Tim Olive y Philip Sulidae / Batons

Sonido

En Ficción de la razón escuchemos el disco Batons de los artistas sonoros australianos Tim Olive y Philip Sulidae. Este es un álbum muy interesante porque nos lleva hacia diferentes atmósferas sonoras. Como si nos desplazáramos por ambientes desconocidos formados por grabaciones de campo, a veces muy sutiles y otras ruidosas, y manipulación del sonido. Quizá influye en la escucha la carátula y el hecho de que no hayan descripciones sobre el proceso de creación, pero hay una atmósfera vegetal que pareciera moverse al interior de todas las pistas.

Jana Irmert / Time Piece

Música, Sonido

Viernes de sonidos. En Ficción de la razón presentamos la pieza Time Piece de la Compositora y artista sonora alemana Jana Irmert. El agua, los entornos acuáticos aparecen aquí para fluir en capas sonoras entremezcladas con la composición musical. Es el océano como objeto sonoro que nos permite abrir nuevos mundos, reimaginados, precisamente cuando no sólo hemos dejado de escuchar, sino que por todos los medios intentamos borrar sus sonidos con la muerte de sus habitantes. Con esta pieza abrimos la urgencia de escuchar.

Drew Daniel y John Wiese / Continuous Hole

Música, Sonido

En Ficción de la razón presentamos el álbum Continuous Hole del dúo experimental de Los Angeles, California, conformado por Drew Daniel y John Wiese. Tendremos en nuestros oídos una experiencia de música concreta con cortes, ruidos, mezclas superpuestas y grabaciones de radio. Lo mejor para empezar el día viernes.

Christoph Cox / Más allá de la representación y la significación: Hacia un materialismo sónico

Estética, Filosofía, Música, Sonido

¿Por qué el arte sonoro sigue estando tan profundamente infrateorizado y no ha generado una literatura crítica rica y convincente? Porque los modelos teóricos imperantes son inadecuados. Desarrollados para dar cuenta de lo textual y lo visual, no logran captar la naturaleza de lo sonoro. En este artículo, el autor propone un marco teórico alternativo, un relato materialista capaz de captar la naturaleza del sonido y permitir el análisis de las artes sonoras. Sugiere, además, que este relato teórico puede proporcionar un modelo para repensar las artes en general y evitar los escollos encontrados en las teorías de la representación y la significación.

Philip Samartzis / Atmospheres And Disturbances

Sonido

A medio camino entre investigador, activista, académico, compositor e ingeniero de grabación, el artista sonoro australiano Philip Samartzis parece preocupado por el sonido como fenómeno tanto natural como artificial. Aunque sería fácil categorizar las anteriores colaboraciones electroacústicas de Samartzis (H, One+One) como situadas en el lado «artificial» de esta división, sus giros hacia el sonido ambiental «natural» en proyectos como Array (2021) y Polar Force (2021) también han incluido su buena parte de sonido artificial, ya sean grabaciones de equipos de radar o capas de instrumentación en directo. A través de un conciso conjunto de grabaciones de campo conectadas espacialmente, Atmospheres and Disturbances complica aún más la dicotomía entre sonido artificial y ambiental, al tiempo que deja claro que incluso los entornos sonoros más remotos están experimentando cambios profundos y rápidos.

Ruhail Qaisar / Fatima

Música, Sonido

Imagina que vuelves a tu tierra natal y te das cuenta de que ya no te parece tu hogar. Las zonas agrarias permanecen, pero la pobreza es elevada. Los militares ocupan la ciudad, y el turismo ha transformado el municipio en una caricatura. Las infraestructuras se desmoronan, el aire y el agua se han contaminado y los habitantes sufren atrocidades. La única forma de ganarse la vida es participar en el sistema: servir a los que pasan, haciendo la vista gorda.

Esta es la situación a la que se enfrenta Ruhail Quisar, que transforma sus impresiones en un aullido herido y roto que culmina en un grito literal. Ladakh y Leh ya no coinciden con su memoria. Fátima, descrita como «un réquiem a un futuro muerto», suena oscura, decaída y herida. Comunicándose a través de electrónica deshilachada y palabra hablada, Quisar produce algo húmedo e industrial, ajeno a las tradiciones musicales del Himalaya, pero adecuado: una fábrica llena de narradores desilusionados. «Fatima’s Poplar» se disuelve en un zumbido; «Sachu Melung» comienza con un ladrido. Amplifica el patetismo la falta de reconocimiento de los músicos de Ladakh; y, sin embargo, Quisar se preocupa, ama, escribe, preserva la historia en forma sonora. El «problema de transmisión» mencionado en la primera pista se convierte en una serie de ráfagas frías en la segunda, ahogando un latido en una fuerte abrasión estática. Uno piensa en la cultura asaltada, en los sueños pisoteados. En la portada, el artista aparece casi sumergido.