Javier Pavez / El porvenir de Marchant

Filosofía
¿Aprenderemos a olvidarnos de la verdad, del sentido, de los
sentidos verdaderos, aprenderemos, alguna vez, a trabajar la
operación de los agregados?
Patricio Marchant, Sobre árboles y madres.
Limen notable del texto: lo que se lee de la diseminación:
Limes: marca, marcha, margen. Demarcación. Puesta en
marcha
Jacques Derrida, Fuera de libro (prefacios).

1. Ex-posición

Los agregados, la escritura en Marchant, ponen en escena la intensiva puesta en marcha de la pregunta por la operación. Como escriben Deleuze-Guattari: “Un libro no tiene objeto ni sujeto, está hecho de materias diversamente formados de fechas y de velocidades muy diferentes […] el libro es una multiplicidad”. En este registro –escena antes que objeto, cartografía en el mapa–, se puede leer lo que escribe Marchant acerca de que “Un texto es efectivo si genera movimientos […]”. Es bajo la tesitura de la instensidad que cierta noción de escritura compone una cartografía que desmonta las oposiciones más clásicas, que juega con la economía y, desbordándola, la expone. En la exposición se trata de las intensidades que recorren –multiplicidad intensiva– la escritura: lectura, pues, «intensiva».

Manuel Ignacio Moyano / Vida y obra de Giorgio Agamben

Filosofía, Literatura
Lector, si recibes esta última obra con indulgencia, acogerás mi sombra, pues, para mí, ya no existo.
Jean-Jacques Rousseau, Carta a M. d’Alembert sobre los espectáculos.
él fue quien gritó, él fue quien salió a la luz, yo no grité, yo no salí a la luz…
Samuel Beckett, De posiciones.

El film lo había enfurecido. Caminaba con paso decidido por alguna calle de Roma, la cabeza gacha, los hombros encogidos y las manos guardadas en los bolsillos de su fino gabán. Se guarecía del frío descomunal y de sí mismo. Llegaría y advertiría a su padre “la bajeza artística” de semejante film. Sin embargo, lo sabía de antemano, su padre estaría fuera de casa solucionando algún problema administrativo de su floreciente cadena de cinematógrafos que copaba, poco a poco, toda Roma. ¿Hablaría con su madre? Tal vez. Corría el año 1959 e Italia aceleraba su industrialización, aquella que la guerra y el fascismo habían demorado fatídicamente.

Antonio Aguilar Giménez / Estética y retórica de la inscripción. Lectura de la imagen-tiempo en «Solaris», de A. Tarkovski

Cine, Filosofía

El siguiente trabajo propone una lectura del film Solaris. En este trabajo se analizan las relaciones que la obra cinematográfica de A. Tarkovski plantea con otras artes, como la pintura y la escultura, o la música. El resultado es una reflexión general en torno a un concepto del signo fílmico como marca, huella, inscripción temporal; un intento de esculpir el tiempo. Se plantea igualmente en esta lectura de la alegoría tarkovskiana sobre el cine y la literatura el tema de la mímesis, y de la matriz como origen sin origen; de la Khôra platónica como lugar de la inscripción de las copias, y a su vez de la misma esencia del cine como inscripción. Para nuestro análisis de todo ello recurriremos a algunos trabajos de Gilles Deleuze, así como a los de Jacques Derrida, y a los de Blanchot, entre otros.

Mauricio Amar Díaz / Sonido y refugio

Filosofía
La experiencia del exilio, ese estar fuera de lugar permanente que le atribuimos a millones de personas -para confrontarlas a una forma de vida distinta, fundamentalmente arraigada-, pareciera, en realidad, ser no sólo una contingencia, sino la propia condición de la existencia humana. En este sentido, el arraigo (la sensación de) funciona como un enjaulamiento de la propia experiencia humana. Eso no quiere decir que cuando entramos en el campo del exilio como ontología, dejemos de ficcionar nuestra experiencia para encontrarnos con la certeza del movimiento. En él, en la existencia misma todo es ficción, fragmento ilusoriamente compuesto, en el que habitamos con tendencia al endurecimiento de la experiencia. Los recuerdos, no son sino ese cúmulo de fragmentos que el presente ordena, tal vez de manera trágica, porque quisiéramos poder tocarlos y distribuirlos en el orden que se merecen.

Jacques Derrida / La filosofía y sus clases

Filosofía
Traducción de Vicente Montenegro Bralic (colaboró en la revisión: Isaac Hernández).

En un momento en el que ningún proyecto de reforma ha sido aun publicado, ningún documento sometido a análisis, ninguna negociación oficialmente iniciada, indicaciones fragmentarias han sido de un tiempo a otro liberadas a la prensa. Ellas conciernen solamente los principios rectores de una “ley de orientación del sistema educativo”. Estos principios parecen estar ya definidos. Se conocía así, en sus grandes líneas formales, la organización general de la enseñanza primaria y secundaria. Fue el tema de aquello que el ministro llamaba el primer “paquete”[1]. Abandonada a comisiones de las que no se sabía cómo serían constituidas, más precisamente designadas, la definición de los contenidos de enseñanza fue brutalmente disociada y subordinada. Ella deberá seguir: en un tercer “paquete”, se dice nuevamente, “actualizado y adaptado”. Todo ocurre como si se hubiera querido sustraer el proyecto de un auténtico examen –sistemático y crítico– y desmovilizar, por astucias de procedimiento, una oposición de la que se tienen buenas razones para temer. Los modos de elaboración (o de improvisación), de publicación (o de ocultación) de un proyecto así de serio convocarían ya, por sí solos, a un análisis vigilante.