Sophia Goodfriend / El teatro de la seguridad israelí

Política

Después de detonar miles de buscapersonas portados por miembros de Hezbolá en un ataque que tomó por sorpresa a gran parte del mundo, Israel ha lanzado ahora un sangriento asalto aéreo y terrestre contra el Líbano. Desde el 23 de septiembre, los ataques aéreos israelíes han matado a más de 1,000 personas, incluidos cientos de mujeres y niños, en lo que se ha descrito como uno de los bombardeos aéreos más intensos de la historia moderna. Más de 1 millón de personas están desplazadas en todo el país. Y a pesar de haber asesinado al líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, la agresión de Israel no muestra signos de disminuir.

Giorgio Agamben / El fin del Judaísmo

Filosofía, Política

No se entiende el sentido de lo que está ocurriendo hoy en Israel si no se comprende que el Sionismo constituye una doble negación de la realidad histórica del Judaísmo. No solo porque, al transferir a los judíos el Estado-nación de los cristianos, el Sionismo representa la culminación de ese proceso de asimilación que, desde finales del siglo XVIII, ha ido borrando progresivamente la identidad judía. Lo decisivo es que, como ha demostrado Amnon Raz-Krakotzkin en un estudio ejemplar, en la base de la conciencia sionista hay otra negación, la negación del Galut, es decir, del exilio como principio común a todas las formas históricas del Judaísmo tal como lo conocemos.

Mauricio Amar / Gaza y el ángel de la historia

Filosofía, Política

En medio del genocidio sionista en Gaza, las tesis Sobre el concepto de historia de Walter Benjamin pueden adquirir una renovada capacidad para interpelar el presente. Entre todas sus poderosas imágenes, el ángel de la historia de la IX tesis resulta especialmente impactante, sobre todo si consideramos que el ángel mira al pasado, pero Benjamin está en su momento de escritura viviendo las consecuencias del horror fascista. En este fragmento, recuerda un cuadro de Paul Klee llamado Angelus Novus en el que se ve un ángel con el trazo típico del artista germano-suizo. Como supongo ocurre frecuentemente, conocí el cuadro por la tesis de Benjamin –de hecho, éste lo había comprado–, de modo que no podría imaginar otra interpretación para él. Lo que sí puedo pensar es el carácter intempestivo de la lectura que hace Benjamin y crear una nueva escena para el pensamiento en el momento en que el fascismo vuelve a aparecer tanto en su forma electoral (Europa) como en su despliegue de máquina de muerte (Palestina). 

Alberto Toscano / El lenguaje del genocidio

Filosofía, Política

En los últimos dos meses, la cobertura mediática de las elecciones presidenciales estadounidenses se ha centrado incesantemente en cuestiones relacionadas con la edad y la estabilidad mental de los candidatos. Durante semanas, después de la pésima actuación del presidente Joe Biden en el debate de finales de junio, los medios de comunicación se han visto dominados por preguntas sobre su capacidad para gobernar durante un segundo mandato. Con el paso de los demócratas a la nominación presidencial de la vicepresidenta Kamala Harris, se han planteado preguntas similares sobre Donald Trump, con innumerables artículos y comentarios televisivos que especulan sobre su «deterioro cognitivo» y piden a los expertos que muestren pruebas clínicas de ello durante los discursos electorales y las entrevistas con los candidatos.

Tariq Anwar / La escritura y el genocidio

Filosofía, Política

¿Qué es escribir en medio genocidio? ¿cómo se mueven las manos? ¿con qué impulso, que electricidad del cuerpo? De pronto, se vuelven a lanzar libros sobre el poder, las revueltas, las máquinas y el nombre GENOCIDIO comienza a desaparecer, porque al final los cuerpos quemados, mutilados y violados de los niños de Gaza terminan saturando y preferimos volver a nuestros autores preferidos, que por insensibles que hayan sido al colonialismo y la barbarie de los suyos (salvo cuando se trató del genocidio de europeos), nos entregan la seguridad de la teoría ya visitada, con las categorías de nuestro propio statu quo. Pero escribir en medio del genocidio, ese que yo sé que está ocurriendo y cuyas imágenes no puedo sacar de mi cabeza, de mi cuerpo, me impiden volver. Lo siento. No puedo volver. Ahora la escritura se debe lanzar al vacío.

Tariq Anwar / Utopía

Política

Decir que el mundo está cambiando ya es obviedad. Que nadie sabe exactamente hacia donde se dirige ese cambio es otra más. Predecir el futuro me resulta siempre algo incómodo, porque a lo sumo uno puede ver procesos a tiempo real que parecen articularse o descomponerse. El fortalecimiento de los BRICS y su propuesta de desdolarizar, el rol de la inversión China en África y América Latina, el retorno de Estados Unidos a Sudamérica a propósito del caso Venezuela, el nihilismo estadounidense leído por Emmanuel Todd, los procesos de descolonización en África al sur del Sahel, la aceleración de la forma genocida de Israel sobre los palestinos, el avance de las derechas extremas al estilo Bolsonaro, Milei, Trump o Meloni, el desarrollo de la IA a un nuevo nivel. Un recuento inexacto y poco exhaustivo de cosas que se me vienen rápidamente a la cabeza. Luego pienso, mierda, todo esto en un horizonte de fin de mundo por una crisis climática que agudizamos a cada momento con nuestros propios actos, quizá ya con nuestra mera existencia. Hasta aquí todo mal ¿no? Es decir, qué se puede hacer con esto. Es un esperpento de mundo. El único destino de todo esto es una carretera del tipo Cormac McCarthy, aunque quizá esta no es otra cosa que la consumación del sueño americano, en la que los Abu Ghraib se vuelven indistinguibles de la risotada en la cara de Ronald McDonald.