Gerardo Muñoz / Henri Rousseau: las proezas enigmáticas de un pintor

Estética, Filosofía

Henri Rousseau fue un simple aduanero francés, si bien pocas cosas son simples en la vida del ser humano. Su llegada a la pintura, como es sabido, es asunto tardío, lo cual asumió como retiro en el domingo de la vida. La serenidad atraviesa todas las telas de Rousseau, incluso aquellas donde se atestigua la violencia, como la enorme “Guerra” (1894), en el que una niña con tupida melena salta por encima de cuerpos desnudos y mutilados. Quizás por eso mismo el follaje rectilíneo y metódico de su pintura tenga algo de primogénito. Llegar tarde a la pintura valida el ocaso del mundo, y por eso mismo el pintor sólo atina a clavar su mirada en las cosas más elementales. Este era el rasgo que apreciaba Carla Lonzi de las telas del pintor: esas figuritas aparentemente extraviadas en el paisaje congelado que dejan entrever lugares de aire familiar: una factoría de mercancías domésticas, un parque cerrado, o una embarcación que descansa en el puente de Charenton. En Rousseau los albures de la cotidianidad no tienen rumbo; se extravían del guion de la historia [1].

Gerardo Muñoz / La pintura forestal y el espacio sagrado: Rubén Fuentes en el Collégiale Sainte-Croix, 2025

Arte, Estética

Esta conversación con el pintor Rubén Fuentes tiene como pretexto su muestra más reciente en la capilla Collégiale Sainte-Croix de Loudun titulada “Archivos Forestales II”. El intercambio a continuación explora algunas preocupaciones entre la pintura, lo sagrado, y la mediación con la naturaleza de cara al colapso de los lazos y entornos con todo lo viviente del mundo. Acercarnos a la obra de Fuentes – construida a lo largo del tiempo desde la opacidad y el tiempo lento, aunque siempre atenta al insondable brillo de los paisajes – es una tarea indispensable para asomarnos a lo que el propio pintor llama, en esta conversación, la potencialidad pura de la imaginación.

1. Rubén, tu más reciente muestra, que lleva de título “Archivos forestales”, se instala en relación sinuosa con la sacralización del espacio. Nos encontramos, al fin de cuentas, en la capilla Collégiale Sainte-Croix, en Loudun. Loudun nos lleva a la mística del siglo diecisiete, al cual Michel De Certeau le dedicó un maravilloso estudio. Obviamente, desde tiempos inmemoriales ha existido una relación entre el arte y lo sagrado pero incluso en un punto álgido de la modernidad, Pavel Florenski podía sostener que la dimensión de lo pictórico perduraría sólo si mantenía su diálogo con la liturgia de la percepción y del misterio. Esta muestra no es, en modo alguno, una obra religiosa en un sentido estricto (o incluso en la forma en que Marie-Alain Couturier lo refirió en un intento de modernizar la sensibilidad religiosa); más bien, tengo para mi que el diálogo de tu pintura con lo sagrado se mantiene a distancia de la fe religiosa, mas nos invita a entrar a un espacio contemplativo sobre el suelo que pisamos y el ambiente en que existimos. ¿Cómo pensante esa difícil relación entre tu trabajo pictórica y el espacio sagrado para esta muestra?

Gerardo Muñoz / Ha pasado un ángel

Arte, Filosofía

En español existe una expresión maravillosa, ya un poco pasada de moda en nuestros tiempos, para expresar la naturaleza de un silencio repentino: «ha pasado un ángel». La frase se usa comúnmente cuando un silencio se impone en medio de una conversación, lo que provoca incomodidad y vergüenza entre los interlocutores. Es casi como si el ángel invisible le recordara a los humanos que la comunicación se basa tanto en las palabras como en el silencio; y que la sombra del silencio, tarde o temprano, es capaz de interrumpir la práctica comunicativa. Según historiadores y lexicógrafos hispanos, el origen de esta expresión en castellano sigue siendo un enigma, ya que, aunque se usó en la modernidad temprana, no tiene una versión latinizada, y sus orígenes se remontan a la antigüedad griega. De hecho, Plutarco señala en su De garrulitate que siempre que en una conversación se produce silencio se dice que ha entrado Hermes [1]. El ángel, por lo tanto, representa la no presencia del lenguaje en el lenguaje, al igual que el ícono es la sublimación de la presencia en toda representación pictórica.

Gerardo Muñoz / Cézanne, la pintura del ocaso del mundo: Una conversación con T.J. Clark

Arte, Estética, Filosofía

T.J. Clark, profesor emérito de la Universidad de Berkeley y ex integrante del ala británica de la Internacional Situacionista, es indudablemente uno de los historiadores de arte más importantes del último medio siglo. Ha escrito una serie de libros que han transformado los debates en torno al modernismo pictórico, tales como The Painting of Modern Life: Paris in the Art of Manet and his Followers (1984),Farewell to an Idea: Episodes from a History of Modernism (1999), Picasso and Truth: From Cubism to Guernica (2013), y más recientemente Heaven on Earth: Painting and the Life to Come (2018), una colección de ensayos en los que se defiende a la pintura como una forma de imaginar la existencia en un mundo evanescente. Su último libro sobre la pintura de Cézanne, titulado If These Apples Should Fall: Cézanne and the Present (2022), extiende su mirada sobre la complejidad de las antinomias del pintor francés cuyo gesto pictórico abre nuevas posibilidades descriptivas de un mundo sensible de cara a la crisis moderna de la apariencia. En esta monografía se dibuja un Cézanne que constituye un modelo de pensamiento ante el abismo de nuestra época. La conversación a continuación con Clark recorre la compleja escena pictórica de Cézanne que hoy, más que nunca, sigue interrogando al presente.

Gerardo Muñoz / Caspar Friedrich: la pintura de los dioses del lugar

Arte, Estética, Filosofía

La exhaustiva muestra de la obra pictórica de Caspar David Friedrich que se ha podido ver durante estos meses en el Museo Metropolitano nos brinda una oportunidad inédita para repasar el problema del paisaje en el devenir de la pintura moderna. A fin de cuentas, Friedrich es el artista que ejecuta su obra en un momento cumbre de la historia espiritual europea, cuyo síntoma más notable es la entrada de Napoleón en tierras germánicas de la mano de la síntesis especulativa que es La Fenomenología del Espíritu (1807). Los curadores han rotulado la muestra con un claro énfasis naturalista, The Soul of Nature; y, sin embargo, también se nos advierte en el texto programático de la exhibición que la obra del pintor alemán más que una revitalización de la naturaleza nos hace conscientes de la imposibilidad mediadora entre el orden de la visualidad y la inmersión total en el mundo de la naturaleza [1]. Y sí, en más de un sentido, la mano de Friedrich registra un mundo postnatural en un momento histórico en donde la inmanencia de la physis ha pasado a ser inteligible exclusivamente mediante la justificación de un ordenamiento racional (nomos naturalis).

Toni D’angela / Catástrofe, cliché, lucha

Estética, Filosofía, Política

Adorno, en Dialéctica negativa, publicada en la época de la escalada en Vietnam y en vísperas del mayo del 68, recordaba, junto con Engels, que la cantidad se invierte y se convierte en cualidad: los millones de muertos de la Segunda Guerra Mundial y de los campos de concentración no pueden sino alterar la estructura de la vida cotidiana de un Occidente pacificado y dividido por el Muro. El asesinato burocrático e industrial de millones de personas demostró que el individuo ha sido desposeído incluso de “la última y más miserable cosa que le quedaba”. El morir de aquellos millones de seres humanos se ha quedado, por así decirlo, pegado a quienes aún viven. Los saltos trágicos y finales de Celan y Levi (“culpa radical del que fue salvado”, decía Adorno) son la manifestación más asombrosa de este “dolor incesante”, el grito de las figuras aplastadas de Bacon: cuerpos visibles que padecen una “deformación creativa por parte de la fuerza” (Gilles Deleuze, Sulla pittura, Einaudi 2024). Fuerzas invisibles que son la objetivación del estado demoníaco que los artistas, suprimiendo el espectáculo, saben capturar con alegría.