Luis Periáñez Llorente / Bartleby, o el organismo enfermo: Notas críticas sobre la ontología y la prospectiva del sujeto ético de Giorgio Agamben

Filosofía, Política

Analizamos en este artículo la ontología y la prospectiva del sujeto ético en la obra de Giorgio Agamben, centrándonos particularmente en su concepción del humano como resto o escisión constitutiva, y su apropiación de la figura de Bartleby el escribiente como figura paradigmática de una ética posible. Frente al sujeto ético así delineado, que nuestro análisis comprende como deudor de una noción no foucaultiana de los dispositivos, ofrecemos una lectura de autores como José Luis Villacañas, Georges Canguilhem o Jean-Luc Nancy en torno a un cuerpo biológico que no puede o no debe ser pensado como pasividad inoperante.

Javier Benyo / Imagen y stásis. La guerra civil en la teoría de los actos de imagen de Horst Bredekamp

Estética, Filosofía, Política

A partir de una problematización de la cuestión de la guerra civil, este artículo ofrece una interpretación de la teoría de los actos de imagen desarrollada por Horst Bredekamp. En particular, este trabajo se focaliza en el tema de la relación entre el cuerpo y la imagen en el contexto de la stásis (guerra civil) contemporánea. Su objetivo es dar cuenta de una teoría que va más allá de una definición de la imagen en tanto ligada a la representación. En este contexto, nuestra hipótesis sostiene que esta aproximación a la guerra civil permite esclarecer el poder performativo de las imágenes.

Ángel Alonso de la Fuente / Sobre una posible crítica cinematográfica para una mirada anestesiada

Cine, Estética, Filosofía, Política

En la actualidad, la crítica cinematográfica afronta un desafío: la mirada contemporánea está atenazada y saturada por la exposición continuada a una infinidad de imágenes. Ante esta circunstancia se hace necesaria una perspectiva crítica de carácter intempestivo que dialogue con las distintas imágenes, vindicando, como escribe Agamben, una relación desfasada con el tiempo presente. Este artículo explora la posibilidad de que el cine sea un medio todavía capaz de articular un reparto sensible de esta inflación creciente de imágenes. La crítica será la encargada de explorar ese camino a través de una micrología en torno al plano como la que realizó Serge Daney con el cine de los Straub. Un camino que extrema lo que Peter Sloterdijk denomina a priori del dolor, es decir, la quemadura que las imágenes pueden causar sobre nosotros.

Juan Dorado Romero / Rosi Braidotti, lectora de Spinoza: una política afirmativa más allá del humanismo

Filosofía, Política

En este artículo propongo un acercamiento a la obra de la filósofa italiana Rosi Braidotti para rastrear su particular lectura y recuperación del legado ético y político de Baruch Spinoza. La ontología monista de Spinoza ha servido a nuestra autora para plantear una forma novedosa y radical de posthumanismo crítico, que le ha servido tanto para evidenciar las límites teóricos y conceptuales del humanismo tradicional como para avanzar en una línea de investigación que comienza por la aceptación del continuum naturaleza-cultura. Revisamos la propuesta de Braidotti de una ética y una política afirmativa que sirva abordar la complejidad de nuestros tiempos presentes.

Francesco Sticchi / Un nuevo lenguaje para el conflicto

Filosofía, Política

Fuente: Le parole e le cose

En La máquina blanda, William Burroughs describe el lenguaje como un virus (y hoy podríamos decir que los virus son lenguajes), un flujo de información que modifica cuerpos y sistemas relacionales según su propia lógica interna. La Guerra Fría, como también señaló Gregory Bateson con la noción de cismogénesis (generación negativa por separación), fue un lenguaje de oposiciones binarias, que se desarrolló parasitariamente a través de una continua escalada de posiciones. Acumular bombas atómicas por decenas de miles en cada bando, lanzarse a guerras continuas por cuenta de terceros, construir fronteras y líneas de influencia arbitrarias, todas estas y otras operaciones no hacían sino encarnar y reproducir la lógica lingüística de los bloques enfrentados. La guerra abierta en Ucrania, como ya se ha mencionado en las intervenciones de Ida Dominijanni, Lea Melandri y Nadia Urbinati, nos presenta una nueva semiosis binaria. En todas partes se oye hablar repetidamente de liberalismo-autoritarismo, de occidente-oriente y, por supuesto, de amigos-enemigos. Más allá de la hilaridad que provocan estas oposiciones, y de la constatación de que este léxico nunca ha desaparecido del debate público, lo que resulta especialmente inquietante es cómo estas dicotomías parecen ser el único recurso ante las crisis urgentes del presente y del futuro próximo. Las grandes urgencias ecológicas, políticas, económicas y, por tanto, también semióticas de nuestro tiempo no encuentran otra respuesta que en el pomposo «¡Apretar las filas!» Nunca ha estado Europa tan unida políticamente como en su rechazo frontal al imperialismo ruso, se afirma en muchos sectores con un mal disimulado optimismo desesperado. Sin embargo, esta aparente unidad no es, de nuevo, más que una expresión del lenguaje de la guerra posicional y un movimiento reactivo, y por lo tanto carente de toda fuerza creativa. Occidente no se recompone en torno a las nociones de bienestar, de futuro, de prosperidad, de reanudación de la democracia tras décadas de vaciado de sus estructuras, sino sobre el orden, el frente y el rearme, incluso de aquellas comunidades que habían hecho del desarme un valor político aparentemente innegociable. Junto al enemigo de ahora (Rusia), se piensa en los enemigos de después (China), en los verdaderos amigos y en los falsos amigos, que se decretan y establecen en función de las necesidades contingentes. Las figuras neocon que son corresponsables de las tragedias y masacres en Oriente Medio vuelven a ser noticia, y Hillary Clinton habla con ligereza de convertir a la resistencia ucraniana en los nuevos muyahidines afganos, sacrificando a toda una población para desangrar al eterno enemigo, siguiendo el manual de la Guerra Fría.

Felice Cimatti / El lugar de lo humano. Agamben y lo irrealizable

Filosofía, Política

Fuente: Antinomie.it

Un bosque nevado. En realidad (esa es la cuestión, ¿qué quieres decir con «en realidad»?) no vemos un bosque, vemos árboles. Con un lado del tronco cubierto de nieve. Pero en realidad (de nuevo), ni siquiera vemos árboles, sino un signo (un icono, para usar la terminología de la semiótica) que nos muestra árboles. Así pues, en algún lugar del mundo debe haber árboles reales, que alguien ha captado a través del objetivo de un dispositivo fotográfico; árboles a los que se refiere la imagen de arriba (el signo icónico). Y por último, las palabras -es decir, otros signos, ya no icónicos- con las que comentamos la imagen, es decir, un signo más. Si ahora pensamos en el complicado y tortuoso camino semiótico que nos llevó desde aquella tarde de invierno hasta estas notas, podemos empezar a entender cuál es el problema, qué ganamos al movernos siempre entre signos de signos, y qué, en cambio, perdemos, cuando nuestro mundo está siempre hecho de signos de signos. Mientras tanto, unas líneas antes hablábamos de un bosque, un bosque nevado. Inmediatamente nos corregimos, porque en realidad no es un bosque lo que vemos, sino árboles, muchos árboles juntos. Es una vieja historia, la del bosque y los árboles. Según esta historia, si prestamos demasiada atención a los árboles, perdemos de vista el bosque, y viceversa, si sólo prestamos atención al bosque, olvidamos que también hay árboles. La historia tiene su propia razón, sin embargo, sugiere que el bosque existe por sí mismo. De hecho, ¿podemos estar tan seguros de que sin la palabra «bosque» habría un bosque?