La reaparición del fascismo, por supuesto con formas de organización y violencia nuevas y ropajes quizá más coloridos, no trata tanto de la transformación del mundo, sino de su aceleración hacia la destrucción completa. Lo que Marx indicaba en el capital como fetichismo de la mercancía, debe volver a estar sobre la mesa en tanto no refiere simplemente al proceso de ocultación de los procesos que hacen posible la forma mercancía, sino a una forma en la que los humanos se constituyen, se subjetivan y relacionan entre sí y con el mundo como «cosas». Norbert Lenoir dirá que «el fetichismo es en un sentido la constitución de un mundo, de un medio en el que los humanos actúan y piensan» (Lenoir, 2018, p. 63). Este actuar y pensar se constituye como realidad objetiva de la misma manera en que circulan las mercancías. Hay algo de endurecimiento en este proceso o peor, de mutilación de aquello que es fundamentalmente sensible en toda relación. El fetichismo es, en este sentido, el modo de aparecer del mundo en la época del capitalismo y su expansión e intensidad no conocen límites.
Karl Marx
Ariel Fazio / El concepto de antiproducción y el problema de la vitalidad del capitalismo
Filosofía, PolíticaSiguiendo la hipótesis de Lazzarato, la creciente incidencia de la antiproducción en el aparato productivo llevaría a cuestionar el carácter «progresista» del capitalismo, visión compartida tanto por el liberalismo como por el marxismo cuando asocian la lógica del capital al desarrollo de las fuerzas productivas. Se propone la exploración de esta tesis –el problema de la vitalidad del capitalismo– por medio del desarrollo del concepto de antiproducción, el cual es rastreado a través de sus fuentes –Deleuze y Guattari, Baran y Sweezy– y puesto en relación con el bagaje teórico del propio Marx.
Carlos Casanova / La industria de los sentidos: Estética y producción en Karl Marx
Estética, Filosofía, PolíticaEn los Manuscritos económico-filosóficos de 1844, Marx escribe que “la formación [Bildung] de los cinco sentidos es un trabajo de toda la historia universal precedente”. Este enunciado no sólo articula la sensibilidad humana a su constitución histórico-universal, sino además enlaza el concepto de historia al de trabajo [Arbeit] y, con éste, al concepto de producción. Es en el horizonte de este triple vínculo entre sensibilidad, historia y producción, que se articula la noción de actividad [Tätigkeit] en el joven filósofo de Tréveris. La acción en la que consiste la naturaleza de los hombres no puede ser concebida como un dominio independiente de los regímenes históricos de formación de los órganos [Organe] y, en tal sentido, al margen de las condiciones sociales en que éstos son producidos; las formas de lo sensible en el hombre —y con ellas su propia objetividad— constituyen un régimen específico de producción de la sensibilidad.
Gerard Moreno Ferrer / Deseo, reconocimiento y satisfacción en Marx y Bataille
FilosofíaPartiendo de la segunda nota al pie del primer libro de El Capital, en la que se establece una relación directa entre deseo y necesidad, procedemos con un redoblamiento de dicho libro de la obra de Marx a través del deseo de satisfacción y el deseo de reconocimiento que nos permite buscar algo similar al fetichismo de la mercancía en la construcción de la identidad. Una vez visto esto, mostraremos cómo, en las sociedades descritas por Bataille en La noción de gasto y La parte maldita, la relación entre satisfacción y reconocimiento es opuesta a la extraída del análisis anterior.
