titularidad y la DEI (diversidad, equidad e inclusión). Recientemente, la Cámara de Representantes de Indiana ha intentado legislar la «diversidad intelectual» exigiendo que los académicos compartan una variedad de perspectivas que puedan ser evaluadas cuando se sometan a examen. A nivel nacional, las instituciones de élite han sido objeto de críticas si su administración no es suficientemente sionista.

La intromisión del gobierno en la vaca sagrada de la libertad académica es precisamente la forma en que el gobierno israelí interviene en las vidas de profesores y estudiantes. La diferencia es que, en Israel, esa injerencia está integrada en el sistema. Por eso, Towers of Ivory and Steel: How Israeli Universities Deny Palestinian Freedom (Torres de marfil y acero: cómo las universidades israelíes niegan la libertad a los palestinos), de Maya Wind, es una herramienta fundamental para cualquier persona relacionada con la vida académica: estudiantes, profesores o personal. También es un texto que las personas implicadas en el movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS) encontrarán esencial: su análisis sistemático, su historia y sus datos sólidos son la munición que necesitamos para combatir a quienes asumen erróneamente que boicotear las instituciones académicas israelíes socava la libertad académica.

Jamal Kanj / Gaza: El burro y el destino de la civilización occidental

Política


Humo ennegrecido al fondo, el infierno arrasaba las tiendas mucho después de que Israel bombardeara otra zona designada «segura» para los civiles evacuados del norte de Gaza. Un cuerpo carbonizado, de un niño o una niña, sacado de entre los escombros, aún ardiendo. Es la «shoah más grande», el Holocausto más grande, había prometido a Gaza en 2008 Matan Vilnai, viceministro de Defensa de Israel.

En la misma escena, tres niños ayudaban a su madre a colocar sus andrajosos colchones de suelo en un carro. El rostro de la mujer, de mediana edad, tenía surcos como hileras recién labradas de tierra árida. El escuálido burro cojeaba en la arena, esforzándose por tirar del carro. Parecía tan hambriento y sediento como los demacrados niños que intentaban subirse a los colchones.

Rodrigo Karmy Bolton / Todxs podemos hablar de Palestina

Filosofía, Política

Es el momento en que todxs hablemos de Palestina. Todxs, significa, un común del que podemos hacer experiencia. Todxs, implica transgredir la normalizada división social del trabajo y asumir que el porvenir depende hoy de Palestina. En este sentido, Palestina no es el nombre de un asunto étnico, tribal o particular. Más bien, es el nombre de una solidaridad. ¿Y qué es la solidaridad? Ante todo, es el erotismo con el que los pueblos se abrazan en el instante de peligro. El momento políticamente imaginativo de los pueblos que va a contrapelo de la catástrofe en curso. “Solidaridad” deviene, por tanto, la cifra de un encuentro entre cuerpos que material y singularmente danzan en medio de la destrucción devenida. La “solidaridad” es, por tanto, el lugar que se abre cuando las instituciones habituales del Estado se derrumban y exhiben la violencia de su fundamento; “solidaridad” es, por tanto, el lugar que acoge y potencia, frente al militarismo que aplasta y asesina, que desgarra y extermina.

Rodrigo Karmy Bolton / Averroes en Palestina

Filosofía, Política

¿Por qué Averroes resulta decisivo para pensar la cuestión Palestina? Porque, a partir de un efecto de contraste, permite poner en cuestión al humanismo sobre el cual se sostiene el proyecto sionista. Si este último no es más que un proyecto colonial europeo instalado en el territorio de la Palestina histórica, es porque él se articula como un humanismo “blanco” cuya figura fundamental es la del “judío”. Esto resulta inquietante –unheimlich-, desde un cierto punto de vista. “Inquietante” porque nos muestra que el proyecto sionista es, también, una cristalización precisa del cristianismo imperial y, en este sentido, expone que el discurso sionista no sería otra cosa que el discurso de los judíos conversos al cristianismo. Judíos, en cuyo proyecto estatal-nacional, trocaron el mesianismo del judaísmo rabínico por la sacrificialidad del Estado-nación. Judíos conversos que defienden los “valores occidentales” y que, como bien señalaba Theodor Herzl, se disponen como la vanguardia de la civilización contra la barbarie “asiática”.