Éliane Radigue / L’île re-sonante

Música

Éliane Radigue (1932) es fascinante. Pionera de la música electróacústica francesa, trabaja el sonido con una quietud y profundidad de la que es difícil escapar. En Ficción de la razón presentamos su obra L’île re-sonante (Islas resonantes), pieza de 55 minutos en la que la resonancia funciona como ligamen de las islas sonoras. Si escuchamos L’île re-sonante como un todo, pareciera que nos situamos en un multiverso, una expansión de multiplicidades que viajan en el mar tranquilo pero inquietante de la eternidad.

Constanza Serratore / Reseña de Políticas de la excarnación. Para una genealogía teológica de la biopolítica de Rodrigo Karmy Bolton

Filosofía

Si bien este libro que tenemos entre manos es el resultado de esa tesis, hay que decir también que es un resultado muy mejorado. Y no me refiero al aspecto conceptual, ya que el autor tiene acostumbrados a sus lectores a análisis finos, precisos y, al mismo tiempo, originales y creativos. Me refiero a que este texto no es la simple publicación de una tesis, sino de un texto elaborado para ser publicado. Esta última característica es destacable porque hace al libro en sí mismo en lo que refiere a su claridad expositiva. Se trata de un libro absolutamente claro desde la estructura hasta la escritura, pero que, no obstante ello, no pierde calidad conceptual.

Hakim George / Uso

Música

El uso es lo inquietante. Lo que nuestra época no puede tolerar. hacer uso es repetir sin equivalencia, de modo que el uso siempre está enraízado en la tradición. Pero también es una forma de resistencia a ella, una forma de praxis crítica que abre un tiempo nuevo, una época. Hacer uso es lo prohibido. De Hakim George (1980) presentamos la pieza electrónica Uso.

Alejandra Castillo / El no lugar de la hegemonia

Filosofía, Política

Comentario a revista Pléyade 16 (2015)

¿Es posible describir una ciudadanía post-marxista? Dicho de otro modo, es posible establecer un orden de lo político que se describe, al mismo tiempo, como un orden universal pero, a su vez, como una interrupción al orden de la identidad. ¿Cómo pensar, aquí, entonces la pretensión hegemónica que el propio orden de la ciudadanía porta? En esta línea de argumentación bien podría ser sostenido que la apuesta del postmarxismo de una “democracia radical” más que descartar a la ciudadanía, por ser un concepto originado y arraigado en la tradición de la política de la identidad, se propondría el ejercicio contrario, esto es, de reponerla como el principio articulador de las posiciones de sujeto del agente social. Desde esta línea argumental, no está demás, explicitar que la re-descripción de la democracia contemporánea ofrecida por el postmarxismo parece descansar en una “contradicción constitutiva”. Contradicción que la teoría sociológica ha tendido a observar en la relación modernidad-modernización, y que la teoría postmarxista se ha representado, con singular intensidad, en las imágenes del liberalismo y la ciudadanía.

Carlos Rodríguez / The Passage West, de Giacomo Marramao

Filosofía, Política

La situación coyuntural de la globalización exige productividad intelectual. Durante más de veinte años la globalización ha sido el concepto geopolítico y económico que más teorizaciones ha producido en el debate de las ciencias humanas. Mucho se ha escrito sobre la globalización como sistema mundial (Wallerstein), como choque de civilizaciones (Huntington), y como el fin de la historia (Fukuyama) entendido como la etapa culminativa del eurocentrismo, en que la modernidad totaliza el modelo de civilización: la globalización como americanización del mundo; globalización como momento histórico en que el libre mercado unifica el mundo y el estado benefactor colapsa; globalización en este sentido como guerra global (Galli). Sin duda, hay un esfuerzo enorme por conceptualizar el fenómeno de un nuevo orden mundial que apenas entendemos, y que sigue siendo una tarea pendiente que la reflexión no logra resolver del todo. Esto se debe a que los conceptos que la modernidad ha creado para explicar el estado y el nuevo orden del mundo ahora resultan insuficientes y limitados para comprender el momento actual.

Sarah Davachi / Dominions

Música

La compositora canadiense Sarah Davachi (1987) plantea en Dominions una hermosa y dulce monotonía. La repetición con variaciones sirve de base para la intervención de capas sonoras a veces largas y otras de corta duración, pero siempre hipnotizantes, como si estuviésemos en un espacio-tiempo lo suficientemente vasto como para sentirse fuera de todo límite territorial.