En un libro de 1993, Moralités postmodernes, Jean-François Lyotard cuenta una fábula que transcurre cuando se acerca el final del ciclo de vida del Sol, dentro de 4.500 millones de años. Es la historia de un éxodo desde la Tierra cuyos protagonistas ya no son humanos, sino dos energías en perpetua lucha entre sí: por un lado, la entropía, que no cesa de impulsar la destrucción de los sistemas, sean vivos o inertes; por el otro, el proceso discontinuo —y en el fondo sumamente improbable— que tiende a crear nuevos sistemas multiplicando sus diferencias. La fábula no dice en qué se habrían transformado para entonces, un futuro ni siquiera imaginable, “lo Humano y su Cerebro, o más bien el Cerebro y su Humano”. Lo que describe Lyotard, en cambio, es la aparición de una crisis actual que no puede comprenderse ni con las herramientas de la ciencia ni con las de la política o la ética. Una crisis de la verdad, crisis de la soberanía estatal y territorial, crisis de la forma de gobierno que nos pareció la más adecuada para satisfacer un proyecto de emancipación: la democracia. Para Lyotard, la despedida de la modernidad, el tránsito hacia moralidades posmodernas, coincide con nuestra salida de la Tierra: no dentro de unos miles de millones de años, sino ahora, cuando al mirar nuestro planeta desde fuera no nos descubrimos unidos por un mismo destino en un planeta frágil, sino como una especie que se puede extinguir y, en definitiva, sustituir.
Política
Giorgio Agamben / Coyuntura y revolución
Filosofía, PolíticaEs un hecho sobre el que no deberíamos cansarnos de reflexionar que uno de los términos clave de nuestro vocabulario político –“revolución”– haya sido tomado de la astronomía, donde designa el movimiento de un planeta que recorre su órbita. Pero también otro término que, en la tendencia general a sustituir categorías políticas por categorías económicas que caracteriza nuestro tiempo, ha reemplazado a la revolución, proviene del léxico astronómico. Nos referimos al término “coyuntura”, al cual Davide Stimilli ha prestado especial atención en un estudio ejemplar.
Mauro Salazar J. / Sobre Heinrich Band. Bandoneón. Orígenes y viajes del instrumento emblemático del Tango de Janine Krüger
Estética, Filosofía, Políticaa Javier Agüero, a la letra sensitiva
En los archivos de Krefeld, ciudad textil que concitó a tejedores del Bajo Rin, comerciantes, mercaderes, «luthiers» y artesanos, de fecundas innovaciones en la producción y el comercio, la armónica abrazó distintas rutas de manufactura y fuentes de sonoridad. Janine Kruger descifra una verdad narrativa desde una riqueza temática, de insondable erudición -minería de fuentes- destilando balanceadas intersecciones de la organología que imantaba músicos, artesanías, materias primas (terciopelos) y folklores mediales.
Giorgio Agamben / El número de los asesinados
Filosofía, PolíticaEs preciso meditar una y otra vez el pasaje del Apocalipsis (6,9-11) donde se lee: «Y cuando (el cordero) abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los degollados a causa de la palabra de Dios y del testimonio que habían dado. Y clamaron con fuerte voz diciendo: “¿Hasta cuándo, oh Señor santo y veraz, no juzgarás y vengarás nuestra sangre en los que habitan sobre la tierra?” Y se dio a cada uno de ellos una vestidura blanca y se les dijo que descansaran aún un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que debían ser asesinados como ellos».
Nicolás Ried Soto / “Palestina”, la palabra. El concepto de crítica de Judith Butler
Filosofía, Política1. De los cuentos conocidos hasta ahora, no hay uno donde Franz Kafka haya escrito la palabra “Palestina”. Esa palabra, sin embargo, no está ausente en su obra: en la primera carta que le envía a Felice Bauer, a quien conoció en casa de Max Brod el año 1912, Kafka rememora su encuentro y confirma la promesa mutua de viajar a Palestina. En la carta se presenta nuevamente y le recuerda el movimiento de sus manos: primero, le pasó fotografías de un viaje; luego, sus manos cogieron las de ella; finalmente, esas mismas manos son las que escribieron la carta. En una misiva posterior, Kafka vuelve al asunto de Palestina y le escribe a Felice: «Surgió el tema del viaje a Palestina, y entonces me tendió usted la mano, o más bien fui yo quien la atrajo, en virtud de una inspiración».
Emiliano Sacchi / Foucault, la experiencia colonial y el racismo. Notas para descolonizar el archivo
Filosofía, PolíticaComo ha sostenido a Achile Mbembe el descentramiento o la provincialización de Europa abre nuevas posibilidades para el pensamiento crítico. Interrogarse por la potencialidad del pensamiento foucaulteano para dar cuenta de nuestra actualidad, y particularmente desde Latinoamérica, implica partir de este hecho fundamental. En este contexto, caracterizado por el devenir negro del mundo, y a partir de las críticas formuladas por diversos autores de las perspectivas de- y pos-coloniales, se ha abierto la pregunta por el carácter eurocéntrico del pensamiento de Michel Foucault. Así como Nancy Fraser ha señalado la “morada oculta” de Marx y ha extraído de ella una crítica radical del capitalismo, consideramos que es necesario, señalar la “morada oculta” de la genealogía del poder en Foucault. En ese sentido, el artículo interroga la elisión de la experiencia colonial en la arqueo-genealogía del Hombre moderno, en las genealogías de las tecnologías de poder disciplinarias y biopolíticas, cómo en la analítica de la gubernamentalidad neoliberal. Finalmente, el trabajo busca reconocer la potencialidad del pensamiento foucaultiano y señalar, al mismo tiempo, la necesidad de descolonizar su archivo.
