Miguel Ángel Hermosilla / El sionismo y la cultura de la muerte. Sobre El paradigma Palestina: sionismo, colonización y resistencias de Mauricio Amar Díaz

Filosofía, Política

Resistir significa: contar con el corazón y los testículos,

y con tu mal crónico: el mal de la esperanza.”

Mahmud Darwish.

La integración del paradigma colonial en la racionalidad del poder contemporáneo, explica Mauricio Amar, en el libro El paradigma Palestina (DobleAEditores, 2024), es la intensidad con la que se expresa la violencia expansiva de la razón imperial en el mundo como estado de excepción permanente de la regla del capital, y como este ha devenido en genocidio contra el pueblo palestino.

La invitación a pensar los distintos dispositivos que la guerra colonial puesta en obra por el Estado de Israel en los territorios palestinos ocupados desde hace más de setenta años, y el impacto político que esta invasión sionista genera en todos los pueblos del mundo, es el desafío ético que este texto de resistencia nos propone problematizar, como arte-facto de interrupción de las tecnologías del exterminio general de la vida de los pueblos en el planeta.

Mauricio Amar / Nakba

Filosofía, Política

Nakba es la palabra que los palestinos han escogido para designar un punto originario de su sufrimiento. Nakba en árabe significa catástrofe. El 15 de mayo de 1948, más de veinte mil palestinos fueron asesinados y más setecientos mil expulsados de sus hogares. Sus aldeas fueron arrasadas o, lo que hace el asunto más distópico, ocupada por familias judías que llegaban a vivir al Estado de Israel que se había creado bajo el programa colonial del sionismo. Por supuesto, no existe algo como un origen. Si hablamos de la Nakba, debemos luego ir más atrás al proceso de colonización sionista, antes de ello, al sionismo cristiano, cargado de antisemitismo, que buscaba sacar a los judíos de Europa. Aún antes, habría que hablar del colonialismo en general, de América, de África, de India y China. Habría que hablar del orientalismo y el racismo europeos, que finalmente consolidan en Palestina una colonia supremacista blanca. Habría que hablar de muchas cosas. Del capitalismo y la conversión de las vidas jerarquizadas y racializadas en mercancías, de los procesos de descolonización y la continuación del colonialismo por otros medios. Sí, habría que hablar de muchas cosas, pero la potencia del concepto Nakba sigue siendo irrefutable porque hoy lo que los palestinos han llamado su catástrofe no es otra cosa que la catástrofe del mundo.

Alberto Toscano / Palantir y el tecno-fascismo estadounidense

Filosofía, Política

Una nueva campaña de reclutamiento apareció en los campus universitarios de élite de Estados Unidos el pasado abril. En escuelas como Carnegie Mellon, Cornell y Penn, los carteles pegados en las paradas de autobús, con fondo negro, lanzaron una inquietante advertencia: «ha llegado el momento del ajuste de cuentas para Occidente», antes de acusar a la mayoría de las empresas tecnológicas de no considerar el «interés nacional» cuando deciden «qué debe construirse». Por el contrario, Palantir, el contratista de defensa especializado en análisis de datos y responsable de esta campaña de reclutamiento, declaró que no se limita a construir productos tecnológicos «para garantizar el futuro de Estados Unidos», sino, de hecho, «para dominar».

Márcia Junges / “Sin el genocidio de Palestina, el neofascismo no podría sostenerse” Entrevista especial con Rodrigo Karmy Bolton

Filosofía, Política

Publicado en portugués en Instituto Humanitas Unisinos – IHU

1. ¿Cómo analiza el recrudecimiento del neofascismo a través de la profundización del neoliberalismo? ¿Cuáles son los nexos posibles en la coyuntura que vivimos?

    Me parece que nada podemos comprender hoy si no miramos a Palestina. Palestina es el catalizador de las transformaciones en curso y, por tanto, desde mi punto de vista, la grilla de inteligibilidad a través de la cual podemos contemplar el presente. ¿Por qué Palestina funciona como catalizador? Porque es en palestina donde el orden liberal encuentra su límite, donde el derecho internacional es violado, la moral destruida y el pueblo palestino despojado de su mundo. Nada de esta mutación capitalista podría tener lugar sin Palestina, por tanto: es Palestina la que ha mostrado el fracaso de Israel como proyecto ético y político, es Palestina la que exhibe la hipocresía del derecho internacional, es Palestina la que expone el derrumbamiento del ordenamiento liberal. Por eso, sin el genocidio sobre Palestina no puede apuntalarse el neofascismo, sin la masacre permanente de la colonización sionista no puede desplegarse la nueva fase del capitalismo global en la que éste se desprende del polo liberal para situarse desde el polo fascista y donde Israel se ha convertido en el modelo mismo del fascismo del siglo XXI. Como un reverso de la Alemania nazi, Israel –precisamente porque fue solo un “reverso especular” de dicha Alemania- no podía más que reproducir las formas del nazismo ahora bajo los modos del sionismo. Y esto no se debe a Netanyahu. Este último es, más bien, el efecto de años de nakba. En este sentido, si Palestina es el catalizador del proceso en curso es precisamente porque aquí todas las mediaciones erigidas hacia finales de la Segunda Guerra Mundial fueron desconocías desde un principio. En un ir y venir, podríamos recordar la tesis de Aimé Cesaire en “El discurso del colonialismo” cuando señalaba que el nazismo fue simplemente la aplicación de las técnicas coloniales sobre el espacio europeo y que, por eso, la exterminadora política de Hitler, se volvió imperdonable para los europeos. Podríamos decir que, la cuestión palestina es exactamente a la inversa: lo que los europeos aplicaron con europeos durante el nazismo (el colonialismo) ahora se externaliza desde 1948 hacia Palestina donde colonos europeos (sionistas) aplican lo que el nazismo hizo con los otrora europeos, así como los nazis aplicaron lo que los europeos aplicaron con los pueblos del “tercer mundo”. Por eso, una vez finalizada la Segunda Guerra, todo pareció volver a la “normalidad”: la catástrofe volvía a desplegarse, supuestamente, fuera de Europa. Y así, Israel parecía un proyecto completamente moral que, como tal, podía invisibilizar lo Real sobre lo cual dependía: la nakba. Israel fue y ha sido perdonado porque no ha atentado contra población europea sino contra el pueblo palestino.

    Rodrigo Karmy Bolton / El nudo del mundo

    Filosofía, Política

    Palestina es el nudo del mundo. El lugar en el que éste se ahorca, sitio baldío donde la respiración se corta. Si el reino de la fuerza se ha tomado el planeta, devorándolo de un zarpazo, es precisamente porque tal fuerza arrasa ante todo a Palestina. La cuestión de fondo es que Palestina porta consigo el genocidio consumado por décadas en virtud de la colonización sionista donde el derecho internacional ha quedado en suspenso hasta implosionar como ocurre en la actualidad.

    Netanyahu viaja por Europa ahora. Pasea por varios países que le acogen con total normalidad, a pesar, que todos esos países se debían a la obligación de llevar al asesino a la Corte Penal Internacional. Hubiera sido Putin todo habría cambiado. Pero Israel goza de impunidad, lo sabemos. El punto no es solo eso sino, además, en virtud de la intensificación de la nakba bajo la forma genocida, en Israel tiene lugar la implosión del marco liberal clásico que triunfó en la Segunda Guerra Mundial, cuestión que se expresa en el permanente triunfo de la ultraderecha proveída del fundamentalismo religioso remitida a las capas militaristas israelíes, durante las últimas décadas.

    Conversaciones a la intemperie / El paradigma Palestina de Mauricio Amar Díaz

    Filosofía, Política

    En Conversaciones a la intemperie, del 17, Instituto, Gerardo Muñoz recibió a Rodrigo Karmy y Aldo Bombardiere Castro y Mauricio Amar Díaz para abordar la situación actual de Palestina y el mundo a propósito del libro El paradigma Palestina: Sionismo, colonización y resistencias (DobleAEditores, 2024). En Ficción de la razón les dejamos la grabación del encuentro para que escuhen y compartan.