La histórica colonización de Palestina no se explica sino como una intensificación de las formas de acumulación que implica, ante todo, la cuestión de la apropiación de la tierra. Tal apropiación se expresó en la transformación del régimen de la propiedad impuesto por el mandato colonial británico una vez las tropas del general Allenby invadieron el territorio en 1917. La noción teológico-gestional de “Tierra Prometida” (que, a diferencia de la Biblia hebrea, el sionismo reinterpreta como “territorio”) funciona como la designación de aquél territorio disponible para un solo pueblo, el pueblo de “blancos” que ahora si harán de los judíos europeos, verdaderos representantes de la “civilización occidental” –es decir, la creación de Israel es la cristalización, podríamos decir, de la “conversión” judía al cristianismo en la medida precisa que el sionismo –en sus diferentes formas- se define por ser una teología política de matriz cristiana. Hoy día, la estrategia sigue siendo la que Israel plantea desde 1948: despoblar toda la Palestina histórica para apropiarse de todo el territorio. Pero se agrega un detalle que no estaba necesariamente en los cálculos originales: el descubrimiento de dos yacimientos gasíferos frente a las costas de Gaza y la apuesta israelí de intentar reemplazar a Rusia en el negocio del gas para surtir de él a Europa. Pero para Israel esa “geoeconomía” se inscribe al interior del colonialismo de asentamiento que impulsó desde su fundación y que consiste en despojar al pueblo palestino de sus tierras y, en último término, de su mundo.
colonialismo
Miguel Angel Hermosilla / Para un devenir insurrecto de los pueblos. Acerca de “El Nudo del Mundo. La cuestión palestina en la era del trumpismo” de Rodrigo Karmy
Filosofía, Política“Los vencidos sabrán disfrutar del umbral de la tierra del ultimo sabor que el habitar deparó para ellos”, Rodrigo Karmy
La intifada planetaria o el devenir insurgente del mundo, que desafía y pone en suspenso las lógicas soberanas de sacralización y sacrificio de toda forma- de- vida, intensifican las luchas que los diversos pueblos de la tierra despliegan por la justicia y el derecho de exigir una vida digna de ser vivida en el mundo, arrasado por el nómos de la excepción permanente y la violencia de la lengua imperial asediante.
La potencia que la “escritura” de Rodrigo Karmy despliega en el “Nudo del mundo”, un texto que se sostiene en una seguidilla de ensayos críticos y abiertos a la discusión pública, armados desde Ediciones Escaparate, y que, animados por el deseo de la sublevación y el anhelo de resistir los embates del genocidio en curso sobre el pueblo palestino, articulan una topología de la resistencia que excede el paradigma del reconocimiento y las equivalencias reparatorias de la retórica “humanitaria”.
Frédéric Lordon / Fin del juego
PolíticaEl primero dice: “El sionismo nunca habría triunfado sin el Holocausto”. El segundo añade: “Netanyahu más o menos lo dejó pasar para recuperar Gaza”. ¿Quiénes son estas personas? ¿Dónde están hablando? ¿Cuánto tiempo pasará antes de que sean denunciados por los medios, citados por la policía y puestos bajo custodia? La respuesta: son figuras del centro político francés, el ex eurodiputado Daniel Cohn-Bendit y el exministro de educación Luc Ferry, apareciendo en vivo en el canal de noticias por cable LCI. En cuanto a su condena pública y visita a la comisaría, seguimos esperando. Tal es la magnitud del cambio tectónico.
El asombroso giro que se desarrolla ante nuestros ojos, y el blanqueamiento colectivo que lo acompaña, pasará a la historia como un caso de manual en los anales de la propaganda. Una reversión que emana del rincón más hipócrita del bloque propagandístico: los “humanistas”: Delphine Horvilleur, la primera mujer rabina de Francia, Joann Sfar, un conocido dibujante, y Anne Sinclair, la ex presentadora de televisión. Celebrados por su integridad moral, los tres se sintieron perfectamente cómodos con dieciocho meses de matanza masiva, difamando sistemáticamente a quienes vieron las cosas con claridad desde el principio y asumieron todos los riesgos —simbólicos, legales, incluso físicos— para denunciar el genocidio y la obscena equiparación entre el apoyo a Palestina y el antisemitismo. Luego, una vez que estos modelos de virtud dieron la señal, la masa de negacionistas se movió al unísono, fingiendo abrir los ojos —o mejor aún, afirmando que nunca los habían tenido cerrados.
Omar Aziz / La humanidad está siendo enterrada en Gaza. Debemos levantarnos para salvar nuestro futuro colectivo
Política¿Dónde te posicionas en la cuestión del mal? Esa pregunta ha resonado en mi mente desde que entrevisté a la autora palestina y superviviente de la Nakba, la Dra. Ghada Karmi, el pasado junio. Me contó que sus propias experiencias de infancia—ser expulsada étnicamente de Jerusalén en 1948—casi le parecen “nada” comparado con lo que ocurre hoy en Gaza.
Este fin de semana, amanecimos con la noticia de que Israel había incinerado a 33 palestinos más—en su mayoría niños—mientras se refugiaban en una escuela en la ciudad de Gaza. Un video muestra a una niña de seis años, llamada Ward (“flores” en inglés), corriendo desesperada. Su pequeña silueta quedó grabada contra el infierno que consumía el cielo nocturno.
También supimos que las fuerzas israelíes bombardearon la casa de la doctora palestina Alaa al-Najjar mientras trabajaba, matando a nueve de sus hijos y dejando herido a su esposo. Sobrevive un solo hijo, aferrado a la vida en cuidados intensivos.
Conversaciones a la intemperie / El paradigma Palestina de Mauricio Amar Díaz
Filosofía, PolíticaEn Conversaciones a la intemperie, del 17, Instituto, Gerardo Muñoz recibió a Rodrigo Karmy y Aldo Bombardiere Castro y Mauricio Amar Díaz para abordar la situación actual de Palestina y el mundo a propósito del libro El paradigma Palestina: Sionismo, colonización y resistencias (DobleAEditores, 2024). En Ficción de la razón les dejamos la grabación del encuentro para que escuhen y compartan.
Emiliano Sacchi / Foucault, la experiencia colonial y el racismo. Notas para descolonizar el archivo
Filosofía, PolíticaComo ha sostenido a Achile Mbembe el descentramiento o la provincialización de Europa abre nuevas posibilidades para el pensamiento crítico. Interrogarse por la potencialidad del pensamiento foucaulteano para dar cuenta de nuestra actualidad, y particularmente desde Latinoamérica, implica partir de este hecho fundamental. En este contexto, caracterizado por el devenir negro del mundo, y a partir de las críticas formuladas por diversos autores de las perspectivas de- y pos-coloniales, se ha abierto la pregunta por el carácter eurocéntrico del pensamiento de Michel Foucault. Así como Nancy Fraser ha señalado la “morada oculta” de Marx y ha extraído de ella una crítica radical del capitalismo, consideramos que es necesario, señalar la “morada oculta” de la genealogía del poder en Foucault. En ese sentido, el artículo interroga la elisión de la experiencia colonial en la arqueo-genealogía del Hombre moderno, en las genealogías de las tecnologías de poder disciplinarias y biopolíticas, cómo en la analítica de la gubernamentalidad neoliberal. Finalmente, el trabajo busca reconocer la potencialidad del pensamiento foucaultiano y señalar, al mismo tiempo, la necesidad de descolonizar su archivo.
