Alberto Toscano / Colonialismo acelerado: un plan contra Palestina

Filosofía, Política

Estos saqueadores del mundo, después de haber destruido la tierra con sus devastaciones, ahora están saqueando el océano: impulsados por la codicia, si su enemigo es rico; por la ambición, si es pobre; insaciables tanto hacia Oriente como hacia Occidente: el único pueblo que contempla la riqueza y la miseria con la misma avidez. Saquear, masacrar, usurpar con falsos títulos —a esto lo llaman imperio; y donde hacen un desierto, lo llaman paz. Tácito, Agrícola

Lo hermoso de Gaza es que nuestras voces no la alcanzan. Nada la distrae; nada le quita el puño de la cara al enemigo. No las formas del Estado palestino que construiremos, aunque sea en el lado oriental de la luna o en el lado occidental de Marte, cuando sea explorado. Mahmoud Darwish, Silencio por Gaza

A finales de septiembre, la administración Trump publicó su plan en 21 puntos para poner fin al «conflicto de Gaza». En los últimos ocho meses, el obsceno «plan de desarrollo para Gaza» de Trump —que presentaba el territorio devastado como la «Riviera de Oriente Medio», acompañado por las ya omnipresentes y alucinadas representaciones generadas por IA de cómo debería lucir— ha servido como punto de referencia constante para la campaña israelí de limpieza étnica y genocidio.

Netanyahu y sus ministros saborearon el hecho de que la ontología inmobiliaria del plan —como Brenna Bhandar y yo delineamos en nuestro artículo Le mani sul pianeta. L’imperialismo immobiliare di Trump— excluyera el derecho internacional y previera una transferencia total de la población como preludio a un auge edificatorio.

Mauricio Amar / Descolonización

Filosofía, Política

Frantz Fanon, en su clásico Los condenados de la tierra, nos dice lo siguiente:

La descolonización no pasa jamás inadvertida puesto que afecta al ser, modifica fundamentalmente al ser, transforma a los espectadores aplastados por la falta de esencia en actores privilegiados, recogidos de manera casi grandiosa por la hoz de la historia. Introduce en el ser un nuevo ritmo propio, aportado por los nuevos hombres, un nuevo lenguaje, una nueva humanidad. La descolonización realmente es la creación de hombres nuevos. Pero esta creación no recibe su legitimidad de ninguna potencia sobrenatural: la “cosa” colonizada se convierte en hombre en el proceso mismo por el cual se libera (Fanon, 2001, p. 31).

Como en todo proceso de descolonización ocurre, el poder del colono es parcialmente consciente de que algo ha surgido en el colonizado, pero al mismo tiempo es incapaz de comprender tanto lo irreversible de su fuerza como los límites de su extensión. En parte porque ese «hombre» —digamos mejor «humano»— que ha aparecido de la «cosa», en realidad no es un humano como el colono, sino la completa deformación de la idea de humano que, ahora, viene a significar una sola idea con la liberación. El colono no es libre, no es plenamente humano. Lo que ha producido más bien es la captura de lo humano bajo una forma de perpetuación de la forma humana bajo contornos estrechos. El colono es aquel que ha sacrificado su humanidad en el camino de la negación de todo mundo posible y la invención de un infierno en la tierra. La nueva humanidad que anuncia el colonizado, en cambio, no siente vergüenza de la aventura, al contrario, la ama y a ella se lanza. Pero no se lanza sólo, sino con los otros. Si el colono es individuo, el descolonizado es multitudes. Si el colono es pureza, el descolonizado es la mezcla.

Dionisio Espejo / Requiem. I. Introitus palestino

Filosofía, Política

1. Hace años, en el barrio murciano de Santa María de Gracia, compartí apartamento durante algunos meses con un estudiante palestino de medicina, y otro sirio. La experiencia cotidiana de aquella convivencia estuvo marcada por una rutina inquietante: las visitas regulares de la policía para verificar su documentación. La naturalidad con la que esa práctica se repetía mostraba ya, en un contexto aparentemente periférico como el de Murcia, la fragilidad con la que se construye la vida palestina en el exilio: siempre bajo sospecha, siempre expuesta a un control que no busca proteger sino recordar una condición de extranjería permanente, de sospecha sobre su actividad.

Poco después partí hacia Alemania para iniciar mis estudios de doctorado, donde me encontré con un debate ya abierto acerca de la integración turca en las ciudades alemanas, y el vértigo que les causaba la caída del muro de Berlin y la nueva reunificación inminente. La integración se tornaba problemática. En mis regresos posteriores a Murcia nunca volví a encontrar a mis antiguos compañeros de apartamento. La memoria de aquel palestino se transformó, con los años, y en relación con una praxis generalizada, en una figura emblemática: no ya un individuo concreto, sino el símbolo de una vida sometida a vigilancia constante, marcada por la precariedad y la desposesión.

Mauricio Amar / Palestina y el reconocimiento colonial

Política

En las últimas semanas las manifestaciones contra el genocidio en Gaza han crecido en Europa con acciones concretas que han logrado, por un lado visibilizar la maquinaria de muerte que Israel despliega en Palestina, así como también la complicidad de los Estados en la continuación de esta violencia desatada. En este último caso, la interrupción a la vuelta ciclística de España, que terminó inconclusa debido a la solidaridad de los españoles con Palestina, así como también las enormes protestas en Italia, que buscan abiertamente parar la venta y transporte de armas al Estado sionista, ponen una vez más de manifiesto la enorme distancia entre los pueblos y sus representantes en el campo de las democracias liberales, fractura de representación que pone a Palestina en un lugar paradigmático, que ilumina el carácter reticular del sionismo en el mundo. Como una suerte de respuesta a esta oleada de manifestaciones, varios Estados europeos (once en la última semana, entre los cuales se cuentan Francia, Gran Bretaña, Portugal y Bélgica) han reconocido la existencia del Estado de Palestina. ¿Es beneficioso esto para los palestinos? Veamos.

Príscila T. Carvalho / Antropoceno, Capitaloceno, feminismo y colonialidad

Filosofía, Política

El informe de las Naciones Unidas del año 2023 ofrece un diagnóstico alarmante al advertirnos que nos enfrentamos a seis puntos de inflexión climáticos y de riesgo, cuya mayor consecuencia es la del deterioro de las condiciones de vida en el planeta que habitamos1. Si bien el “Holoceno” es el período aún presente de la Era Cenozoica en el que el planeta experimentó cambios que nos permitieron a los humanos habitarlo, fue precisamente debido a los cambios climáticos resultantes exclusivamente de las acciones humanas en el planeta que este período “Holoceno” se ha denominado Antropoceno, un concepto compuesto por dos palabras: anthropos (humano) y ceno (época).