Cristóbal Rojas Vargas / Entre tecnofascismo y escatología: Una lectura a Peter Thiel desde Pensar las Derechas II

Filosofía, Política

Pasado ya el primer cuarto del siglo XXI, vivimos en medio de un tiempo convulsionado por cambios sociales, culturales, económicos y políticos cuya velocidad parece haber desbordado la capacidad contemporánea de otorgarles sentido. Las certezas se erosionan más rápido de lo que alcanzamos a nombrarlas. No sabemos con claridad hacia dónde se encaminan nuestras sociedades, si es que todavía avanzan hacia alguna parte y, más inquietante aún, es la percepción de futuro que parece cada vez más signada por la imagen inquietante de la catástrofe.

Mauro Salazar J. / Kastización . Neoliberalismo sin semántica

Filosofía, Política

El neoliberalismo que conocimos durante las últimas cuatro décadas ha cesado. Ni continuidad, ni radicalización, pasaje a otra fase de acumulación de capital. Conviene nombrar con precisión, porque el diagnóstico errado autoriza respuestas erradas. La fase actual del capital es «anárquica» en sentido técnico, no metafórico. El término, recuperado aquí de la tradición Hayek-Rothbard que las nuevas derechas leen sin pudor académico, designa una operación específica: el mercado prescinde del Estado mediador, del parlamento deliberante, del partido articulado, del aparato pedagógico legitimador. Opera directamente, por velocidad, sin sintaxis. La política devino administración del flujo. Ya no condición de su legitimación.

Mauro Salazar J. / Izquierdas post-mortem. El reverso de lo consabido

Filosofía, Política

Una autopsia no es un juicio: es un protocolo. La metáfora forense conviene al estado actual de las izquierdas latinoamericanas, no por morbo o por probidad de su zona cero. Hablar de «crisis» es ya, a estas alturas, un eufemismo administrativo. El cuadro regional, hacia mediados de 2026, autoriza un vocabulario menos piadoso o decorativo: derrota estructural, agotamiento del idioma, desocupación del lugar simbólico desde donde se enunció la justicia. Esta autopsia se escribe desde una posición precisa: la de quienes pensamos que la democracia liberal es preferible al autoritarismo securitario, y que el progresismo realmente existente ha contribuido, por omisión y por idioma, a hacer plausible un retroceso de larga duración.

El mapa lo confirma sin consuelo. En 2023, solo cuatro países latinoamericanos eran gobernados por la derecha; hacia fines de 2025 la cifra se había duplicado: Argentina, Bolivia, Perú, Panamá, Costa Rica, República Dominicana y, finalmente, Chile. El triunfo de José Antonio Kast con cerca del 58% de los sufragios en diciembre de 2025 cerró un ciclo; Uruguay quedó como excepción solitaria. La «marea rosa» de los dos mil, sostenida por el ciclo de altos precios de las materias primas y la demanda china, devino marea baja (¿los espantos?) una vez clausurado ese excedente. Lo que queda al descubierto en la arena no es un programa: son las costillas de un cuerpo doctrinario que dejó de respirar antes de que sus deudos lo advirtieran.

Paloma Castillo / Faltan palabras para nombrar qué quiere el otro. Legitimidad y dispersión ideológica: discusiones en Pensar las Derechas

Filosofía, Política

El pasado viernes 15 de mayo participé en el seminario Pensar las derechas, organizado por el CEPIB de la Universidad de Valparaíso. Quiero rescatar para la reflexión algo de la discusión que se dio en la mesa en que estuvimos Ismael Puga y yo, pues es parte de las cosas que me preocupan intensamente.

En mi último proyecto FONDECYT sobre sufrimiento social y actitudes hacia el estallido realizamos una encuesta levantada en las cincuenta y dos comunas de la Región Metropolitana, con cinco mil casos. En esa encuesta el 36,2% de las personas a las que les preguntamos por su posición política eligió la categoría “Ninguno”. Ni izquierda, ni centro, ni derecha. Ninguno. Y ese 36,2% es la categoría modal: hay más personas que dicen “Ninguno” que personas que se identifican con la izquierda, el centro o la derecha consideradas por separado.

Mauricio Amar / Fetichismo, fascismo, máquinas

Filosofía, Política

La reaparición del fascismo, por supuesto con formas de organización y violencia nuevas y ropajes quizá más coloridos, no trata tanto de la transformación del mundo, sino de su aceleración hacia la destrucción completa. Lo que Marx indicaba en el capital como fetichismo de la mercancía, debe volver a estar sobre la mesa en tanto no refiere simplemente al proceso de ocultación de los procesos que hacen posible la forma mercancía, sino a una forma en la que los humanos se constituyen, se subjetivan y relacionan entre sí y con el mundo como «cosas». Norbert Lenoir dirá que «el fetichismo es en un sentido la constitución de un mundo, de un medio en el que los humanos actúan y piensan» (Lenoir, 2018, p. 63). Este actuar y pensar se constituye como realidad objetiva de la misma manera en que circulan las mercancías. Hay algo de endurecimiento en este proceso o peor, de mutilación de aquello que es fundamentalmente sensible en toda relación. El fetichismo es, en este sentido, el modo de aparecer del mundo en la época del capitalismo y su expansión e intensidad no conocen límites.

Mauro Salazar J. / Tironi ante el espejo de la Restauración. Artes de la huella

Filosofía, Política

«Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara». El hacedor (1960), epílogo.

Higienes de la memoria

En las últimas horas Eugenio Tironi ha reparado en las palabras de José Antonio Kast porque habría apelado luego de su triunfo electoral, «a la disciplina, al orden, a la jerarquía, a la limpieza, a la exigencia de los padres hacia los hijos, hacia la salud y el cuidado personal, la educación física. O sea, ciertas virtudes personales que serían la base de una sociedad sana, basada, por cierto, en la familia y obviamente bajo la égida, la protección, de Dios, que fue invocado varias veces en su discurso». Tironi: Kast se presenta como una restauración del Chile aristocrático del siglo XIX (Cooperativa.cl).

Tironi destila una gestionada perplejidad frente a una restauración integrista de largo aliento, invoca la motosierra de Milei y el ama conservadora-guzmaniana. No se trata de volver tediosamente (o, de cualquier manera) a impugnar sus enunciados, ni gatillar a la bandada contra su lograda expansión en materia de asesorías, sino observar los efectos políticos de enunciación (gestos, rictus, señales). Hay densificación en el personaje y su trayectoria, no aludimos a un converso más. Con todo ha borrado, o cree haber borrado, las huellas de su propia conversión (ex militante devenido empresario), sino cómo hoy analiza el triunfo de la derecha con la distancia serena, aséptica, del «sociólogo neutral». Lo que habría que interrogar es precisamente su neutralidad argumental: ¿desde qué lugar habla quien ha atravesado el espectro político entero —de la militancia al establishment— y ahora se instala en una exterioridad ficticia, como si su propia trayectoria no estuviera cifrada en aquello mismo que describe?