Paola Chaparro / Disentir el mundo: género, ecología y cuerpos pensados desde una escritura feminista

Estética, Filosofía, Política

Síntomas de agotamiento de las formas en que hemos imaginado/habitado el mundo: el calor brutal, la escasez de recursos naturales, territorios apropiados y devastados, poblaciones desplazadas, las derechas mostrándose en su versión más extrema, los vientres controlados, las sentencias jurídicas teatralizándose en pantallas; cada una de estas escenas opera como una muestra no solamente de una época caótica sino de un desgaste, de una extenuación y, por tanto, de un límite que se ha alcanzado. Esta multiplicidad de escenas, de imágenes, de proyecciones sobre los cuerpos anidados en una retícula de afectos desbordados parece evidenciar el colapso de la arquitectura de la modernidad patriarcal y colonial que se instauró como el diseño político que organizó el mundo.

En Antropoceno como fin de diseño (2025), Alejandra Castillo nos presenta un análisis de las formas de desigualdad, vigilancia y despojo que emanaron del proyecto político moderno poniendo atención a la matriz excluyente que se instala a partir de una concepción de humanidad figurada en sujetos masculinos, blancos, letrados, heterosexuales y, particularmente, propietarios. De tal modo, el diseño político de la modernidad impone una forma patriarcal-capitalista-colonial la que hace imposible acoger la pluralidad de lo viviente.

Miguel Ángel Hermosilla / Notas en torno a Antropoceno como fin del diseño de Alejandra Castillo. Una lectura desde el interregnum político del cuerpo

Estética, Filosofía, Política

“El imperio es un orden colonial que implica el cercamiento de la tierra”. Alejandra Castillo.

Desde otras críticas al despliegue absoluto de los procesos de subsunción total y explotación real, y desde un topos desajustado y sustraído de cierto nihilismo unificante de la razón universitaria contemporánea, encontramos el texto de Alejandra Castillo, Antropoceno como fin del diseño, de editorial la Cebra, abriendo paso al pensamiento, cuando este trata de interrogar los nodos fundamentales de la reproducción sin límites de la acumulación y sus lógicas totalitarias.

Los trazos de lecturas que proponen estos ensayos de Alejandra Castillo, están enhebrados por un hilo reflexivo que van discutiendo en la aparición de su imagen como texto- escritura la relación directa entre la violenta expropiación- explotación del capital y la destrucción general de la vida en el planeta, cuando los marcos de la soberanía y los hegemones predominantes de la dominación onto-politica moderna y la metafísica del sujeto que la sustentan, han quedado suspendidos por la intervención fáctica de los procedimientos a-principiales de un capitalismo en etapa de desregulación generalizada.

Javier Agüero Águila / La escena no-originaria (la última puesta de sol)

Estética, Filosofía, Política


Sobre Antropoceno como fin de diseño de Alejandra Castillo, La Cebra, Buenos Aires, 2025

Pese a todo

Sostenía el historiador Fernand Braudel en sus Escritos sobre la historia: “Esta vez no era cuestión, únicamente, de reescribir”1. La frase, en principio, puede parecer simple; puramente descriptiva en su idea de escritura. Sin embargo, la cuestión va más de fondo si se asume que lo que buscaba decir Braudel es que hay en el hoy, en el suyo o en el nuestro, una urgencia (una exigencia si se quiere) que es la de volver a mirar una y otra vez, sin dejar que el espiral descanse, los flujos de la historia, sus movimientos imprevisibles; la historia como devenir de lo acontecimental pero a la vez de lo contingente que jamás será solo cacofonía de sí mismo. El presente nunca se repite, apenas puede tener una traducción o emparentarse con el pasado –que bien podría ser la eco venido de un antes que se transcribe como la actualización de una sola voz–; el presente no como una reescritura o incluso como una simple escritura, sino como un ejercicio soberbio, desbalanceado y que se precipita evitando el mosaico iconoclasta, el nimbo que busca cubrir con su aureola santa la precisión de los relatos sobre lo que fue, lo que es y de ahí en más. Al fin, todo pasaría por escribir sobre el mundo a pesar de la escritura misma, escribir en el palimpsesto –huella sobre huella–; verterse en lo arcano, en lo secreto que va, ahí, siempre siendo, sensualizando (pensamos aquí en Condillac) nuestras intuiciones o boicoteando las verdades que siempre serán transitorias y definidas al paso por las hegemonías políticas, estéticas y entonces hermenéuticas. Deberíamos saber, a priori, que “[…] cualquier tipo de huella tiene vocación de ser archivada”2. Así se abre un pórtico que deja traslucir aquella zona en que la escritura puede tener un efecto, un tempo, y expandirse en la insondable región de lo que aún no se archiva; lo que todavía no es palabra oficial, logos, regla, repetición del canon: “fin de diseño”.

Miguel Ángel Hermosilla / Para una aproximación critica a Matrix. El género de la filosofía de Alejandra Castillo

Filosofía, Política

Un cuerpo cuya materialidad no sea otra cosa que la leve hendidura que produce una mano sobre la carne. Alejandra Castillo.

En la tensión secreta y sustraída entre la falo-escritura y la palabra prestada de una voz en deslizamiento exilico del logos patriarcal, que se lee en Matrix. El género de la filosofía de Alejandra Castillo, se anuncia también la instalación ana-sémica y des-sujetada de una materialidad cósmica e impropia de las palabras que eluden constantemente el dispositivo policial del género- sujeto -de la filosofía del padre. Por el contrario, el texto performance que mueve los hilos del significante en Matrix, es la fuga inubicable de la khora- móvil que se muestra como resto- stasis y gesto- que excede los bordes de toda soberanía, la topología abismal del vacío que se construye como cuerpo constelado y “des-aferrado” de cualquier identidad que lo remita a un origen.

Alejandra Castillo, Willy Thayer y Rodrigo Karmy / Conversaciones en torno a la sociedad del golpe

Filosofía, Política

El presente texto es un adelanto para “Ficción de la Razón” de una conversación entre Alejandra Castillo, Willy Thayer y Rodrigo Karmy en el contexto de la conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado.

Willy Thayer. El 13 de julio de 2023 se inauguró la muestra «El metal tranquilo de mi voz», en el Museo de Arte Contemporáneo del Parque forestal. El artista visual Gonzalo Díaz, curador de la muestra, sugería que esta, ya en su título buscaba connotar «lo que la expresión conmemoración de los 50 años del golpe, oculta. En su programa Tras las líneas, de la radio universidad de Chile, Manuel Antonio Garretón preguntaba a Patricio Fernández (Fundador del The Clinic) «¿qué es lo que tu piensas que se conmemora en estos 50 años del Golpe?»i. Un mes antes, en ese mismo programa, Garretón iniciaba la conversación con Tomás Moulián inquiriendo, también, «¿Qué piensas tú que es lo central de lo que conmemoramos este año? Esta vez, sin embargo, Garretón aderezaba su pregunta adelantando lo que él mismo consideraba era el significado de esta conmemoración: «yo tengo la impresión —decía— de que estos 50 años tienen un triple significado. Por un lado, se trata del término, a sangre y fuego, de uno de los proyectos más importantes de transformación que haya tenido Chile. Se trata en segundo lugar del crimen histórico más grande que ha habido en Chile, el bombardeo a La Moneda, y la masacre posterior y el intento de asesinato que terminó en el suicidio de Salvador Allende, dejando aparte … el otro gran crimen, que es el crimen del pueblo mapuche. Y en tercer lugar, se trata del inicio de una nueva época, de una nueva sociedad de la cual Chile está tratando dificultosamente de salir hoy día, sociedad que fue la que implantó el régimen militar». Moulián respondía en un tono más experiencial, que lo central para él, en esta conmemoración, es el recuerdo de Salvador Allende, los mil días de avanzar hacia el socialismo pacíficamente … su figura y lo que encarna; el discurso de cierre de su mandato y de su vida … el recuerdo de sus realizaciones … una fiesta que termina en un drama». El 6 de julio, en un programa YouTube del COES, la ex-ministra de Justicia del gobierno de Boric, Marcela Ríos, sugería que el conflicto de posiciones respecto de lo que se conmemora en estos 50 años se ha «descentrado» … «Hace diez años no había espacio en el debate público para que un grupo de personas sacara una línea de vinos celebrando los cincuenta años de liberación nacional con el ángel de la victoria en la etiqueta, junto a los escudos de las instituciones de carabineros y las fuerzas armadas … tampoco al pinochetismo desatado lo veíamos en televisión … no veíamos a una diputada de la república celebrar el golpe de Estado … ni a un personero afirmando que Pinochet es un gran estadista … tampoco que personas no anónimas en las redes sociales afirmaran sin desparpajo que deberían haber matado a todos los comunistas … que el problema con la dictadura fue que no los mataron a todos … y esto como escena pública»ii. También el exhibicionismo homofóbico …, la mitología provida y su a priori antifeminista, el sustancialismo valórico que intenta reponer principios trascendentes por afuera del intercambio, por afuera de los acuerdos, como si pudieran saltarse la condición de mercancía de todas las cosas. Esta especie de agregado “descentrado” de opiniones sobre lo que se conmemora le da a Marcela Ríos la impresión de que «no hay ya una memoria hegemónica, como sí parecía haberla hace 10 años».

Alejandra Castillo / Revuelta, Feminismo y Nueva Constitución en Chile

Filosofía, Política

Este artículo propone la revuelta feminista de mayo del año 2018 como antecedente fundamental del Estallido social del mes de octubre del año 2019. La revuelta feminista pondrá en evidencia los modos en que se anudan en Chile androcentrismo, autoritarismo y neoliberalismo. En este artículo pondré atención a la crítica feminista a la universidad, a la política tradicional y al orden Constitucional.