Duncan Stuart / Sobre el significado político de la abolición del tiempo en la literatura

Filosofía, Literatura

Fuente: Blue Laberynths

Comencemos con una pregunta: ¿cuándo, precisamente, comenzó el conocido despliegue de la literatura del tiempo no lineal? Conocemos el punto en el que estamos metidos hasta la cintura en el barro: en algún momento de los años sesenta, en algún momento de la era del posmodernismo. Una novela como La muerte de mi hermano Abel, de Gregor von Rezzori, que es no lineal y está profundamente fuera de lugar, se publica en 1967 en medio del florecimiento de las narrativas no lineales y de las técnicas asociadas al posmodernismo. La no linealidad suena ciertamente como una técnica posmoderna. Sin embargo, hay malas noticias del futuro: en 1998 Perry Anderson nos mostrará en Los orígenes de la posmodernidad que este término de posmodernidad no sólo es nebuloso, sino que se remonta a los años treinta. ¿En cuanto a la no linealidad específicamente? La referencia obvia para este enfoque es el Ulises de James Joyce, publicado en 1922. Sin embargo, podemos remontarnos aún más atrás, hasta Tristam Shandy, de Laurence Sterne, que apareció por primera vez en 1759, un libro citado como el primer ejemplo de un texto posmoderno con una narrativa no lineal. Salvo que, por supuesto, algo extraño ocurre con el tiempo en el Diario de un año de peste de Daniel Defoe, de 1722, en el que el propio paso del tiempo se distorsiona bajo las condiciones de aislamiento e infestación.

Pablo Véliz Bacigalupo / Breve ensayo de “Carta al padre y otros poemas” de Alexis Donoso González

Literatura

Nunca comprendí tu total insensibilidad frente a la pena y la vergüenza que podías causarme con tu poder (…) Tú descargabas tus palabras sin el menor reparo, nadie te daba pena, ni en ese momento ni después; frente a ti, uno estaba completamente indefenso”. Carta al padre, Franz Kafka

Bachofen postula en su libro “Ginecocracia” y “Mitología Arcaica y Derecho Materno” toda una radiografía sobre pueblos ancestrales en diversas culturas. Lo central acá, es la predominancia de la Mujer sobre el rol masculino. La idea de que esta se “vincula” con la naturaleza para quedar embarazada es atestiguada por este autor. Estamos en presencia del Matriarcado. No obstante, el hombre habrá de revelar el misterio de la fecundación y, a la postre, impondrá con su “poder eteokleico” (conciencia de su participación en el acto reproductivo) una nueva etapa en la historia, relegando la Ginecocracia al olvido, e instaurando la “pater familias”. La concepción de que el hombre o el “padre” domina el mundo está sustentada en esta idea. El padre es el artífice de una ideología tiránica, verticalizada por el dominio, la jerarquía, el poder, la desconfianza, la competencia, etc. Hasta hoy, el padre es el ícono del exterminio del amor.

Emiliano Mendoza Solís / Elementos para una estética del poema en Walter Benjamin

Estética, Filosofía, Literatura

El texto aborda la idea de poema en Walter Benjamin, considerando tanto el contexto histórico como el literario que da pie a su particular concepción. La obra de arte en general y el poema en particular, suponen una instancia no representable, que permanece en un espacio indefinido, sin embargo, aprehensible mediante una dialéctica que tiene lugar en la propia obra.

Tariq Anwar / La fractura

Literatura

Se produjo un quiebre terrible y nadie hizo nada. Nadie pudo hacer nada. Ya es muy tarde. Un quiebre que desató a los pocos segundos de existencia humana, una devastación a gran escala. Todo se quema, la materia arde y sofoca los cuerpos. Los ríos se llenan de mierda en cada instante de flujo. Los muertos se levantan de sus fosas comunes llorando como inocentes y luego se hacen piedra. Los humanos que quedan miran atónitos, sin poder hacer nada, sienten el morbo de su propio fin. Hay algo o mucho de goce. Por eso no se hizo nada. Nada por impedir que esencia y existencia terminaran separadas. La primera fue entregada a los dioses antes de ser decapitados. La segunda a los bancos, donde nace el humano en criaderos. Por eso hay goce. Porque este humano-banca ni siquiera recuerda cómo fue el golpe que fracturó al mundo. Sólo, va deambulando por ahí, atónito, gozoso. Diciendo cosas.


Rodrigo Uribe Otaíza / Cartografías V. La abeja y la araña

Filosofía, Literatura, Política

En un taller por Barrio Italia, debajo de las andanzas reinan las arañas. Pululan modestas como palabras enjutas. De achacadas piernas mientras duermen la siesta. Entre letras y minucias, durante pequeños placeres cotidianos, cercenan la información que en sus redes caen. Tensan sus telas, dejando una invisible red de historias andinas. Festín nocturno a la hora en que reposan los laureles. Portadoras del sello de un reino de soberanía en retirada. Apenas cuando el castaño oscurece. En las eras donde el canelo, incendiario, retorna a su ser. Esperan atentas y dialogantes a que se levante el alba. Y cuando llega, en medio del café matutino en llamas, reinan también las arañas gracias al discurso marcado por la tara de las ideas. Con un grotesco olor a polilla quemada que abandona la sala, las gobernantes de ocho patas entran en el juzgado de las acequias para ensoñar con ver correr otra vez a los pequeños niños esclavos por sus pasadizos. Tras el comando de la legión pastoral, una ilusión hace de la red una entelequia de concertaciones, uniones, pueblos y naciones. Las hordas de informantes chocan con sus redes; pobre comunicación de molares sin caries y anestesias sin dolores. La horda de comunicadores emanan de sus redes; ricas palabras sin sangre en la boca ni sosiego disimulo. Ahí, entre la vaporizada estética de monjes capuchinos perdidos en el desierto de Atacama, nuestro mapa pregunta ¿cómo son estas telarañas? La caligrafía atestada de interrupciones, de jóvenes estetas sin obra, de artesanos sin trabajo, de trabajadores cesantes, interroga contra su torturador ¿Bajo qué modo es el ser de la red que articula nuestra vida en esta perpendicular era de leyes sin monadas? Y tomando a la complicación como principio, ¿Cómo hace la clandestina vida para encontrar una simpatía negruzca con sus sistemas arácnidos?

Luis Barrientos Lagos / Impronta de multitudes

Literatura, Poesía

Presentación del libro “CON(TRAS)HUMANTE” Ed. Desbordes (2021) Del Poeta Magalllánico Kalani Shaira

Conforme a mi más inmediata apreciación, que estimo compartible por la venidera suma de lectores de Kalani Shaira, aseguro —en el frontispicio de mis escarceo de filólogo— que los textos de este poeta son, en importante medida, tributarios de una índole literaria, de un tenor puesto en solfa o guardado en el desván del género lírico por un sinfín de poetas coetáneos suyos: la índole de poemas predecibles y sin escarpaduras que tornen insuave y escabrosa la incursión de sus lectores.