Mauro Salazar J. y Javier Agüero Águila / Zona de abismos. Estudios Culturales y Academia managerial

Filosofía, Política

Exordio. En las últimas décadas del siglo XX, la modernidad como imago de mundo padeció un temblor inaferrable de la disyunción. A la crisis del programa filosófico-político, cabe subrayar la desarticulación de paradigmas y saberes autorizados. En tal clima se extendió la idea de que el proyecto originario había sido devastado por la emergencia de un régimen de pensamiento fragmentario que estimulaba la dispersión como agente plural en la comprensión del mundo. Un efecto que aún “craquelada” nuestras percepciones sobre la realidad; percepciones rotas en el sentido de una unicidad original y fundamentalmente alternante en tanto construcción de significaciones compartidas. 

Aldo Bombardiere Castro / Estallar

Filosofía, Política

El estallido sólo designa su modo de darse: la irrupción de lo incontenible. Lo que estalla, ya sea que explote o implosione, lo hace súbitamente. Estallar es, antes que una acción, la forma que esta toma.

Algunos creen que aquello que estalló el 18 de octubre de 2019 fue la sociedad, o la ya insostenible ira de las personas por vivir en una sociedad del consumo sin los medios suficientes para consumir. Así, ellos se apresuraron a atribuir las causas del llamado “estallido social” a un malestar por defecto, a un malestar por carencia: como no todos pueden gozar de la fiesta del consumo, el problema no residiría en el capitalismo, sino en aquello que impediría al capitalismo. En suma, para ellos, lo que estalla es el resentimiento vestido de violencia: la impotencia.

Mauro Salazar J. y Rodrigo Uribe / Eslabones. Nouveaux Philosophes y estéticas frenteamplistas

Filosofía, Política

La izquierda reformista en 1970 y la sobreabundancia de mitos y disputas hermenéuticas abren lecciones sobre ideología, estética y campo hegemónico. La vía italiana y las lecciones de “bloque” extraídas desde la Unidad Popular. Antes, la crítica al Mayo Francés, y las afirmaciones hiperbólicas de los “nuevos filósofos”. Guy Lardreau sostenía que no habría futuro si la izquierda ganaba las elecciones, denegando toda posición afirmativa. Mitterrand asumió el poder en 1981, y los intelectuales antitotalitarios -refractarios de Mayo- volvieron a denunciar las amenazas que representaba para la libertad la presencia de varios ministros comunistas en el nuevo gobierno. Enrico Berlinguer y su célebre “Lecciones de Chile“, advirtiendo que la “vía pacífica” carecía del momento hegemónico. El ineludible tributo a la obra de Antonio Gramsci allende los andes. Los años del plomo en Italia y la caída del “compromesso Storico” tras el secuestro de Aldo Moro (DC) a manos de las “brigadas rojas”. La experimentación del Eurocomunismo y la irrupción de los teóricos del éxodo bajo el (post)operaismo -Negri, la militancia, la praxis y un largo exilio- para contrarrestar la crisis del obrero masa, y la debacle insalvable del marxismo vulgar.

Gerardo Muñoz / Nombre y libertad

Filosofía, Política

En el otoño de 2020, discutimos un libro de Rodrigo Karmy titulado Intifada: una topología de la imaginación popular (2020), que reparaba en las implicaciones que conllevan las formas de las revueltas contemporáneas para la imaginación común. Se ha dicho con buenas razones que los controles administrativo-sanitarios desplegados durante la pandemia de COVID-19 neutralizaron el ascenso de revueltas surgidas del descontento experiencial al interior del tejido social. El desgaste y la domesticación de la experiencia probaron, al menos por ahora, su eficacia sigilosa así como su éxito unilateral. Sin embargo, lo que algunos de nosotros no vimos en ese momento fue que esta energía de contención prolongada también se estaba aplicando a la sustancia misma del lenguaje. Esto ahora se ha hecho ostensible, a raíz de los recientes acontecimientos en los campus universitarios donde autoridades administrativas, escritores de opinión y analistas legales han sugerido que una palabra en particular, “intifada”, debería proscribirse y borrarse de la vida universitaria. No vale la pena considerar aquí la etimología, el alcance semántico o el despliegue político de este término —para esto ya existe la elegante y densa articulación del término elaborada por Karmy.

Tariq Anwar / El horror, mi algoritmo, nuestra resistencia

Política

Paso, deslizando los dedos, una imagen tras otra. Primero un niño quemado con fósforo blanco, no, perdón, primero unos hombres desnudos caminando por un campo abierto, conducidos por soldados. Aunque esta imagen se superpone a la de estos mismos hombres en un camión militar, nuevamente desnudos. Siento angustia, porque no se donde los llevarán. Segundos después alguien dice que conoce a uno de ellos, es un periodista. Quiero saber más, pero el algoritmo parece que me quiere atrapar en otro camino y me aparecen unos bebés muertos en brazos de sus padres. Alguien comenta “eso es Palliwood”, otro “ese bebé es falso”. Se produce una lista interminable de comentarios que habría que desmentir, porque ya algún medio que creo más serio dijo que el bebé en realidad era real. ¿Convencer? ¿A quién? Salgo del posteo e intento volver a los hombres detenidos desnudos, pero me asalta una imagen de Naciones Unidas votando una resolución sobre el Cese al fuego. Leo que ya fue vetada por Estados Unidos. La imagen es de un hombre negro levantando la mano. Cuando lo leo ya otros me han hecho ver que no es el primer negro que Estados Unidos usa para tal gesto terrible. Su mano se levanta como saludando a Netanhayu. Heil Netanyahu.

Giorgio Agamben / Furias soñadoras | Marco Lucchi / Furore che sogna

Estética, Filosofía, Música, Política

En el Museo Nacional Romano, en el Palacio Altemps, hay una cabeza de mármol que, según la tradición, representa a una Furia durmiendo. Ojos cerrados, mechones de pelo despeinados en frente y mejilla, labios apenas separados, el rostro de la Furia -si es que se trata de una Furia, ya sea Aletto, Megera o Tisifón- descansa tranquilamente sobre una almohada de mármol oscuro, como si soñara.