Una nueva campaña de reclutamiento apareció en los campus universitarios de élite de Estados Unidos el pasado abril. En escuelas como Carnegie Mellon, Cornell y Penn, los carteles pegados en las paradas de autobús, con fondo negro, lanzaron una inquietante advertencia: «ha llegado el momento del ajuste de cuentas para Occidente», antes de acusar a la mayoría de las empresas tecnológicas de no considerar el «interés nacional» cuando deciden «qué debe construirse». Por el contrario, Palantir, el contratista de defensa especializado en análisis de datos y responsable de esta campaña de reclutamiento, declaró que no se limita a construir productos tecnológicos «para garantizar el futuro de Estados Unidos», sino, de hecho, «para dominar».
sionismo
Márcia Junges / “Sin el genocidio de Palestina, el neofascismo no podría sostenerse” Entrevista especial con Rodrigo Karmy Bolton
Filosofía, PolíticaPublicado en portugués en Instituto Humanitas Unisinos – IHU
1. ¿Cómo analiza el recrudecimiento del neofascismo a través de la profundización del neoliberalismo? ¿Cuáles son los nexos posibles en la coyuntura que vivimos?
Me parece que nada podemos comprender hoy si no miramos a Palestina. Palestina es el catalizador de las transformaciones en curso y, por tanto, desde mi punto de vista, la grilla de inteligibilidad a través de la cual podemos contemplar el presente. ¿Por qué Palestina funciona como catalizador? Porque es en palestina donde el orden liberal encuentra su límite, donde el derecho internacional es violado, la moral destruida y el pueblo palestino despojado de su mundo. Nada de esta mutación capitalista podría tener lugar sin Palestina, por tanto: es Palestina la que ha mostrado el fracaso de Israel como proyecto ético y político, es Palestina la que exhibe la hipocresía del derecho internacional, es Palestina la que expone el derrumbamiento del ordenamiento liberal. Por eso, sin el genocidio sobre Palestina no puede apuntalarse el neofascismo, sin la masacre permanente de la colonización sionista no puede desplegarse la nueva fase del capitalismo global en la que éste se desprende del polo liberal para situarse desde el polo fascista y donde Israel se ha convertido en el modelo mismo del fascismo del siglo XXI. Como un reverso de la Alemania nazi, Israel –precisamente porque fue solo un “reverso especular” de dicha Alemania- no podía más que reproducir las formas del nazismo ahora bajo los modos del sionismo. Y esto no se debe a Netanyahu. Este último es, más bien, el efecto de años de nakba. En este sentido, si Palestina es el catalizador del proceso en curso es precisamente porque aquí todas las mediaciones erigidas hacia finales de la Segunda Guerra Mundial fueron desconocías desde un principio. En un ir y venir, podríamos recordar la tesis de Aimé Cesaire en “El discurso del colonialismo” cuando señalaba que el nazismo fue simplemente la aplicación de las técnicas coloniales sobre el espacio europeo y que, por eso, la exterminadora política de Hitler, se volvió imperdonable para los europeos. Podríamos decir que, la cuestión palestina es exactamente a la inversa: lo que los europeos aplicaron con europeos durante el nazismo (el colonialismo) ahora se externaliza desde 1948 hacia Palestina donde colonos europeos (sionistas) aplican lo que el nazismo hizo con los otrora europeos, así como los nazis aplicaron lo que los europeos aplicaron con los pueblos del “tercer mundo”. Por eso, una vez finalizada la Segunda Guerra, todo pareció volver a la “normalidad”: la catástrofe volvía a desplegarse, supuestamente, fuera de Europa. Y así, Israel parecía un proyecto completamente moral que, como tal, podía invisibilizar lo Real sobre lo cual dependía: la nakba. Israel fue y ha sido perdonado porque no ha atentado contra población europea sino contra el pueblo palestino.
Rodrigo Karmy Bolton / El nudo del mundo
Filosofía, PolíticaPalestina es el nudo del mundo. El lugar en el que éste se ahorca, sitio baldío donde la respiración se corta. Si el reino de la fuerza se ha tomado el planeta, devorándolo de un zarpazo, es precisamente porque tal fuerza arrasa ante todo a Palestina. La cuestión de fondo es que Palestina porta consigo el genocidio consumado por décadas en virtud de la colonización sionista donde el derecho internacional ha quedado en suspenso hasta implosionar como ocurre en la actualidad.
Netanyahu viaja por Europa ahora. Pasea por varios países que le acogen con total normalidad, a pesar, que todos esos países se debían a la obligación de llevar al asesino a la Corte Penal Internacional. Hubiera sido Putin todo habría cambiado. Pero Israel goza de impunidad, lo sabemos. El punto no es solo eso sino, además, en virtud de la intensificación de la nakba bajo la forma genocida, en Israel tiene lugar la implosión del marco liberal clásico que triunfó en la Segunda Guerra Mundial, cuestión que se expresa en el permanente triunfo de la ultraderecha proveída del fundamentalismo religioso remitida a las capas militaristas israelíes, durante las últimas décadas.
Miguel Ángel Hermosilla / Contra todo dispositivo un arte-facto
Filosofía, PolíticaIronía del dispositivo: nos hace creer que en ello reside nuestra “liberación”. Michel Foucault. Historia de la sexualidad. La voluntad de saber.
Si las sociedades de control caracterizadas por Foucault y Deleuze como dispositivos abiertos del ejercicio del poder, propios de los modos biopoliticos de producción de subjetividad en las sociedades neoliberales contemporáneas, son también variaciones de la soberanía del capital, como fórmulas de adaptación de las transformaciones de los patrones de acumulación en la fase expansiva y flexible del capitalismo tecno planetario, entonces habría que trazar una interrogación radical respecto de las formas modernas de organización del poder y sus efectos inmediatamente políticos y materiales de apropiación del sentido como algo dado e incuestionable. El arte- facto como contra- dispositivo, que interrumpe las narrativas lineales de la dominación mercantil y las formas del mando social, tendríamos que entenderlo como un “acontecimiento” que irrumpe y pone en cuestión la razón cronológica del tiempo de la explotación, o como “gesto “que suspende las lógicas productivas del orden establecido por los consensos del capital sobre nuestras vidas.
Gerardo Muñoz / Delación e invaginación social en Estados Unidos
Filosofía, PolíticaEn la noche del sábado 8 de Marzo, agentes del Homeland Security arrestaron en una operación nocturna al estudiante de posgrado Mahmoud Khalil sin presentar una orden de arresto ni una clara acusación; en efecto, fue retirado de su hogar por haber participado en las protestas contra la guerra en Gaza que tuvieron lugar en la Universidad de Columbia durante la primavera del pasado año. El desbordamiento que no tuvo lugar durante los friendly encampments de campus en el mes de Abril de 2024, ahora lo efectúa los propios aparatos del poder en un claro espíritu revanchista y de acentuada vocación de escarmiento público, como quedó patente con un miserable tweet de Marco Rubio. Esta iniciativa desplegada por el Departamento de Justicia en colaboración con la organización de deportación de inmigración (ICE) bajo el apotegma de “Catch and Revoke” (“Capturar y Revocar”) deja constancia de la orientación hacia la cacería que mueve hoy a la eficacia de los poderes públicos sobre el tejido social. El cercado del perímetro del campus universitario que podíamos ver con cierto espasmo durante las protestas ahora se extiende, manzana por manzana, cuerpo contra cuerpo, a lo largo del espacio metropolitano. Así, no es un hecho circunstancial que el arresto haya tenido lugar en un edificio de viviendas fuera del campus con una exactitud quirúrgica en tiempo y espacio. Y no se trató exclusivamente de un arresto, sino de desnudar a un ciudadano de su propia investidura: revocar una ‘green card’ (permiso de residencia a extranjeros), así como una vez ganada la stasis contra los bárbaros illegals se intentará fallar contra la natalidad ciudadana anclada en el ius soli y garantizada en la Enmienda Catorce de la Constitución.
Conversaciones a la intemperie / El paradigma Palestina de Mauricio Amar Díaz
Filosofía, PolíticaEn Conversaciones a la intemperie, del 17, Instituto, Gerardo Muñoz recibió a Rodrigo Karmy y Aldo Bombardiere Castro y Mauricio Amar Díaz para abordar la situación actual de Palestina y el mundo a propósito del libro El paradigma Palestina: Sionismo, colonización y resistencias (DobleAEditores, 2024). En Ficción de la razón les dejamos la grabación del encuentro para que escuhen y compartan.
