Viernes de sonidos. Esta vez, más ruidosos con la banda palestina Dunums y el dúo MANAS (Tashi Dorji y Thom Nugyen). Presentación en vivo de rock de ruido y experimental. Los músicos han donado esta grabación, fruto de su colaboración, con el fin de recaudar fondos para la ayuda médica al pueblo de Gaza, que sufre el genocidio sionista. Todos los fondos recaudados se destinarán directamente a apoyar la labor de MAP (Medical Aid for Palestinians): http://www.map.org.uk
sionismo
Omar Aziz / La humanidad está siendo enterrada en Gaza. Debemos levantarnos para salvar nuestro futuro colectivo
Política¿Dónde te posicionas en la cuestión del mal? Esa pregunta ha resonado en mi mente desde que entrevisté a la autora palestina y superviviente de la Nakba, la Dra. Ghada Karmi, el pasado junio. Me contó que sus propias experiencias de infancia—ser expulsada étnicamente de Jerusalén en 1948—casi le parecen “nada” comparado con lo que ocurre hoy en Gaza.
Este fin de semana, amanecimos con la noticia de que Israel había incinerado a 33 palestinos más—en su mayoría niños—mientras se refugiaban en una escuela en la ciudad de Gaza. Un video muestra a una niña de seis años, llamada Ward (“flores” en inglés), corriendo desesperada. Su pequeña silueta quedó grabada contra el infierno que consumía el cielo nocturno.
También supimos que las fuerzas israelíes bombardearon la casa de la doctora palestina Alaa al-Najjar mientras trabajaba, matando a nueve de sus hijos y dejando herido a su esposo. Sobrevive un solo hijo, aferrado a la vida en cuidados intensivos.
Miguel Ángel Hermosilla / El sionismo y la cultura de la muerte. Sobre El paradigma Palestina: sionismo, colonización y resistencias de Mauricio Amar Díaz
Filosofía, Política“Resistir significa: contar con el corazón y los testículos,
y con tu mal crónico: el mal de la esperanza.”
La integración del paradigma colonial en la racionalidad del poder contemporáneo, explica Mauricio Amar, en el libro El paradigma Palestina (DobleAEditores, 2024), es la intensidad con la que se expresa la violencia expansiva de la razón imperial en el mundo como estado de excepción permanente de la regla del capital, y como este ha devenido en genocidio contra el pueblo palestino.
La invitación a pensar los distintos dispositivos que la guerra colonial puesta en obra por el Estado de Israel en los territorios palestinos ocupados desde hace más de setenta años, y el impacto político que esta invasión sionista genera en todos los pueblos del mundo, es el desafío ético que este texto de resistencia nos propone problematizar, como arte-facto de interrupción de las tecnologías del exterminio general de la vida de los pueblos en el planeta.
Alberto Toscano / Palantir y el tecno-fascismo estadounidense
Filosofía, PolíticaUna nueva campaña de reclutamiento apareció en los campus universitarios de élite de Estados Unidos el pasado abril. En escuelas como Carnegie Mellon, Cornell y Penn, los carteles pegados en las paradas de autobús, con fondo negro, lanzaron una inquietante advertencia: «ha llegado el momento del ajuste de cuentas para Occidente», antes de acusar a la mayoría de las empresas tecnológicas de no considerar el «interés nacional» cuando deciden «qué debe construirse». Por el contrario, Palantir, el contratista de defensa especializado en análisis de datos y responsable de esta campaña de reclutamiento, declaró que no se limita a construir productos tecnológicos «para garantizar el futuro de Estados Unidos», sino, de hecho, «para dominar».
Márcia Junges / “Sin el genocidio de Palestina, el neofascismo no podría sostenerse” Entrevista especial con Rodrigo Karmy Bolton
Filosofía, PolíticaPublicado en portugués en Instituto Humanitas Unisinos – IHU
1. ¿Cómo analiza el recrudecimiento del neofascismo a través de la profundización del neoliberalismo? ¿Cuáles son los nexos posibles en la coyuntura que vivimos?
Me parece que nada podemos comprender hoy si no miramos a Palestina. Palestina es el catalizador de las transformaciones en curso y, por tanto, desde mi punto de vista, la grilla de inteligibilidad a través de la cual podemos contemplar el presente. ¿Por qué Palestina funciona como catalizador? Porque es en palestina donde el orden liberal encuentra su límite, donde el derecho internacional es violado, la moral destruida y el pueblo palestino despojado de su mundo. Nada de esta mutación capitalista podría tener lugar sin Palestina, por tanto: es Palestina la que ha mostrado el fracaso de Israel como proyecto ético y político, es Palestina la que exhibe la hipocresía del derecho internacional, es Palestina la que expone el derrumbamiento del ordenamiento liberal. Por eso, sin el genocidio sobre Palestina no puede apuntalarse el neofascismo, sin la masacre permanente de la colonización sionista no puede desplegarse la nueva fase del capitalismo global en la que éste se desprende del polo liberal para situarse desde el polo fascista y donde Israel se ha convertido en el modelo mismo del fascismo del siglo XXI. Como un reverso de la Alemania nazi, Israel –precisamente porque fue solo un “reverso especular” de dicha Alemania- no podía más que reproducir las formas del nazismo ahora bajo los modos del sionismo. Y esto no se debe a Netanyahu. Este último es, más bien, el efecto de años de nakba. En este sentido, si Palestina es el catalizador del proceso en curso es precisamente porque aquí todas las mediaciones erigidas hacia finales de la Segunda Guerra Mundial fueron desconocías desde un principio. En un ir y venir, podríamos recordar la tesis de Aimé Cesaire en “El discurso del colonialismo” cuando señalaba que el nazismo fue simplemente la aplicación de las técnicas coloniales sobre el espacio europeo y que, por eso, la exterminadora política de Hitler, se volvió imperdonable para los europeos. Podríamos decir que, la cuestión palestina es exactamente a la inversa: lo que los europeos aplicaron con europeos durante el nazismo (el colonialismo) ahora se externaliza desde 1948 hacia Palestina donde colonos europeos (sionistas) aplican lo que el nazismo hizo con los otrora europeos, así como los nazis aplicaron lo que los europeos aplicaron con los pueblos del “tercer mundo”. Por eso, una vez finalizada la Segunda Guerra, todo pareció volver a la “normalidad”: la catástrofe volvía a desplegarse, supuestamente, fuera de Europa. Y así, Israel parecía un proyecto completamente moral que, como tal, podía invisibilizar lo Real sobre lo cual dependía: la nakba. Israel fue y ha sido perdonado porque no ha atentado contra población europea sino contra el pueblo palestino.
Rodrigo Karmy Bolton / El nudo del mundo
Filosofía, PolíticaPalestina es el nudo del mundo. El lugar en el que éste se ahorca, sitio baldío donde la respiración se corta. Si el reino de la fuerza se ha tomado el planeta, devorándolo de un zarpazo, es precisamente porque tal fuerza arrasa ante todo a Palestina. La cuestión de fondo es que Palestina porta consigo el genocidio consumado por décadas en virtud de la colonización sionista donde el derecho internacional ha quedado en suspenso hasta implosionar como ocurre en la actualidad.
Netanyahu viaja por Europa ahora. Pasea por varios países que le acogen con total normalidad, a pesar, que todos esos países se debían a la obligación de llevar al asesino a la Corte Penal Internacional. Hubiera sido Putin todo habría cambiado. Pero Israel goza de impunidad, lo sabemos. El punto no es solo eso sino, además, en virtud de la intensificación de la nakba bajo la forma genocida, en Israel tiene lugar la implosión del marco liberal clásico que triunfó en la Segunda Guerra Mundial, cuestión que se expresa en el permanente triunfo de la ultraderecha proveída del fundamentalismo religioso remitida a las capas militaristas israelíes, durante las últimas décadas.
