Conversaciones de ficción, Experiencia y metrópoli con Diego Valeriano

Filosofía, Literatura, Política

En Ficción de la razón presentamos la conversación en torno al libro de Diego Valeriano Eduqué a mi hija para una invasión zombie. Participaron junto a Diego, Gerardo Muñoz, Aldabi Olivera (México DF), Lucía Cobos (Madrid), Marina Chena (Buenos Aires), Mauricio Amar (Santiago de Chile), Felipe Bosch (París) y Rodrigo Karmy (Santiago de Chile).

Conversaciones de ficción / Pueblo y constitución

Filosofía, Política

Sergio Villalobos-Ruminott, Gerardo Muñoz, Gonzalo Díaz Letelier, Rodrigo Karmy y Mauricio Amar conversan en torno a la tensión conceptual Pueblo y constitución.

Imagen principal: Thomas Hartmann, Stadter Beim Landbesuch (Townspeople at landscape visit), 2015

Rodrigo Karmy Bolton / La violencia del ángel

Filosofía, Política

Es sabido que en el momento en que Dios le pide a Abraham que sacrifique a su hijo Isaac (22, 3), sube a una colina y cuando va a perpetrar el acto un ángel le detiene la mano e interrumpe su mortal movimiento: “Alargó Abraham la mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo. Entonces le llamó el Ángel de Yahvéh desde los cielos diciendo: “¡Abraham, Abraham!” El dijo: “Heme aquí”. Dijo el Ángel: “No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada (…)” (22, 11-12). De un momento a otro, el sacrificio queda desactivado. No podrá jamás consumar su acto porque el dispositivo no puede completar su círculo mítico, dado que ha sido violentamente interrumpido por el Ángel, la potencia divina que irrumpe dejando caer el cuchillo, debilitando el acto asesino, llevando el acto sacrificial hacia su destitución.

Gerardo Muñoz y Rodrigo Karmy Bolton / Contra el polo médico o el progresismo compensatorio.

Filosofía, Política

La crisis del confinamiento pandémico no solo ha desnudado el interior del dominio económico neoliberal – una epocalidad marcada por la consumación de la cibernética y la jerarquización de sus valores morales – sino también sus reservas compensatorias. Como toda sistematización absoluta que reduce el mundo a la espiritualidad de la técnica, la compensación se vuelve el instrumento de su propia eficacia, esto es, lo que permite abonar la organización de una hegemonía. Cuando decimos “hegemonía” queremos decir no solo la aglutinación de demandas de lo social en un horizonte unívoco, sino más importante aún, eso que pudiéramos llamar el funcionamiento vital del cuerpo de la sociedad civil desde el cual se nutre la dominación. Es este preciso umbral que elige a la economía por sobre la vida el que pretende operar como una “salida” a la crisis en nombre de la “medicalización” de los cuerpos.

Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 6. La universidad telemática

Filosofía, Política

Pedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.

LA UNIVERSIDAD TELEMÁTICA

(o Agamben tiene razón, por eso apesta)

En la entrega número 4 de Velocidades Mutantes publicada bajo el título “El Gesto socrático. Agamben y el affaire pandémico” en Ficción de la Razón trabajé la tentativa de pensar las últimas intervenciones de Giorgio Agamben publicados en Quodlibet bajo la noción del “gesto socrático” como aquél que lleva la dimensión parresiasta de la filosofía a su extremo que vuelve a los filósofos personajes insoportables para el consenso prevalente. Pero quien ha sido objeto del odio de la ciudad no lo es gratuitamente1. Algo en sus gestos y palabras lo han llevado a eso: Agamben ha pasado a ser él mismo un apestado: tiene razón en lo que dice, por eso apesta. Me interesaría ir más allá de su texto y plantear la discusión de fondo que, me parece, Agamben ha vuelto a poner en la palestra: la cuestión de la Universidad.

Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 5. El comunismo de Freud

Filosofía, Política

Pedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.

EL COMUNISMO DE FREUD. El ritmo de los sueños y el arrojo a la catástrofe

a.- Comunismo.

Es natural pensar que la utopía se dirime en el marco de un “ideal”. El otro mundo estaría siempre en un “más allá” al que, paradójicamente, intentaríamos alcanzar sin jamás poder hacerlo. Si bien, la herencia kantiana marca decisivamente esa manera de concebir la utopía de los modernos (y su consecuente noción de revolución), resulta del todo pertinente atender la posibilidad que abre Sigmund Freud hace exactamente 120 años al pensar la dinámica onírica.