Que la ciencia se ha convertido en la religión de nuestro tiempo, en lo que los hombres creen, ha sido evidente desde hace mucho tiempo. En el Occidente moderno han coexistido y, hasta cierto punto, siguen coexistiendo tres grandes sistemas de creencias: el cristianismo, el capitalismo y la ciencia. En la historia de la modernidad, estas tres «religiones» se han entrelazado necesariamente varias veces, entrando en conflicto de vez en cuando y luego de diversas maneras reconciliándose, hasta llegar progresivamente a una especie de coexistencia pacífica y articulada, si no a una verdadera colaboración en nombre del interés común.
Política
Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 2. Hipertrofia
Filosofía, PolíticaPedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.
2.-Hipertrofia
Si permanece en sus diversos análisis que cierran el campo de posibilidades, la múltiple perspectiva llamada “biopolítica” se vuelve una perspectiva hipertrófica política y conceptual. Cuando Foucault acuñó el término lo hace en la segunda mitad de los años 70 de manera tentativa, exploratoria, intentando pensar la alteración sufrida por la modernidad política en el orden del poder. Pero Foucault –ya en sus clases de 1978- termina por desplazar el término por la noción de “gubernamentalidad” que posibilita atender a la escena del liberalismo que, a su vez, según el propio Foucault, permitirá explicar aquello que en sus lecciones precedentes había llamado “biopolítica” (el poder sobre una población considerada como un conjunto de seres vivientes). Así, el término “biopolítica” no viene a explicar, sino a ser explicado por la deriva de la racionalidad liberal que encontrará su genealogía en el poder pastoral cristiano.
Sergio Villalobos-Ruminott / El affaire Agamben expandido
Filosofía, PolíticaNo es que tenga un gusto especial por la polémica. Pero ya que estamos en esto, quisiera advertir que escribo estas notas como reacción, sin rabia ni segundas intenciones, tanto a la serie de intervenciones de Giorgio Agamben en periódicos de dudosa proveniencia en la península itálica, como a la serie de respuestas que sus textos no dejan de producir en un público que si bien ya no responde a la noción kantiana de publicidad burguesa, existe patentemente en la virtualidad no menos real de las llamadas redes sociales. En este sentido, basta que el italiano publique unas cuantas opiniones para que estas tengan una interesante resonancia a nivel de las redes, permitiendo demarcar las posiciones en un confuso universo virtual. Como un Moisés paranoico frente a la sofisticación infinita del biopoder, Agamben parte las aguas del Facebook para dividir a filisteos de creyentes, invitándonos a una travesía que pasa por la apodíctica confirmación de sus tesis centrales.
Rodrigo Karmy Bolton/ Velocidades mutantes
Filosofía, PolíticaPedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.
Elettra Stimilli / El laboratorio Italia: repensando la deuda en tiempos del virus
Filosofía, PolíticaUna vez más, Italia está experimentando procesos y vivencias que más tarde se ha vuelto globales. En el caso del coronavirus el fenómeno es completamente inédito, ya que no se trata solamente de un acontecimiento político o económico, sino de una pandemia que, dada su ferocidad y rápida propagación, requiere medidas extraordinarias. Italia se ha convertido en la vanguardia de Occidente; el primer país en estar completamente implicado en la pandemia después de su propagación en la China. Por esta razón fue considerada inmediatamente como el “laboratorio de Occidente”.
Emanuele Coccia / Revertir el nuevo monacato global
Filosofía, Política1. Como en un cuento de hadas, un pequeño ser ha invadido todas las ciudades del mundo. Es el más ambiguo de los seres de la Tierra, uno para el que es difícil incluso hablar de «vivo»: habita en el umbral entre la vida «química» que caracteriza a la materia y la vida biológica; es demasiado vivo para la primera, demasiado indeterminado para la segunda. En su propio cuerpo, la clara oposición entre la vida y la muerte se borra. Este revoltoso agregado de material genético ha invadido las plazas y de repente el paisaje político ha cambiado de forma.
