Durante casi un siglo, los líderes sionistas e israelíes han estado haciendo declaraciones genocidas sobre árabes y palestinos. Esto comenzó con la acusación de que los palestinos son ellos mismos genocidas y por lo tanto comparados con animales, nazis o Amalec. «No hay palestinos inocentes en Gaza», usando una frase que precede por mucho a octubre de 2023. Esta es una breve historia de la retórica genocida en Palestina e Israel antes del 7 de octubre.
Fascismo
Alberto Toscano / Un espectro fascista acecha a América
Filosofía, Política«Racismo de Estado en nombre de los intereses de los trabajadores». Esa no es la única respuesta a la pregunta perenne «¿Qué es el fascismo?» — pero es una respuesta convincente. Ahora que la deportación masiva — comenzando con los residentes haitianos de Springfield, Ohio — se ha unido a las fronteras selladas y al «perfora, nena, perfora» como piedras angulares de la plataforma del Partido Republicano, es innegable que el tan publicitado esfuerzo del GOP por renovar su imagen como el «partido de los trabajadores» es inseparable de su asalto a los derechos y la seguridad de los inmigrantes. Mientras que la campaña de Trump se ha basado en aranceles proteccionistas, y algunos republicanos MAGA han elogiado el trabajo antimonopolio de la presidenta de la Comisión Federal de Comercio, Lina Khan, el argumento central del GOP sigue siendo más simple y poderoso: aliviar los temores del «trabajador estadounidense» aumentando el terror contra sus pares «no estadounidenses».
Aldo Bombardiere Castro / Genocidio
Filosofía, PolíticaGenocidio
Hace unos días se cumplió un año del genocidio que Israel perpetra en Gaza. Con plena complicidad de las grandes potencias coloniales y desoyendo las innumerables resoluciones emanadas tanto de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, así como de los mandatos del Tribunal Internacional de Justicia y de las sentencias de la Corte Penal Internacional, el genocidio continúa siendo transmitido en tiempo real.
Asimismo, y en pleno ajuste con los criterios del espectáculo informativo contemporáneo, durante los últimos meses el irrefrenable ímpetu genocida del sionismo ha desplegado su criminalidad a otras latitudes de la región de Asia occidental y central. Como si Israel devastadora consignase en su frente la advertencia de “lo peor siempre puede ser peor”, la sed expansiva de la ideología sionista poco a poco va desatando diversas intensidades de criminalidad contra los pueblos -y también los gobiernos- que solidarizan con la digna resistencia expresada por el pueblo palestino. Los territorios de Yemen, Líbano, Irán, Siria e Irak, hoy se encuentran asolados ya no sólo por los múltiples dispositivos imperiales ejecutados por y desde occidente, sino por la herrumbe militarista de un sionismo que cada vez se distingue menos y se mimetiza más con el término genocidio.
Mauricio Amar / Utopía
Filosofía, PolíticaEl mundo que conocíamos se disuelve a gran velocidad sin que en el horizonte veamos esperanzas de un mundo más justo. La guerra a gran escala ha despertado nuevamente y, como deberíamos saberlo todos, la guerra es siempre el juego del capital. Como siempre, se trata de conseguir recursos para territorios del centro productivo de los últimos doscientos años que, sin embargo, debido a su propio proceso de aceleración del capitalismo, ahora devienen relativamente descentrados y con una hegemonía cuestionada. La promesa del mundo capitalista es hoy que no hay futuro, cuestión que, aunque no todos lo comprenden, hasta la deriva fascista de Europa lo intuye. Que no haya futuro significa que para la mayor parte del planeta lo que se avecina es la vida en territorios hostiles a ella, la propagación de diversas y desconocidas enfermedades pandémicas, enfrentamientos cada vez más intensos por asegurar los recursos naturales, lo que va de la mano con grandes oleadas migratorias y la instalación sobre los propios recursos de las corporaciones que hoy controlan los datos y la banca, que serán las únicas con capacidad militar. Esa imagen ciberpunk del mundo la imaginamos muchos, pero nuestra imaginación se ha construido con las películas y novelas de una industria cultural ligada a la propia acumulación de capital ¿podemos imaginar de otro modo?
Julio Cortés Morales / ¿El fascismo ya pasó?
Filosofía, PolíticaPresentación a la edición argentina de La religión de la muerte
En torno a la cuestión del fascismo parecen existir dos posiciones básicas. Mientras algunos lo consideran un fenómeno propio del siglo XX y lo dan por históricamente superado, evitando usar extensivamente el concepto para referir fenómenos bastante diferentes y propios del siglo XXI, otros acuden a la denominación “fascista” para designar un amplio abanico de fenómenos que proliferan en la actualidad: desde ciertas formas propiamente posmodernas de subjetividad, cultura y relaciones interpersonales (los fascismos “micro-políticos” o “moleculares”) hasta las nuevas y agresivas formas de extrema derecha que se manifiestan con bastante éxito a nivel global, desde el populismo autoritario de líderes como Trump o Erdogan, hasta ultraliberales mesiánicos como Javier Milei que se presentan como libertarios de derecha, “minarquistas” o “anarcocapitalistas”.
Julio Cortés Morales / “Los perros andan sueltos”: Lucy Oporto y el lumpenfascismo
Filosofía, PolíticaUno de los libros más profundos sobre la vigencia y mutaciones del fascismo en la postdictadura chilena es el de Lucy Oporto Valencia, “Los perros andan sueltos. Imágenes del postfascismo”1.
El título está tomado de una conversación sostenida entre Francisco Javier Cuadra, secretario general de Gobierno, y Sergio Marras, un periodista de la revista opositora APSI, justo después del atentado frustrado contra Augusto Pinochet el 7 de septiembre de 1986. Ante los intentos de secuestro del director de la revista, Marcelo Contreras, Marras se contactó con Cuadra, quien le confirmó que el decreto de detención que esgrimían los agentes a bordo de dos vehículos sin patente eran falsos, y agregó: “Desgraciadamente, en momentos como éstos el Gobierno pierde el control y los perros andan sueltos”. Es curioso que un personero civil de la “dictadura cívico-militar” admita algo así, pero en efecto, los perros sueltos de la Central Nacional de Informaciones asesinaron en pocas horas a cuatro personas, militantes de partidos de izquierda, en represalia por los cinco escoltas que resultaron muertos en el Cajón del Maipo. Los “valientes soldados” que se salvaron de la muerte en esa emboscada del Frente Patriótico Manuel Rodríguez lo lograron por la vía de salir arrancando y saltar al barranco.
