Simón Royo Hernández / Anarkia / anarcolepsis: Hay fiestas y Fiestas

Poesía

Extracto del libro Anarkia / anarcolepsis

1.032. Hay fiestas / y / fiestas /// Fantoches / comediantes / trovadores ///

Están / las orgías / de / (Berlusconi / el Rey Emérito / los Jeffrey Epstein) / entre / (Bataille) / y / (Aleister Crowley) / esotéricas / fiestas / de / mafiosos / proxenetas / pederastas / repugnantes / romanas / imperiales // Luego / están / las que / raperos / traperos / ensalzan / con / su / amúsica / llenas / de / coca / dinero / armas / mujeres / capitalismo / la Alborada / colombiana / y / los / narcocorridos // (Juanito Alimaña / y / Pedro Navajas) / festejan / la muerte / la violencia / el horror / de (Kurtz) / de la guerra / como / en / México // culto / de / la / muerte // festejo / donde / muchos / mueren / y / poquísimos / se salen / del sistema // por eso / admirados // los que / se liberan / matando / robando / traficando / quedando / presos / del crimen // también / repugnan / mirados / de cerca / los criminales / que / salen / de abajo / aunque / sean / menos / criminales / que / quienes / salen / de arriba /// La guerra / el colonialismo / el genocidio / son / igualmente / macro-fiestas / macro-fiestas / de masas // nefastas / malolientes / asesinas / fiestas / para / lobos / para escuadrones / de la muerte /// Hay fiestas / y / fiestas ///

OMAR CRUZ / EL HOMBRE FRENTE AL ESPEJO Y OTROS POEMAS

Poesía

NOMBRAMOS A LA HOGUERA

[cuando se enciende en la madrugada]

La casa en la que viví está inhabitada:

pero la puerta tiene la misma hendidura

que el filo del hacha le hizo al árbol
aquel día en el que vió sus formas al nacer.

Nombramos a la hoguera

[para que el vestigio nos pueda desafiar.]

En el marco de la ventana:

siguen las huellas del niño

que dibujaba oropéndolas y zanates

con la polvareda de las calles

y el subterfugio de los arcoíris.

Nombramos a la hoguera

[mientras la herida decide volver].

Las paredes siguen intactas:

pero no olvidan la luz en los pasillos

ni el corte preciso de las palabras

ni las cicatrices que hicieron los espejos

cuando reflejaron la anatomía de las moscas

y la metamorfosis de las cucarachas.

Nombramos a la hoguera

[cuando el silencio ha decapitado la noche.]

La casa en la que crecí sigue inhabitada:

en el techo aún están colgadas las voces

y los presagios que las arañas tejieron

desde el primer día en el que nos fuimos

cando aun las antorchas estaban encendidas.

Nombramos a la hoguera

[para ser testigos de la bruma que se riega por las mañanas.]

Chiara Mammarella / Tenemos de pensamiento sólo lo que hemos imaginado y amado. Una perspectiva sobre el concepto de «imagen» entre Cavalcanti y Agamben

Estética, Filosofía

Dondequiera que se dirija la mirada hoy en día, el dominio de las imágenes parece imponerse.

Es a ellos a quienes uno mira para orientarse, para entender las cosas de un modo más inmediato y sencillo, para rescatar lugares y rostros del agujero negro del olvido, para encontrar un reflejo en el que espejarse, cristalización final de un yo que, altivo, desea verse tanto como ser visto.

La gente recurre a las imágenes hasta tal punto que acaba por adorarlas, a veces hasta el punto de confundirlas con la realidad -la pesadilla de la sociedad del espectáculo actual- o, en sentido contrario, odiarlas, encontrando en ellas la contrapartida figurada de las palabras «engaño» y «ficción».