Diego Sztulwark / Spinoza es lo que falta

Filosofía

Fuente: Lobo Suelto!

La miseria actual de lo político es índice de una profunda normalización en curso ya desde hace años. El deseo de orden contrasta con las subjetividades de la crisis y resulta directamente proporcional a la fobia al conflicto y a la división que toda política efectiva conlleva. Despojada de antagonismo, la política pierde toda relación con la actividad crítica, todo fundamento en la dinámica material de la vida colectiva para buscar apoyo en la entronización de los valores del orden como máxima justificación. Este movimiento que va de la crisis al orden, de la crítica a la adecuación, del antagonismo a la norma es irremediablemente binario: distingue el espacio de la gestión del sistema de las necesidades; lo político de lo económico; lo subjetivo de lo objetivo. Lo político-subjetivo debe prevalecer y armonizar todo aquello que a nivel de lo económico-objetivo conduce al caos.

Talía Morales / El rescate del cuerpo, de Spinoza a Nietzsche

Filosofía

Fuente: Aion.mx

La sociedad se ha desarrollado en función de grandes dualismos, como: bien y mal, alma y cuerpo, inocencia y culpabilidad, etc. En todos los casos un extremo de la oposición representa la virtud y otro la falta de virtud, que merece castigo. El dualismo es posible gracias a la creencia en valores superiores y más “justos”, que desprestigian y desvalorizan a sus opuestos. Baruch Spinoza distinguió con claridad el envenenamiento emanado a partir del dualismo; según él, estas formas negativas de la vida tienen dos fuentes: una exterior, presentada como odio o resentimiento, y otra interior, presentada como mala conciencia o culpabilidad.