Elisa Fernández Bascones / El transhogar: la fusión entre lo público y lo privado por las nuevas tecnologías

Filosofía

Hoy día se han roto los límites métricos y topológicos en las formas de interrelación entre el ser humano y su entorno. Como consecuencia de esta disolución de la distancia se produciría la transformación del Hogar en Transhogar. Este Trans-hogar se manifestaría, por un lado, en la intromisión de lo privado en lo público, y por otro, en la intromisión de lo público en lo privado. La clave de este fenómeno radicaría en la distorsión del Aquí-Allí. Reflexionaremos sobre la posibilidad de una devaluación de la experiencia como consecuencia de esta distorsión: que la ausencia de desplazamiento no solo se produzca en un sentido físico sino también en un sentido experiencial o existencial, que el Trans-hogar (más allá de sus múltiples beneficios, que también comentaremos) conlleve una pérdida de intimidad y recogimiento como posibilidad de Des-conexión.

Emiliano Mendoza Solís / Elementos para una estética del poema en Walter Benjamin

Estética, Filosofía, Literatura

El texto aborda la idea de poema en Walter Benjamin, considerando tanto el contexto histórico como el literario que da pie a su particular concepción. La obra de arte en general y el poema en particular, suponen una instancia no representable, que permanece en un espacio indefinido, sin embargo, aprehensible mediante una dialéctica que tiene lugar en la propia obra.

Kassel Jaeger / Fragments IV: Collected Waves from Surrogate Memories

Música, Sonido

Kassel Jaeger es el nombre artístico de Françoise J. Bonnet. Tal vez ustedes lo conozcan por su libro El Inframundo (La Cebra, 2020). Bonnet es además e filósofo artista sonoro y aquí en Ficción de la razón les presentamos el disco Fragments IV: Collected Waves from Surrogate Memories.

Felice Cimatti / El lugar de lo humano. Agamben y lo irrealizable

Filosofía, Política

Fuente: Antinomie.it

Un bosque nevado. En realidad (esa es la cuestión, ¿qué quieres decir con «en realidad»?) no vemos un bosque, vemos árboles. Con un lado del tronco cubierto de nieve. Pero en realidad (de nuevo), ni siquiera vemos árboles, sino un signo (un icono, para usar la terminología de la semiótica) que nos muestra árboles. Así pues, en algún lugar del mundo debe haber árboles reales, que alguien ha captado a través del objetivo de un dispositivo fotográfico; árboles a los que se refiere la imagen de arriba (el signo icónico). Y por último, las palabras -es decir, otros signos, ya no icónicos- con las que comentamos la imagen, es decir, un signo más. Si ahora pensamos en el complicado y tortuoso camino semiótico que nos llevó desde aquella tarde de invierno hasta estas notas, podemos empezar a entender cuál es el problema, qué ganamos al movernos siempre entre signos de signos, y qué, en cambio, perdemos, cuando nuestro mundo está siempre hecho de signos de signos. Mientras tanto, unas líneas antes hablábamos de un bosque, un bosque nevado. Inmediatamente nos corregimos, porque en realidad no es un bosque lo que vemos, sino árboles, muchos árboles juntos. Es una vieja historia, la del bosque y los árboles. Según esta historia, si prestamos demasiada atención a los árboles, perdemos de vista el bosque, y viceversa, si sólo prestamos atención al bosque, olvidamos que también hay árboles. La historia tiene su propia razón, sin embargo, sugiere que el bosque existe por sí mismo. De hecho, ¿podemos estar tan seguros de que sin la palabra «bosque» habría un bosque?

Aldo Bombardiere Castro / Geopolítica: tablero de guerra

Filosofía, Política

“Las consignas «No a la guerra», «Paz», «Ni con Putin ni con Biden» parecen débiles e impotentes si no encuentran su fuerza contra Putin y contra Biden. La oposición a la guerra debe basarse en una enérgica lucha contra las diferentes formas de capitalismo y soberanía en disputa e igualmente movilizadas en la organización de la dominación, la explotación y la guerra.” Maurizio Lazzarato, La guerra en Ucrania, Revista Disenso.

“La guerra es una mierda.” Inna Afinogenova, periodista de Ahí les va (RT en Español).

La guerra es una mierda. Y esa es nuestra tragedia.

Dentro de las múltiples perspectivas de abordaje interpretativo que resiste el acontecimiento de la invasión rusa a Ucrania todas remiten a un denominador común. Se trata de interpretaciones que descansan sobre un mismo “horizonte de sentido”: la geopolítica. La ironía está en que tal horizonte de sentido geopolítico, antes que permitirnos vislumbrar y crear nuevas formas de vida y modos de habitar la existencia, porta una amenaza angustiante: el advenimiento del sinsentido.

Tariq Anwar / La fractura

Literatura

Se produjo un quiebre terrible y nadie hizo nada. Nadie pudo hacer nada. Ya es muy tarde. Un quiebre que desató a los pocos segundos de existencia humana, una devastación a gran escala. Todo se quema, la materia arde y sofoca los cuerpos. Los ríos se llenan de mierda en cada instante de flujo. Los muertos se levantan de sus fosas comunes llorando como inocentes y luego se hacen piedra. Los humanos que quedan miran atónitos, sin poder hacer nada, sienten el morbo de su propio fin. Hay algo o mucho de goce. Por eso no se hizo nada. Nada por impedir que esencia y existencia terminaran separadas. La primera fue entregada a los dioses antes de ser decapitados. La segunda a los bancos, donde nace el humano en criaderos. Por eso hay goce. Porque este humano-banca ni siquiera recuerda cómo fue el golpe que fracturó al mundo. Sólo, va deambulando por ahí, atónito, gozoso. Diciendo cosas.