Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: (El don del) Perdón

Filosofía

Imperdonable

El perdón no tiene condiciones ni sentido. ¿Cuál sería el valor de perdonar a una persona por haber cometido un perjurio si tal acto fuese simplemente perdonable?

Sin embargo, a veces se da: adviene el acontecimiento del perdón. Podemos empeñarnos años en perdonar a alguien; podemos estar toda la vida intentándolo, disponernos sinceramente a ello, pero, finalmente morir sin lograrlo. Otras veces, no sabiendo bien cómo ni por qué, logramos perdonar a la persona que nos ha ofendido y, sin proponérnoslo, lograr lavar el dolor del rencor. En suma, no se trata de un logro propiamente tal, sino de un don, del acontecimiento de un don. Cuando acontece el perdón, irrumpe al modo de un don, de un acto, de una palabra performática que, sin tener sentido previo, instala un sobresentido nuevo, un sobresentido que renueva, lava y aligera los sentidos previos desde el intempestivo instante de su irrupción.

Miguel Ángel Hermosilla / A propósito de Barricadas A Go- Go. Apuntes sobre la escena musical japonesa de 1968 a 1977 de Julio Cortés Morales

Filosofía, Música, Política

¡Esbirros estúpidos!

Vuestro orden está edificado sobre arena.

La revolución, mañana ya se elevará de nuevo

Con estruendo hacia lo alto.

Julio Cortes Morales. Citando a Rosa Luxemburgo.

Para el pueblo palestino, que resiste sin parar el genocidio sionista.

La cuarta edición de Barricadas A Go- Go de Julio Cortés Morales – 2024-, retoma la reflexión que el autor había venido desarrollando desde el 2017 – primera edición- acerca de la compleja relación entre procesos sociales y expresiones artísticas. Lo que marca esta nueva versión y entrega de Barricadas A Go – Go, publicada en México, Chile y España simultáneamente, son los distintos fenómenos sociopolítico y estéticos que se han venido manifestando en los últimos cinco años; desde las rebeliones callejeras, expresadas en las ultimas revueltas por la sobrevivencia y contra la miseria que se vienen produciendo a nivel global y con especial fuerza e intensidad en Americalatina y Chile, como resistencia a las políticas de precarización general de la vida en las que nos arrincona la tiranía neoliberal planetaria, hasta los procesos de repliegue y restauración del orden del capital y su agenda securitaria impuesta por el poder en tiempos de asonadas reaccionarias.

Rodrigo Karmy Bolton / Todxs podemos hablar de Palestina

Filosofía, Política

Es el momento en que todxs hablemos de Palestina. Todxs, significa, un común del que podemos hacer experiencia. Todxs, implica transgredir la normalizada división social del trabajo y asumir que el porvenir depende hoy de Palestina. En este sentido, Palestina no es el nombre de un asunto étnico, tribal o particular. Más bien, es el nombre de una solidaridad. ¿Y qué es la solidaridad? Ante todo, es el erotismo con el que los pueblos se abrazan en el instante de peligro. El momento políticamente imaginativo de los pueblos que va a contrapelo de la catástrofe en curso. “Solidaridad” deviene, por tanto, la cifra de un encuentro entre cuerpos que material y singularmente danzan en medio de la destrucción devenida. La “solidaridad” es, por tanto, el lugar que se abre cuando las instituciones habituales del Estado se derrumban y exhiben la violencia de su fundamento; “solidaridad” es, por tanto, el lugar que acoge y potencia, frente al militarismo que aplasta y asesina, que desgarra y extermina.

Javier Agüero Águila / Metáfora y clinamen en el pensamiento de Louis Althusser. Un apunte sobre la herencia

Filosofía

Me preguntaba, una vez que se confirmó mi venida a La Paz, por qué yo vengo a un congreso sobre Louis Althusser. Un congreso, en principio, para especialistas; personas que han dedicado su vida a estudiar su filosofía y donde su nombre se invoca y resuena desde la potencia de un pensamiento incombustible, que creó época y destiló consecuencia en su teoría y en su praxis (siempre he pensado que Althusser le imprimió a la izquierda marxista francesa la dignidad que Sartre le negó). Porque yo no soy un “especialista” en su obra, no he sido influenciado –creo– por su vida política para hacer de la mía, como él sí lo hizo con pasión y generosidad, un testimonio para este tiempo, y lo cito: “para esta época a la que ninguna historia impulsa” (Pour Marx, 1965). Pero pensaba, a la vez, por qué no; por qué no ir a un encuentro sobre Althusser y en Bolivia, además; en La Paz hablando en las alturas (mal de Althu-sser); ¿qué me negaría esta posibilidad?: ¿mi declarada no expertis? ¿un cierto miedo devenido en respeto por referirme delante de quienes sí saben sobre su filosofía? ¿temor a hablar de Marx? ¿del marxismo? Temblor por decir: ¿“El capital”? ¿“materialismo aleatorio”? ¿“aparatos ideológicos de Estado”? ¿“análisis de coyuntura”? En fin.

Rodrigo Karmy Bolton / Averroes en Palestina

Filosofía, Política

¿Por qué Averroes resulta decisivo para pensar la cuestión Palestina? Porque, a partir de un efecto de contraste, permite poner en cuestión al humanismo sobre el cual se sostiene el proyecto sionista. Si este último no es más que un proyecto colonial europeo instalado en el territorio de la Palestina histórica, es porque él se articula como un humanismo “blanco” cuya figura fundamental es la del “judío”. Esto resulta inquietante –unheimlich-, desde un cierto punto de vista. “Inquietante” porque nos muestra que el proyecto sionista es, también, una cristalización precisa del cristianismo imperial y, en este sentido, expone que el discurso sionista no sería otra cosa que el discurso de los judíos conversos al cristianismo. Judíos, en cuyo proyecto estatal-nacional, trocaron el mesianismo del judaísmo rabínico por la sacrificialidad del Estado-nación. Judíos conversos que defienden los “valores occidentales” y que, como bien señalaba Theodor Herzl, se disponen como la vanguardia de la civilización contra la barbarie “asiática”.

Mauricio Amar / Asombro

Estética, Filosofía, Política

En un increíble libro sobre la poética en el mundo árabe clásico, Lara Harb introduce un concepto estético que no está cartografiado por la distinción entre lo bello o lo sublime. Se trata de lo asombroso. Si lo bello, desde Kant, por supuesto, remite a una experiencia que se produce al apreciar la armonía y proporción en una forma o una obra de arte, y lo sublime, en cambio, a la experiencia de encontrarse frente a la inmensidad y la majestad de algo, como una montaña o un océano; lo asombroso refiere a una experiencia de extrañeza que, sin embargo, nos inunda y mueve el alma. Extraño e inquietante es aquello que proviene de fuera, como una palabra de una lengua que no es la nuestra o una asociación, relación, entre ideas que la disposición de la trama de la comunicación no habría podido predecir. El asombro en la poesía árabe se revela como una posibilidad inscrita en todo discurso, pero especialmente en aquellos que se excluyen de participar de una relación entre lo verdadero y lo falso. En una zona de desactivación de esos dos polos, surge la variación, el desplazamiento originario –un clinamen – de la palabra que nos recuerda constantemente el gesto poético. En el límite de la lengua una inoperosidad acecha a toda fórmula comunicativa. Pero es un límite constitutivo que la comunicación lucha constantemente por clausurar. La poesía no se pone en búsqueda de ese límite, sino que lo manifiesta en la lengua, asombrando.