Gonzalo Díaz Letelier / Inmigrantes y refugiados en la época de la geoeconomía

Filosofía

En el apremio de las circunstancias históricas hemos transitado de las filosofías de la vida a filosofías de la muerte, en cuanto abren el reverso mortífero de las doctrinas de la vida acontecidas. En el siglo XIX, surgieron las llamadas “filosofías de la vida”, y también surgió un análisis económico-filosófico de la explotación. Hoy vemos emerger, al hilo de la matriz de análisis biopolítica y sus derivas, un pensamiento que analiza el ensamblaje entre la explotación económica y la excepcionalidad política con sus efectos mortíferos, al hilo de una restitución de la escena material cuyo pensamiento se abre al tiempo de la catástrofe. Se trata de un pensamiento que se da en un cruce entre política y estética, es decir, que acontece pensando el vínculo entre imaginación y violencia, intentando exponer los marcos de visibilidad o estructuras imaginales que articulan narrativa y espacialmente la fractura biopolítica entre la vida ascendente y lo heterogéneo sacrificial en nuestros días.

Rodrigo Karmy Bolton / Sobre los refugiados

Filosofía

Durante estos días, el espectáculo mediático ha gozado con la «humanidad» de los miles de refugiados sirios, kurdos y demases que «invaden» las calles europeas. Nos ha dicho, en el tono de ese snobismo cristiano, que «todos deberíamos ayudar», nos ha repetido hasta el cansancio «que tragedia más grande» y lo más cultos han insistido en la necesidad de que la abstracta «comunidad internacional» esté a «la altura» de las circunstancias. Los presidentes de Francia y Reino Unido han dicho que «ayudarán», pero ninguna voz se ha escuchado denunciando la dimensión política del problema: si hay refugiados es porque hay guerra.

Federico Galende / Migraciones

Filosofía

El otro día (fue en el muro de facebook de una amiga) me encontré con uno de esos típicos cortos de Scola que tienen siempre algo de simplón o emotivo, un aire sentimental que juega a ser deliberadamente anticuado y que en efecto parece venir de otra era del cine. En la primera escena del film se ve a un grupo de soldados nazis armados hasta los dientes, se ven camiones, se ve a los soldados subiendo a culatazos a esos camiones a varias familias de judíos que acaban de ser desalojadas del barrio en el que viven.

Pilar Herráiz Oliva / Aristóteles en París: averroísmo y condenas a la nueva filosofía

Filosofía
La recepción y difusión de la obra aristotélica en la Universidad de París, en el siglo XIII, supuso una conmoción intelectual. Las obras aristotélicas se van introduciendo progresivamente en París, ya precedidas por los comentarios de Averroes, en la década de 1220-1230. Maestros de artes y de teología leen y comentan estas obras recién recuperadas por medio de traducciones que se habían sucedido en los centros más importantes del saber en los siglos anteriores. Los latinos se habían hecho conscientes de la calidad y cantidad de obras que les eran desconocidas, fenómeno conocido como latinorum penuria, y tuvo lugar un movimiento de traducción sin precedentes en el que se dieron cita traductores de todo el mundo.

Daniel Link / Leer lo viviente: Roland Barthes y la filología

Arte, Filosofía, Literatura

Las salidas del texto

¿Cómo entrar en la obra de Barthes? Es un rizoma, una madriguera. Entro, desde el momento en que escribo esa frase, por una entrada diminuta, la entrada del fragmento y el detalle. Roland Barthes, en Argentina, nos desvió definitivamente de la ruta filológica que hubiéramos debido transitar obligatoriamente. Entiéndase: nos obligó a abrazar la felicidad del desvío, para volver a ese camino con mil recuerdos de juegos (de lenguaje y de vida).

María Celia Camarero Julián / Vladimir Jankélévitch: el instante y la música como no-lugar

Filosofía, Música
La reflexión sobre el tiempo de Vladimir Jankélévitch argumenta una original teoría del instante enraizada en la experiencia musical. En el punto de encuentro entre bergsonismo e impresionismo, la obra de Debussy va a convertirse en su más querida referencia filosófica, en la mejor metáfora de la inefabilidad y el silencio. La música va a ser la expresión de una temporalidad plenificada que invita a la esperanza y que actúa realmente en el mundo. Frente a la angustia del intervalo y de la finitud hay un momento eterno de naturaleza enigmática e infinitesimal, un Presque-rien entre el ser y el no-ser del que la música es la mejor embajadora.