Mauricio Amar Díaz / El enemigo Oriente Medio

Filosofía, Política

Concebir Oriente Medio como una región paradigmática, que permite iluminar ciertos elementos fundamentales sobre los que se sustenta nuestra civilización es tan paradójico como necesario. Paradójico por varios motivos un tanto evidentes. En primer lugar, porque cuando hablamos de Oriente Medio estamos utilizando una categoría impuesta desde el exterior. Oriente Medio respecto a Europa, no a sí mismo. Oriente Medio como lugar vecino pero radicalmente otro. El nombre Oriente Medio funciona como dispositivo de guerra, de definición de la relación amigo-enemigo, donde Westfalia agrupa a los amigos dejando el lugar de la enemistad por excelencia a los medio-orientales. Y esa relación de enemistad está mediada, también, por la terrible presencia de lo otro en lo propio. Los miles de refugiados que llegan hoy a las costas europeas desde Oriente Medio, no son sino los descendientes de aquellos que vivieron en Europa hace miles de años, que fueron expulsados hace quinientos, colonizados hace doscientos y, de vuelta, la mano de obra barata de las sociedades europeas contemporáneas.

Nam June Paik / Film for Zen

Arte

El blanco absoluto, así como el negro absoluto, han sido cooptados por un imaginario que los sitúa en el mismo lugar del silencio absoluto. Sonido e imagen comparten, para la tradición judeocristiana, la posibilidad de representarse a partir de un punto cero. Pero como bien ha mostrado Nam June Paik en el film que presentamos a continuación, Zen for Film (1964), el blanco y el negro -así como también el silencio, el sonido y el ruido, diría John Cage- son un continuo de la experiencia, donde no hay “grado 0”. Más bien son el medio en el que las fuerzas de los colores y los sonidos se dan bajo la forma de una relación. El blanco es una tabula que nunca estuvo rasa, sino dispuesta al movimiento de los colores entre los que él es uno más. Las motas y suciedades de la cámara de June Paik son el índice de un blanco que se muestra como tal, sin el vacío en el que el sentido ha querido colocar a Dios. Sin querer indicar una creatio ex nihilo, el blanco aparece por fin como color.

Safaa Erruas / Stasis

Arte

La artista marroquí Safaa Erruas (1976) plantea a través de toda su obra una temática que puede resumirse en el nombre de una de sus piezas: Stasis. Atravesando papel de algodón con hilos metálicos, Erruas expone la precaria unión del tejido social contemporáneo. Como la abertura producida por una operación quirúrgica, el hilo quiere cerrar aquello que permanecerá siempre abierto, al menos hasta que la tela completa no sea definitivamente rasgada. La stasis penetra el cuerpo y lo habita. Lo hace suyo porque ella lo une y separa al mismo tiempo. Sombras pálidas puede ser entendida como un zoom hacia el interior de la piel en la que habita la stasis. Miles de alfileres incrustados que dan identidad a la tela en la que se muestran y esconden. Como la figura del Leviatán, repleto de cuerpos dispersos, los alfileres no sólo son los cuerpos, sino también el propio poder que se indistingue de ellos. La stasis nunca desaparece. Se manifiesta como un recuerdo eterno, un miedo permanente que hace desear la sutura. Así, en Soft pines, la sutura que combina hilos de metal y agujas, arma una cartografía, un recorrido violento donde se enfrentan una fuerza vertical y otra horizontal. Ellas son opuestas en dirección, pero no en tanto violencia.

Charles Ray / Esculturas

Arte

En una serie de esculturas-instalaciones de 1981-1985, el artista estadounidense, Charles Ray, nos muestra una extraña relación entre el cuerpo desnudo y los objetos técnicos. Si en varios de sus trabajos está presente el féretro, que indica una relación entre la vida y la muerte mediada por la técnica, en otras ésta se alza como elemento interventor de la vida desnuda. Un brazo insertado dentro de un tubo que sujeta todo el cuerpo nos hace recordar que el sujeto está siempre sujetado y que en su devenir humano, es decir, en su antropogénesis, esta sujeción es una condición de posibilidad. No se es humano en tanto no se está mediado por los objetos humanos. Ellos nos atraviesan y nosotros los atravesamos. Pero también nos ciegan cubriendo por completo nuestra cabeza.

Mauricio Amar Díaz / Foucault y el gobierno de las imágenes

Arte, Filosofía

El análisis de la obra de Michel Foucault ha sido prolífico en entender su mirada sobre la aparición de enunciados discursivos, dejando de lado, salvo excepciones, el problema de las imágenes en este pensador. Aunque considerados como dos ámbitos separados e irreductibles entre sí, el discurso y la imagen no sólo se complementan sino que dan forma al a priori histórico en el que es posible decir algo. Un a priori construido por las relaciones de poder, que puede ser comprendido a través de paradigmas visuales como el panóptico o las heterotopías. Lo que resulta importante en el pensamiento de Foucault sobre las imágenes es el lugar decisivo que ocupa el orden. Al igual que en el discurso, tanto si el orden se presenta de un modo opresivo, puede ser también dispuesto de otra manera.